DÉJATE LLENAR DE SU PRESENCIA...

CORPUS CHRISTI 2016 EN LA PARROQUIA DE ÍLLORA

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60 CUMPLEAÑOS DE NUESTRO PÁRROCO

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PROCESIÓN DE NTRA. MADRE DEL CARMEN DE ÍLLORA

COLONIAS 2016

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VIAJE PARROQUIAL. AGOSTO 2016

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PROCESIÓN DE NUESTRO PATRÓN SAN ROGELIO

ESCUELA DE ORACIÓN 2016

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FIESTA DE TODOS LOS SANTOS 2016

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EN LA CLAUSURA DEL AÑO DE LA MISERICORDIA JUNTO A NUESTRO ARZOBISPO D. JAVIER

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PAPA FRANCISCO


LUNES, 13 DE FEBRERO

La frase del día:
“El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir”. (Albert Einstein)

El C-9 reitera su apoyo total a todo lo operado por el papa Francisco



El Consejo de Cardenales, encargado de ayudar al Papa en el gobierno de la Iglesia y la reforma de la curia romana, ha expresado “su pleno apoyo” a la obra de Francisco, asegurando al mismo tiempo adhesión y apoyo total a la persona del Pontífice y a su magisterio.

Los cardenales reunidos en sesión a partir de hoy, 13 de febrero de 2017, han publicado un comunicado como respuesta a los “recientes eventos” contra el Papa.

La décimo octava reunión del C-9 con el Papa concluirá el 15 de febrero. La declaración se refiere a unos pocos manifiestos pegados anónimamente en la ciudad de Roma, en los que se acusan al Santo Padre de ser poco misericordioso por haber iniciado una investigación ya concluida en la Orden de Malta y en otra orden religiosa.

“Ante los recientes hechos –se lee en la nota– el Consejo de Cardenales expresa su apoyo total a la obra del Papa, asegurándole al mismo tiempo plena adhesión y su apoyo total a su persona y a su magisterio”.

Al inicio del encuentro el cardenal hondureño Oscar Rodriguez Maradiaga, coordinador del grupo, le ha agradecido al Papa en nombre de todos los miembros, las palabras que dirigió a la Curia romana, poco después que tuvieron la última reunión del C-9, el pasado 22 de diciembre con motivo de Navidad, dando en ellas aliento y directrices para los trabajos del Consejo.

En este discurso dicho casi cuatro años después de su elección, el papa Francisco da doce criterios de conducta para lleva adelante la reforma de la curia romana: conversión personal; sentido pastoral; sentido misionero; racionalidad, funcionalidad, modernidad, sobriedad, subsidariedad, sinodalidad, catolicidad, profesionalidad y gradualidad.

Allí hizo también un primer balance de la reforma, enumerando las principales etapas ya realizadas, bien claras en el sector financiero, en las estructuras de los dicasterios y para la protección de los menores.
Audiencia del Papa Francisco a los miembros de la Curia Romana, Navidad 2016 – Texto completo



El Papa en Sta. Marta: El crimen de Caín inició con pequeños resentimientos


Con pequeños celos y envidias inicia la destrucción de las familias y de los pueblos. Lo indicó este lunes el papa Francisco en la homilía de la misa que ha celebrado en la residencia Santa Marta. Una misa que quiso ofrecer por el padre Adolfo Nicolás, que tras acabar su labor como superior general de la Compañía de Jesús, parte para otra labor en Oriente.

La primera lectura sobre Caín y Abel que estuvo en el centro de la homilía, es la primera en que la Biblia usa la palabra ‘hermano’. Y “una hermandad que debía crecer, ser hermosa, acaba destruída.

Una historia, señala Francisco, que inicia “con pequeños celos”, Caín se irrita porque su sacrificio no es agradable a Dios y comienza a cultivar ese sentimiento dentro de sí y no quiere controlarlo.

“El pecado que cometerá después está escondido detrás de un sentimiento. Y crece”. De un celo se pasa a una envidia y esto crece y vemos esa pajita que se vuelve una viga, pero la viga la tenemos nosotros, está allá. Y nuestra vida gira entorno a aquello, destruye la relación de hermandad, destruye la fraternidad”.

Y poco a poco se vuelve “obsesionado, perseguido” por ese mal que crece cada vez más. “Yo me separo de mi hermano, este no es mi hermano, este es un enemigo, tiene que ser destruido, va expulsado… ¡y así se destruye la gente, las enemistades destruyen familias, pueblos, todo!

Así le sucedió a Caín, y al final mató al hermano. Este proceso tiene que ser detenido en seguida, al inicio, a la primera amargura detenerse. La amargura no es cristiana, el dolor sí. El resentimiento no es cristiano.

“También nuestros presbiterios, en nuestros colegios episcopales: cuántas roturas inician así. ¿Por qué a este le han dado esa sede y no a mi?

Y cuando Dios pregunta ¿dónde está Abel?, la respuesta de Caín es irónica: ‘No lo sé, ¿a caso soy el guardián de mi hermano? Y si bien cada uno de nosotros puede decir de no haber asesinado nunca a nadie, “si tu tienes un sentimiento malo hacia tu hermano, lo has asesinado; si tú insultas a tu hermano, lo has asesinado en tu corazón. Porque el asesinato es un proceso que inicia desde lo pequeño.

“Y cuantos potentes de la tierra pueden decir… “A mi me interesa este territorio, me interesa este pedazo de tierra, esto otro… si una bomba cae y mata a 200 niños no es mi culpa, es culpa de la bomba”. Y este tipo no es mi hermano… y termina en la guerra que asesina.

Este es el proceso de la sangre y la sangre de tanta gente hoy en el mundo grita desde el suelo.

El Señor nos ayude hoy a repetir esta palabra suya: ‘¿Dónde está tu hermano?’, nos ayude a pensar en aquellos que ‘destruimos con la lengua’ y “en aquellos que en el mundo son tratados como cosas y no como hermanos, porque consideran más importante un pedazo de tierra que la relación de la hermandad”.



El Santo Padre reitera ‘tolerancia cero’ a los curas pedofilos




El Papa Francisco reiteró su política de tolerancia cero hacia los curas que cometen abusos sexuales contra menores, así como de los obispos y cardenales que sean negligentes delante de estos crímenes. Lo hizo en el prólogo del libro “Lo perdono padre” del suizo Daniel Pittet, víctima en su infancia de un cura pederastra en la diócesis alemana de Friburgo.

“Hemos declarado –señala el Pontífice– nuestro deber de actuar con severidad extrema contra los sacerdotes que traicionan su misión; y con la jerarquía, obispos o cardenales, que los protejan como ha sucedido en pasado”. En el prólogo dado a conocer hoy, el Papa define estos pecados como “un sacrificio diabólico”.

Francisco señala que el libro es “un testimonio necesario, valioso y valiente” y añade: “Agradezco a Daniel porque testimonios como el suyo derriban los muros de silencio que sofocaban los escándalos y sufrimientos, hacen luz sobre una zona terrible de sombra en la vida de la Iglesia”.

“¿Cómo un cura, al servicio de Cristo y de su Iglesia puede llegar a causar tanto mal?”, se pregunta el Santo Padre, que define estos hechos como “monstruosidad absoluta y un horrendo pecado”. Y añade: “¿Cómo puede haber consagrado su vida para conducir los niños a Dios y sin embargo los devora en lo que he definido un sacrificio diabólico?”.

“Si alguien escandaliza –dice el Papa citando el evangelio de Mateo– a uno de estos pequeños que creen en mí, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de molino y lo hundieran en el fondo del mar”.

Francisco señala que “algunas víctimas llegaron a suicidarse”, y que “estos muertos pesan en mi corazón, en mi conciencia y en la de toda la Iglesia”, por lo que pide “humildemente perdón a todas las familias afectadas”.

Un libro, escribe, que “abre el camino a una justa reparación hacia la gracia de la reconciliación y ayuda a los pederastas a tomar consciencia de las terribles consecuencias de sus acciones”.


El Papa en Portugal ‘agradecerá el don que Fátima significa para la Iglesia y el mundo’




El deseo del papa Francisco de visitar el santuario de Nuestra Señora de Fátima en Portugal se hará realidad. El 12 y 13 de mayo próximos, con motivos del centenario de la primera de las apariciones de María a los tres pastorcitos, el Santo Padre estará allí.


Logo oficial de la visita del papa a Fátima por el centenario de las apariciones

En el centenario de las apariciones, la del Santo Padre será una visita “de acción de gracias por el don que Fátima representó para la Iglesia y para el mundo”. Además “permitirá oír la voz profética del Papa” y la expectativa es que muchos vayan a Fátima “para verlo y rezar con él”, señaló el rector del Santuario, el padre Carlos Cabecinhas.

Hoy lunes el logo de la visita ha sido divulgado por la Oficina de prensa de la Santa Sede: un rosario en forma de corazón y el lema “Con María, peregrino en la esperanza y en la Paz”. El logo con el fondo blanco permitirá unirlo a otras imágenes, como ha hecho el Santuario en su página Facebook, añadiéndole la foto del papa Francisco.

Las apariciones y el mensaje de Fátima son uno de los pocos eventos sobrenaturales que la Iglesia ha reconocido: María se apareció seis veces a tres pastorcitos, Lucía, Jacinta y Francisco, les dio un mensaje pidiendo la conversión de los hombres y oraciones por las almas de los pecadores, que incluyó una visión del infierno. Les anunció también el final del primer conflicto mundial, la II Guerra mundial, la difusión de los errores de Rusia soviética por el mundo, su conversión y el triunfo del Inmaculado Corazón de María.

El rector del santuario en la rueda de prensa del viernes 10 de febrero precisó que “el Papa vendrá en peregrinación al Santuario de Fátima para rezar con los peregrinos que le acompañan aquí y a través de los medios de comunicación social”, y precisó que como dijo Benedicto XVI, el santuario “es el corazón espiritual de Portugal.

Para el coordinador de la visita “el tema de la paz” permite unir el pontificado de Francisco al mensaje de Fátima”. Esto en un período histórico en el cual el Santo Padre afirma que se está desarrollando una tercera guerra mundial en trozos.

(Leer más sobre Fátima)



Colombia: los obispos expresan preocupación sobre corrupción, salud, paz y educación




Los obispos del Colombia han expresado al término de su Asamblea plenaria, su preocupación frente a cuatro temas: la corrupción, la salud, la paz y la educación. Lo indicaron en una rueda de prensa que se realizó este viernes 10 en instalaciones de la Conferencia Episcopal.

Los obispos han calificado la corrupción como un “proceso de muerte y un cáncer que ataca el bien común”. Advirtieron que este mal es contagioso y agrava la impunidad. También indicaron que si no se asume un compromiso serio y no se acaba con la corrupción ella acabará con la sociedad colombiana.

En el tema de la salud los prelados expresaron su preocupación porque “no se ve una reacción responsable ni una respuesta adecuada” frente a las deficiencias del sistema sanitario colombiano. “No se puede permitir que el sistema de salud colapse, es urgente y necesario que las personas e instituciones a quienes corresponde concreten definitivamente una solución a corto y largo plazo”, señalaron.

Acerca del tema de la paz aseguraron que miran el futuro con esperanza, sin embargo expresaron su preocupación por el incremento de hechos de violencia y el clima de inseguridad, por ello invitaron a los colombianos a estar vigilantes y asumir responsabilidades.

Finalmente, pidieron que la educación de niños, adolescentes y jóvenes sea un “propósito nacional”. “Las problemáticas que aquejan a la sociedad exigen una educación auténtica e integral que ponga al centro el ser humano, su dignidad y sus derechos”.

Leer el texto completo de la declaración



Inicia en Roma el congreso de las OMP sobre ‘laicado y misión’



(ZENIT – Roma).-El congreso internacional que lleva por título “Laicado y Misión”, profundizará el papel del laicado en la evangelización y buscará sugerencias y propuestas concretas para que las diócesis orienten y acompañen a los laicos que se sientan llamados a la misión.

Lo indico este lunes 13 de febrero de 2017 la oficina de prensa de las Obras Misionales Pontificias (OMP), en un comunicado enviado a ZENIT, precisando que ha iniciado hoy en Roma y es el primero que se realiza en español. Se desarrollará hasta el próximo sábado 18 de febrero en el Centro Internacional de Animación Misionera (CIAM).

El encuentro ha sido abierto por un laico, el vicepresidente de laPontificia Comisión para América Latina, Guzmán Carriquiry, y en el mismo participarán 17 eclesiólogos, pastoralistas, sacerdotes, religiosos y laicos del mundo latino. Entre ellos figuran varios académicos de universidades internacionales, como las españolas de Burgos, Comillas, Navarra y San Dámaso, quienes buscarán respuestas concretas.

“Porque se está registrando una nueva realidad en la vida misionera de la Iglesia. La misión ad gentes no es algo exclusivo de los sacerdotes y consagrados, sino que cada vez más laicos están siendo llamados a evangelizar por todo el mundo”, indican en el comunicado”.

A pesar de la dificultad para realizar estadísticas, señalan que las OMP de España constatan un crecimiento de la presencia de los laicos en los últimos años. Son jóvenes solteros, familias con hijos, matrimonios jubilados, etc. que deciden entregar su tiempo para la misión de una forma estable, con una estancia de al menos un año.

El profesor Guzmán Carriquiry, indicó la carta que el papa Francisco escribió al cardenal Marc Ouellet en marzo del año pasado sobre el laicado. Después el programa prevé un amplio abanico de cuestiones sobre la vocación laical misionera a través de ponencias, comunicaciones y amplios debates. El sábado 18 se recogerán las propuestas y sugerencias que puedan servir de ayuda para tantas delegaciones diocesanas de misiones, que están demandando luz para orientar y acompañar a los laicos que han sido llamados a la Misión.

“Los laicos son protagonistas de la Iglesia y del mundo, a los que nosotros estamos llamados a servir, y no de los cuales tenemos que servirnos”, escribió el Papa Francisco en su carta al cardenal Marc Ouellet ya citada. “Mirar al Pueblo de Dios es reconocer que todos ingresamos a la Iglesia como laicos”, afirma, mientras defiende el pleno derecho de los laicos a trabajar a favor de la Iglesia, y no como agentes de segunda línea.



DOMINGO, 12 DE FEBRERO

La frase del día:
“La lógica mundana nos empuja hacia el éxito, el dominio, el dinero; la lógica de Dios, hacia la humildad, el servicio y el amor”. (El papa Francisco)

Angelus del papa Francisco del 12 de febrero de 2017 – Texto completo – ‘Ser cristianos de corazón y no de fachada’



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco rezó este domingo la oración del ángelus desde su estudio que da a la plaza de San Pedro, donde miles de fieles y peregrinos le aguardaban. El Santo Padre ha profundizado sobre cómo hacer la voluntad de Dios, cumpliendo los mandamientos pero evitando el formalismo. En particular el homicidio, el adulterio y el juramento.

A continuación el texto completo:

“Queridos hermanos y hermanas ¡buenos días!

La liturgia de hoy nos presenta otra página del Discurso de la Montaña, que encontramos en el evangelio de Mateo. En este paso Jesús quiere ayudar a sus oyentes a realizar una nueva lectura de la ley mosaica.

Aquello que fue dicho en la Antigua Alianza no rea todo: Jesús vino para cumplir y promulgar de manera definitiva la ley de Dios. Él manifiesta la finalidad originaria y cumple los aspectos auténticos, y hace todo esto con su predicación y más aún ofreciéndose a sí mismo en la cruz.

Así Jesús enseña como hacer plenamente la voluntad de Dios y usa esta palabra: “justicia superior” respecto a los escribas y fariseos. Una Justicia animada por el amor, la caridad, la misericordia y por lo tanto capaz de realizar la sustancia de los mandamientos, evitando el riesgo del formalismo. El formalismo: esto puedo, esto no puedo; hasta aquí puedo, hasta aquí no puedo… No: mucho más, en particular en el Evangelio de hoy Jesús toma en consideración tres aspectos: el homicidio, el adulterio y el juramento.

Sobre el mandamiento “no matar”, Él afirma que se viola no solamente con el homicidio efectivo, sino también con comportamientos que ofenden la dignidad de la persona humana, incluidas las palabras injuriosas. Seguramente estas no tienen la misma gravedad y culpa del asesinato, pero se pone en la misma línea, porque tiene las mismas premisas y revelan la misma maldad.

Jesús nos invita a no establecer una lista que evalúa las ofensas, sino considerarlas a todas dañosas, porque movidas por el deseo de hacer mal al prójimo. Y Jesús da el ejemplo. Insultar: nosotros estamos acostumbrados a insultar, es como decir “buenos días”. Y esto está en la misma línea del asesinato. Quien insulta a un hermano, asesina en el propio corazón al hermano. ¡Por favor nunca insultar! No ganamos nada…

Y aporta otro precepto a la ley matrimonial. El adulterio era considerado una violación del derecho de propiedad del hombre sobre la mujer. Jesús en cambio va a la raíz del mal. Así como se llega al homicidio a través de las injurias y las ofensas, así se llega al adulterio a través de las intenciones de poseer a una mujer diversa de la propia esposa.

El adulterio, como el hurto, la corrupción y todos los pecados, son antes concebidos en nuestra intimidad, y una vez tomada en el corazón la decisión equivocada, se transforman en comportamiento concreto. Y Jesús dice: quien mira a una mujer que no es la propia con ánimo de posesión es un adúltero en su corazón, ha iniciado el camino hacia el adulterio. Pensemos un poco sobre esto: sobre los malos pensamientos que vienen en esta línea.

Jesús después, dice a sus discípulos que no juren, porque el juramento es signo de la inseguridad y de la doble cara con que se realizan las relaciones humanas. Se instrumentaliza la autoridad de Dios para dar garantías a nuestros asuntos humanos.

Más bien estamos llamados a instaurar entre nosotros, en nuestras familias y en nuestras comunidades un clima de limpidez y de confianza recíproca, para que podamos ser considerados sinceros sin recurrir a intervenciones superiores para ser creídos.

!La desconfianza y la sospecha recíproca amenazan siempre la serenidad¡ La Virgen María, mujer que escuchaba con docilidad y obedecía con alegría, nos ayude a acercarnos siempre más al evangelio, para ser cristianos no de fachada, sino de sustancia. Y esto es posible con la gracia del Espíritu Santo, que nos permite hacer todo con amor, y así cumplir plenamente la voluntad de Dios”.

Después de la oración del ángelus el Papa dirigió algunos saludos

“Queridos hermanos y hermanas, saludo a todos los peregrinos aquí presentes, a las familias, a los grupos parroquiales, a las asociaciones. En particular a los alumnos del Instituto “Carolina Coronado” de Almendralejo y a los fieles de Tarragona, en España. También a los grupos de Caltanissetta, Valgoglio, Ancona, Pesaro, Turín y Pisa.

A todos les deseo un buen domingo. No nos olvidemos: no insultar, no mirar con malos ojos, con ojos de poseer a la mujer del prójimo, y no jurar. Es tan simple.

Y por favor no se olviden de rezar por mi. ‘¡Buon pranzo‘ y ‘arrivederci!'”.

(Traducido por ZENIT)



SÁBADO, 11 DE FEBRERO
“La oportunidad de compartir nuestro amor con los demás es un regalo de Dios”. (Madre Teresa de Calcuta)

Francisco: María salud de los enfermos, garantiza la ternura de Dios a todos los hombres


(ZENIT – Roma).- El papa Francisco envió hoy un tweet, en el que dice: “Deseo animarles a contemplar en Santa María, Salud de los enfermos, la garante de la ternura de Dios por todo ser humano”.

Lo hizo en la festividad de Nuestra Señora de Lourdes, que se celebra cada 11 de febrero, así como la XXV Jornada Mundial del Enfermo.

En cambio en Francia, en el santuario de Nuestra Señor de Lourdes, el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de la Santa Sede, y enviado del Papa Francisco para celebrar la 25° Jornada Mundial del Enfermo, con el lema “El Todopoderoso ha hecho cosas grandes en mí” señaló a María como inspiración para los enfermos y para todos los que sufren.

Durante su homilía en la eucaristía celebrada en la basílica del santuario pidió “ensanchar nuestro corazón para ganar nuestros combates personales contra los muchos miedos que, en los momentos de enfermedad, en los momentos de sufrimiento y en el pensamiento mismo de la muerte, provocan en cada uno de nosotros”. Y que es necesario “un diálogo con Dios para superar nuestras fragilidades”.

“Esta celebración –concluyó– también tiene por objeto dar las gracias al Señor por todas las personas, cristianos, creyentes de otras religiones y no creyentes, que vienen a este lugar con el objetivo de encontrar alivio y esperanza”.


Medjugorje: el Papa envía a un arzobispo para profundizar la realidad pastoral



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco ha nombrado a un Enviado especial de la Santa Sede para ir a Medjugorje, cuya labor se limitará a profundizar la realidad pastoral y las exigencias de los fieles, en particular de los peregrinos.

Lo indicó este sábado la Secretaría de Estado del Vaticano, precisando en un comunicado, que el enviado especial elegido por el Santo Padre es Mons. Henryk Hoser, palotino, arzobispo polaco de Varsovia-Praga.

En julio de 1981 seis niños del pueblo de Medjugorje aseguraron haber visto a la Virgen, apariciones que aseguran se repiten hasta nuestros días incluso con otros videntes, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Paz. Desde entonces han iniciado las peregrinaciones con decenas de millones de personas y han nacido en todo el mundo movimientos de oración y asociaciones varias.

La visita del enviado pontificio tendrá “un carácter exclusivamente pastoral”, señala el comunicado y que por lo tanto Mons. Hoser, seguirá ejercitando su labor como arzobispo de Varsovia-Praga, y se espera que complete su encargo en el tiempo antes del final del próximo verano. No se trataría por lo tanto de una investigación sobre las apariciones, sino de facilitar la pastoral a los peregrinos.

El Santo Padre viajo a Bosnia el 6 de junio de 2015, visita pastoral que no incluyó el santuario de Medjugorje y a su regreso respondiendo a los periodistas en el avión señaló que Benedicto XVI creó en su momento una comisión presidida por el cardenal Camillo Ruini junto a otros cardenales y teólogos. Francisco afirmó que “han hecho un buen trabajo” y finalizado el informe. “Estamos por tomar decisiones que luego serán comunicadas. Por el momento, se dan solo algunas indicaciones a los obispos”, indicó el Papa en ese momento.

Sobre estas apariciones marianas, como ha sucedido con muchas otras, se propone una actitud de prudencia y no faltan los interrogantes tanto para el obispo de Mostar, como para la Santa Sede. Hasta el día de hoy ni la diócesis, ni la Santa Sede han reconocido las apariciones, pero tampoco las han descalificado.

Entre los elementos que han dificultado hasta ahora la aprobación eclesial de estos hechos ocurridos en el pueblo de unos 6 mil habitantes, cercano de Mostar y de la frontera con Croacia, figura la cantidad y el carácter de los mensajes atribuidos a María.

VIERNES, 10 DE FEBRERO
La frase del día:
“La Palabra de Dios es la luz verdadera que necesita el hombre” (Benedicto XVI)

El Papa en Sta. Marta: con Satanás no se dialoga, sino se termina ‘desnudo’ como Adán y Eva



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- En la debilidad de las tentaciones que todos tenemos, la gracia de Jesús nos ayuda a no escondernos del Señor, sino a pedir perdón, a levantarnos e ir hacia adelante. Lo indicó el papa Francisco en la misa matutina que ha celebrado este viernes en la Casa Santa Marta en el Vaticano, al reflexionar sobre el diablo que tentó ha Adán y Eva, y también a Jesús.

“Con Satanás –aseguró Francisco– no se dialoga, porque se acaba en el pecado y en la corrupción”. El Pontífice parte de la primera lectura del Génesis y explica que el diablo “se hace ver con la forma de una serpiente”: con su astucia trata de engañar y es especialista en ésto porque “es el padre de la mentira”. Sabe por lo tanto “como estafar a la gente”.

Lo hace con Eva: la hace sentir bien y ‘dialogando’ paso a paso Satanás la lleva donde él quiere. Con Jesús en cambio el diablo “termina mal”, ya que Jesús responde con la Palabra de Dios, “porque con el diablo no se puede dialogar”, sino se acaba como Adán y Eva: desnudos.

“El diablo paga mal” porque “promete todo y nos deja desnudos”, porque son “tentaciones de vanidad, soberbia, avidez, avaricia…, tantas…”.

Y abordando el tema de la corrupción el Pontífice añade: en esto hay que pedir ayuda al Señor: “Muchos ‘peces gordos’ corruptos que hay en el mundo y de los cuales conocemos su vida a través de los diarios, quizás comenzaron con una pequeña cosa, como no ajustar bien la balanza: son 900 gramos pero parecen un kilo…”.

Por ello la Iglesia nos enseña a “no ser ingenuos”, a tener los “ojos abiertos”, a pedir ayuda al Señor, “porque por nosotros mismos no podemos”. Adan y Eva cuando caen se “esconden” del Señor, en cambio es necesaria la gracia de Jesús para “volver y pedir perdón”.

“En la tentación no se dialoga, se reza: ‘Ayúdame Señor, porque soy débil. No quiero esconderme de Ti’. Esto es coraje, esto es vencer”. Y Francisco concluye: “Si somos engañados por nuestra debilidad en la tentación que nos dé el coraje de levantarnos e ir adelante. Para esto ha venido Jesús”.


Francisco advierte sobre un ‘modelo empresarial’ que transforma a los enfermos en descarte



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- “El modelo empresarial en el ámbito sanitario, si adoptado de manera indiscriminada, en cambio de optimizar los recursos disponibles, corre el riesgo de producir descartes humanos.

Lo indicó este viernes el papa Francisco al dirigirse a los participantes en el encuentro promovido por la Comisión para el servicio de la caridad y la salud, de la Conferencia Episcopal Italiana, con ocasión de los 25 años de la Jornada Mundial del Enfermo y de los 20 años de la oficina nacional para la pastoral de la salud.

“Si hay un sector –señaló Francisco– donde la cultura del descarte evidencia sus dolorosas consecuencias, es precisamente el sanitario. Cuando la persona enferma no se coloca en el centro y no se considera su dignidad, se generan actitudes que pueden llevar incluso a especular sobre las desgracias de los demás. ¡Y esto es muy grave! Es necesario vigilar, sobre todo cuando los pacientes son ancianos con una salud muy comprometida, si sufren patologías graves y costosas para su cuidado, o son particularmente difíciles, como los enfermos psiquiátricos”.

Por todo ello, “si se adopta de forma indiscriminada el modelo empresarial en el sector sanitario, en lugar de optimizar los recursos disponibles, se amenza de producir descartes humanos. Optimizar los recursos significa utilizarlos de forma ética y solidaria y no penalizar a los más frágiles”. Invitó también a que se impulse la investigación en lo que respecta a las enfermedades raras y descuidadas, con el peligro de permitir ulteriores sufrimientos.

El Pontífice alabó el trabajo de los numerosos agentes sanitarios y de los voluntarios que “humanizan la vida de tantos enfermos y ancianos solos, pobres e indigentes” y señaló su asombro por el rol de los voluntarios en Italia, de las parroquias en impulsarlos.

“Que no sea sólo el dinero –exhortó el Papa– el que orienta las decisiones políticas y administrativas, llamadas a salvaguardar el derecho a la salud garantizado por la Constitución italiana, ni las decisiones de los que dirigen los lugares de atención sanitaria”, dijo. Y añadió: “Que nadie quede indiferente ante la creciente pobreza sanitaria entre las fajas más pobres de la población, debida a la dificultad de acceso de los cuidados, y que se multipliquen los esfuerzos de todos para que los derechos de los más débiles sean protegidos”.

Invitó también a visitar a los enfermos que están en su casa, solos, “para que no se sientan excluidos por la comunidad y puedan experimentar, a través de la cercanía quienes les visitan, la presencia de Cristo que pasa hoy en medio de los enfermos en el cuerpo y en el espíritu”.

Francisco explicó que entre los objetivos dados por el papa san Juan Pablo II a la Jornada Mundial del Enfermo, además de la promoción de la cultura de la vida, está el de impulsar en las diócesis, en las comunidades cristianas y en las familias religiosas, la importancia de la pastoral sanitaria,

Concluyó invocando a María, Salud de los enfermos, para que las heridas que se quedan en el cuerpo, a imagen de las del Señor Resucitado, “sean llagas transfiguradas por el amor”.


Cuatro años atrás renunció Benedicto XVI. Una decisión excepcional en la historia del papado



(ZENIT – Roma).- Un día como hoy de hace cuatro años atrás, el 11 de febrero de 2013, el papa Benedicto XVI renunció al ministerio petrino. Lo hizo ante los cardenales reunidos en un consistorio que debía aprobar decretos de procesos de canonización, algo que parecía de tal manera rutinario que ese día la Sala de Prensa estaba casi vacía.

Benedicto XVI dijo: “He convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicar una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia”.

Y llegó el anuncio: “Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino”.

Y prosiguió: “Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, sucesor de san Pedro, que me fue confiado por medio de los cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice”.

Así precisó que permanecería hasta 28 de febrero, día que se despidió definitivamente desde el balcón de la residencia de Castel Gandolfo, en donde se retiró aproximadamente un mes hasta que regresó al monasterio Mater Ecclesiae, ubicado en el interior del Vaticano, para ser “simplemente un peregrino que empieza la última etapa de su peregrinación en esta tierra”.

El portavoz del Vaticano en inglés, el sacerdote Thomas Rosica, explicó a ZENIT en su momento cuanto sucedido: “El Papa asustó a los hermanos cardenales reunidos en Consistorio de una mañana de febrero, saludando con las palabras conmovedoras que quedaron para la historia”.

“Benedicto XVI presentó su renuncia libremente, de acuerdo con el Código de Derecho Canónico de la Iglesia. Fue una decisión sin precedentes en la historia moderna que ofreció a la Iglesia y al mundo una profunda enseñanza. Con su decisión audaz y valiente, Benedicto nos ha dicho que debemos ser dolorosamente honestos con la condición humana, que no podemos estar encadenados a la historia. Un hombre que había sido la muestra de la tradición, que tenía desde siempre la etiqueta de ‘conservador’, nos dejó con uno de los gesto más progresistas hechos por un Papa”.

Su renuncia es una decisión excepcional en la historia del papado, ya que, el sumo pontífice dimisionario más próximo fue Gregorio XII en 1415, y el precedente Celestino V en 1294.


Padre Lombardi: Francisco siente el apoyo de su predecesor Benedicto XVI



(ZENIT – Roma).- El 11 de febrero de 2013 el papa Benedicto XVI presentó su renuncia al ministerio petrino. Un gesto inédito que cuatro años después se comprende siempre más profundamente gracias también a la extraordinaria relación de hermanad entre Francisco y el papa emérito.

Lo indicó hoy a la Radio Vaticano el padre Federico Lombardi, portavoz emérito de la Santa Sede y actual presidente de Fundación vaticanaJoseph Ratzinger-Benedicto XVI.

El padre Lombardi segura que “el modo en que Benedicto XVI ha vivido y vive en estos años corresponde a lo que había dicho, o sea en oración, en retiro, desde un punto de vista espiritual”. Y por lo que se refiere al acompañar la vida de la iglesia “con extrema discreción y siendo solidario con su sucesor”.

Señaló que tuvo oportunidad de encontrar a Benedicto XVI en los últimos meses, quien se encuentra “perfecto desde el punto de vista de la lucidez, de la presencia espiritual, mental y por lo tanto ha sido un verdadero placer estar con él”.

El ex portavoz reconoce entretanto que el tiempo pasa y por lo tanto “las fuerzas físicas se van debilitando”. A pesar de ello asegura Lombardi “no tiene enfermedades particulares, por lo tanto es la fragilidad que aumenta con la edad”. Aseguró además que “puede estar parado y caminar por la casa”.

“Su vivir este tiempo en la oración –asegura el actual presidente de la Fundación– está en perfecta coherencia con lo que apenas ha sido dicho, o sea poniendo a Dios en el centro, la fe como sentido de la vida, y lo que encuentro muy lindo es este sentido de la proximidad al encuentro con Dios; vivir la ancianidad como un tiempo para prepararse y familiarizarse con el Señor que se prepara a encontrarlo”.

“Creo sea muy hermoso que haya un papa emérito que reza por la Iglesia, por su sucesor”, además porque “es una presencia que nosotros sentimos, porque él está aunque no lo veamos con frecuencia”.

Interrogado sobre la relación entre los dos Papas, el sacerdote italiano asegura que es una relación “inédita que es vivida con extrema serenidad y normalidad”.

“Todos recordamos evidentemente, el último encuentro del papa Benedicto con los cardenales que estaban llegando a Roma para prepararse al cónclave, y aunque no sabía quien de ellos sería su sucesor le prometía obediencia” señaló.

Allí estaba el cardenal Bergoglio, hoy el papa Francisco, que siente “el apoyo de esta presencia y de esta oración”, a veces visitándolo, otras llamándolo por teléfono, “seguramente con muchas manifestaciones de familiaridad, de respeto y contando con su apoyo espiritual”.

“Todas las veces que vemos imágenes –concluye Lombardi– del papa Francisco y de su predecesor juntos, es una gran alegría para todos y un hermoso ejemplo de unión en la Iglesia, en la variedad de las condiciones”.



JUEVES, 9 DE FEBRERO

“La fe comienza donde termina el orgullo”. (Lamennais)

Francisco en Sta. Marta: “Dios hizo a la mujer para que tuviéramos una madre”



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco en su homilía de este jueves en la misa matutina que celebró en Residencia Santa Marta, prosiguió la reflexiones sobre la Creación y las lecturas del Libro del Génesis, recordando que el Señor había plasmado todos los animales, pero el hombre no encontraba en ellos la compañía adecuada, estaba solo.

Por ello el Señor le sacó una costilla a Adán y formó a la mujer, que el hombre reconoció como carne de su carne. “Pero, antes de verla la había soñado” recordó el Pontífice, y precisó que “para comprender a una mujer, antes hay que soñarla”, señalando la riqueza que la mujer aporta a la armonía de la Creación.

“Cuando falta la mujer, falta la armonía. Solemos decir, hablando que ‘ésta es una sociedad con una marcada actitud masculina ¿no? Falta la mujer”. Dicen: “Sí, sí: la mujer está para lavar los platos, para hacer…”. “No, no, no –respondió el Papa– la mujer está para traer armonía. Sin la mujer no hay armonía”. Porque el hombre y la mujer “no son iguales, no son uno superior al otro: no. Sólo que el hombre no trae armonía. Es ella la que trae esa armonía, que nos enseña a acariciar, a amar con ternura y que hace del mundo una cosa bella».

El Pontífice indicó que la mujer con la armonía trae la capacidad de enamorarse, y contó que en una audiencia mientras saludaba a la gente, le preguntó a una pareja que celebraba 60 años de matrimonio, quién de los dos había tenido más paciencia: “Y ellos me miraban, se miraban a los ojos, nunca olvidaré esos ojos. Luego volvieron y me dijeron, los dos juntos: ‘estamos enamorados’. Después de 60 años, esto significa una sola carne. Y esto es lo que trae la mujer: la capacidad de enamorarse. La armonía al mundo”.

“La funcionalidad no es el objetivo de la mujer. Es verdad que la mujer tiene que hacer cosas, y hace como todos hacemos, cosas”, señaló el Pontífice, pero “el objetivo de la mujer es brindar la armonía”. Por ello “explotar a las personas es un crimen de lesa humanidad, es verdad. Pero explotar a una mujer es más: es destruir la armonía que Dios ha querido dar al mundo”.

Recordando el Evangelio de Marcos que habla de la mujer sirio-fenicia y de su valentía como madre, el Papa dijo que le gusta pensar que Dios creó a la mujer para que todos tuviéramos una madre.

“Dios nos ha dado un gran don, es la mujer” y aún más porque “la mujer es la armonía, es la poesía, es la belleza. Sin ella el mundo no sería tan bello, no sería armonioso. Y me gusta pensar –pero es algo personal– que Dios ha creado a la mujer para que todos nosotros tuviéramos una madre”.

El Papa invita a los medios a no olvidarse del ‘océano de bien’ que hay en el mundo



(ZENIT – Roma).- Contar lo que sucede en el mundo actual, pero “sin olvidarse nunca del ‘océano de bien’ que nos hace mirar al futuro con esperanza”. Esta es la invitación del papa Francisco a los medios de comunicación en la misiva que escribió para el diario italiano ‘La Stampa’, de la ciudad de Turín, que hoy cumple 150 años y que para el festejo ve reunidas a personalidades de todo el mundo .

“El inicio de 2017 se presenta lleno de conflictos, violencia, odio, terrorismo y ataques armados imprevisibles” y la “incapacidad de encontrar soluciones negociadas y no violentas”, así como los intereses económicos, el tráfico de armas, la pobreza están entre las causas de esta guerra, señala el Pontífice.

“Una guerra que provoca cada día numerosas víctimas inocentes, que roba cada día la vida a muchos niños y que contribuye a mover grandes masas que huyen de las bombas y de la destrucción”. Y al ver las consecuencias de la crisis económica “no podemos cerrar los ojos delante del abismo al que corremos al devastar el ambiente, depredando nuestra tierra, sin pensar mínimamente en las generaciones futuras”.

Delante de esto el Papa pide “no nos dejemos robar la esperanza, porque si el mal aparece amenazador e invasivo, existe el bien, un océano de bien que opera en el mundo”.

Ese bien “tiene el rostro de los que socorre a las víctimas de los bombardeos en Siria”, de quienes “reciben a los migrantes sin ceder a la tentación de cerrarse, de quien no se resigna a ver en el otro, en el diverso a un enemigo”; de quien trabaja “por los niños y jóvenes sin futuro; de los voluntarios en los hospitales; o de quien comparte el tiempo con los ancianos de nuestras ciudades”.

El Pontífice pide así “vencer la globalización de la indiferencia” la “petrificación del corazón, que nos hace acostumbrarnos a los coches bomba y a su brutal carga de muerte, a los inmigrantes que se ahogan en el Mediterráneo en barcazas transformadas en ataúdes, a los sintecho que mueren de frío en nuestras calles sin que esto sea noticia”. Porque “la vida nos ha sido donada y se nos ha invitado a compartirla interesándonos de los demás”.

Un segundo desafío, señala el Pontífice es buscar “soluciones integrales para combatir la pobreza, restituir la dignidad a los descartados” así como “custodiar la naturaleza partiendo del bien más precioso que allí vive, la vida humana”.

El Papa concluye su misiva recordando al Niño Jesús que nació en Belén “en el mundo de la precariedad” y que “sigue interpelándonos”. Porque “la paz, la justicia se construyen día a día, reconociendo que la dignidad de cada vida humana no se debe suprimir, a partir de la más pequeña e indefensa, y reconociendo en cada ser humano a nuestro hermano”.


El Santo Padre a las universidades y colegios católicos: crecer en humanidad, diálogo y esperanza


(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco elogió la labor de las escuelas y universidades católicas por la gran contribución que dan a la misión de la Iglesia, cuando están al servicio del crecimiento en humanidad, en el diálogo y en la esperanza

Lo indicó el Santo Padre este jueves al recibir en la Sala Clementina a los integrantes de la Congregación para la Educación Católica (de los Institutos de Estudios), quienes han celebrado recientemente su asamblea plenaria, y a los miembros de la Fundación Gravissimum Educationis, instituida hace poco para relanzar el contenido de la declaración conciliar del mismo nombre.

Francisco indicó saber que la asamblea ha realizado un balance de los últimos tres años y trazado las directrices para el futuro, reflexionando sobre diferentes temas como la formación inicial y permanente de los profesores y directivos, la contribución insustituible de las congregaciones religiosas, el apoyo que puede venir de las Iglesias particulares y organizaciones del sector.

La institución ha dedicado buena parte de su trabajo a las universidades eclesiásticas y católicas para la actualización de la Constitución Apostólica Sapientia christiana; a la promoción de los estudios de Derecho Canónico en relación con la reforma del proceso de nulidad matrimonial y a la pastoral universitaria.

“Las Universidades son un ámbito privilegiado para pensar y desarrollar el empeño evangelizador” y “las escuelas católicas constituyen un aporte muy valioso a la evangelización de la cultura, aun en los países y ciudades donde una situación adversa nos estimule a usar nuestra creatividad para encontrar los caminos adecuados”, dijo el Papa.

Por ello quiso compartir algunas expectativas:

“En primer lugar, frente a un individualismo que invade, que vuelve humanamente pobre y culturalmente estéril, es necesario humanizar la educación…”. Y más aún las instituciones católicas “tienen la misión de ofrecer horizontes abiertos a la trascendencia”.

Y la “Gravissimum educationis recuerda que la educación está al servicio de un humanismo integral y que la Iglesia, como madre, educadora, siempre mira siempre a las generaciones más jóvenes en la perspectiva de la formación de la persona humana en orden a su fin último y al bien de las varias sociedades, de las cuales el hombre es miembro y una vez adulto tendrá labores que realizar”.

Otra expectativa es “hacer crecer la cultura del diálogo.
“Nuestro mundo se ha convertido en una aldea global con múltiples procesos de interacción, donde cada persona pertenece a la humanidad y comparte la esperanza de un futuro mejor con toda la familia de las naciones. Al mismo tiempo, por desgracia, hay muchas formas de violencia, pobreza, explotación, discriminación, marginación, enfoques restrictivos de las libertades fundamentales que crean una cultura del descarte”.

En este contexto, “las instituciones educativas católicas están llamadas en primera línea a practicar la gramática del diálogo que forma el encuentro y a la valorización de la diversidad cultural y religiosa…”. Y en un sentido más específico “las escuelas y universidades están llamadas a enseñar un método de diálogo intelectual dirigido a la búsqueda de la verdad”.

Una última espectativa que el Papa quiso compartir fue “la contribución de la educación para ‘sembrar esperanza””, porque “el hombre no puede vivir sin esperanza y la educación genera esperanza”.

“Estoy convencido –señaló el Papa– de que los jóvenes de hoy necesitan sobre todo esta vida que construye el futuro”. Y Para tener este pulso “hace falta oír a los jóvenes: la labor de oreja.. ¡Oír a los jóvenes!”.

“Queridos hermanos y hermanas, las escuelas y universidades católicas –concluyó el Papa– dan una gran contribución a la misión de la Iglesia cuando están al servicio del crecimiento en humanidad, en el diálogo y en la esperanza”.


El Papa a la Liga antidifamación: nunca más una iniquidad como la Shoah


(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- “Proporcionar los medios para una vida digna, promover la cultura y fomentar la libertad de culto, incluso protegiendo a los creyentes y a las religiones de todas las manifestaciones de la violencia y la explotación, son los mejores antídotos contra el surgir del odio”.


“Hoy más que en el pasado la lucha contra el antisemitismo puede beneficiarse de herramientas eficaces, como la información y la formación”. Así como “la lucha contra la difamación con el compromiso de educar, de promover el respeto de todos y de proteger a los más débiles”.

Lo indicó el papa Francisco en la mañana de este jueves al recibir en el Vaticano a los miembros de la Liga Antidifamación (ADL en inglés) la organización judía con sede en Estados Unidos, que “mediante apelación a la razón y la conciencia y si es necesario a la ley, detener la difamación del Pueblo judío”.

El Santo Padre recordó junto a ellos que san Juan Pablo II y Benedicto XVI les había recibido y que desde el Concilio Vaticano II se mantienen relaciones. Manifestó también agradecimiento por que los contactos se ha intensificado, dando prueba “no solo del compromiso común sino de la fuerza benéfica de la reconciliación, que cura y transforma las relaciones. Si la cultura del encuentro y la reconciliación genera vida y produce esperanza, la no-cultura del odio siembra muerte y cosecha desesperación”.


“No hay palabras y pensamientos adecuados –dijo Francisco recordando su reciente visita a Auschwitz-Birkenau– frente a tales horrores de la crueldad y del pecado” y que solo queda “la oración para que Dios tenga misericordia y para qué esas tragedias no se repitan”.

Para permitir “a la memoria cumplir su papel necesario en el proceso de construcción de un futuro en el que la inefable iniquidad de laShoah nunca más sea posible”.

“Por desgracia, la actitud antisemita, que deploro nuevamente en todas sus formas, como contraria en todo a los principios cristianos y a cualquier visión que sea digna del hombre, todavía está muy extendida en la actualidad. Reafirmo que la Iglesia católica se siente especialmente en la obligación de hacer todo cuanto esté en su poder, junto con nuestros amigos judíos, para repeler las tendencias antisemitas Porque los dones y el llamado de Dios son irrevocables”.

“Hoy más que en el pasado la lucha contra el antisemitismo puede beneficiarse de herramientas eficaces, como la información y la formación. En este sentido, les agradeció por la labor que realizan y porque acompañan la lucha contra la difamación con el compromiso de educar, de promover el respeto de todos y de proteger a los más débiles”.

El Pontífice les invitó también “a custodiar el tesoro sagrado de toda vida humana, desde la concepción hasta el final, protegiendo su dignidad, es la mejor manera de prevenir cualquier forma violenta”. Frente a la tanta violencia que se extiende en el mundo, estamos llamados a un todavía más de no violencia, que no significa pasividad, sino promoción activa del bien”.

Porque si se vuelve necesario extirpar las hierbas del mal, “más urgente aún es sembrar el bien: cultivar la justicia, incrementar la concordia, apoyar la integración, sin desfallecer; solamente así se cosecharán los frutos de la paz”.

“A ello les animo convencido de que proporcionar los medios para una vida digna, promover la cultura y fomentar la libertad de culto, incluso protegiendo a los creyentes y a las religiones de todas las manifestaciones de la violencia y la explotación, son los mejores antídotos contra el surgir del odio”. Y tras agradecerles también “el diálogo que, en diversos niveles, mantienen con la Iglesia Católica”, concluyó invocando “la bendición del Todopoderoso sobre nuestro compromiso conjunto y nuestro camino de amistad y de confianza fraterna,: en su bondad nos acompañe y ayude a dar buenos frutos. ¡Shalom Alechem!”.



MIÉRCOLES, 8 DE FEBRERO

La frase del día:

“Cada vez que menospreciamos a uno de nuestros hermanos porque es pobre o enfermo, es a Cristo a quien humillamos”. (Madre Teresa de Calcuta)

El Papa en la audiencia: ‘Con la oración debemos sostenernos mutuamente en la esperanza’



(ZENIT – Ciudad del Vaticano). El papa Francisco llegó como todos los miércoles a la audiencia general que se realizó en el Aula Pablo VI del Vaticano, debido al frío del invierno europeo. Los miles de peregrinos que allí le esperaban lo recibieron con gran entusiasmo y no faltó la oportunidad para que el Santo Padre pudiera bendecir a algunos niños y enfermos.

En el resumen de la catequesis que realizó en idioma español el Papa recordó que “siguiendo con la lectura de la Carta a los Tesalonicenses, reflexionamos hoy con san Pablo sobre la dimensión comunitaria y eclesial de la esperanza cristiana”.

Señaló así que “la esperanza, para alimentarse, tiene necesidad de un ‘cuerpo’, en el que todos los miembros se sostienen y se animan”, sin olvidar que “Nosotros formamos parte de un cuerpo que es la Iglesia, y estamos llamados a sostenernos mutuamente en la esperanza”.

“De aquí la necesidad -prosiguió Francisco- de rezar unos por otros, en especial por aquellos que tienen una responsabilidad o se encuentran en dificultad”.

Recordó también que “muchos hermanos nuestros nos enseñan a esperar y a mantener viva la esperanza. Los pobres y los humildes nos dan un gran testimonio de esto, porque experimentan cada día muchas pruebas, pero saben que más allá de la tristeza está el Señor, que es rico en misericordia y en paz”.

Aseguró además que “la Iglesia, este cuerpo al que pertenecemos, está animada por el Espíritu Santo. Su presencia en nosotros nos alienta a no temer algún mal, pues el Señor está a nuestro lado y nos cuida siempre”.

Al concluir el resumen, el Pontífice saludó “cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los venidos de España y Latinoamérica. Los animo a invocar la presencia del Espíritu Santo en sus vidas, también en medio de sus familias y comunidades, para que se avive en nosotros la llama de la caridad y nos haga signos vivos de la esperanza para toda la familia humana”.


El Santo Padre en la audiencia pide rezar por los Rohingyas y migrantes maltratados



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El santo padre Francisco ha abogado durante la audiencia general del 8 de febrero de 2017 en favor de la minoría musulmana de Birmania, los Rohingyas, perseguidos en su país y rechazados por todas partes, . “Ellos son gente buena, gente pacífica”, dijo el Papa.

El Santo Padre en el encuentro semanal que se realizó en el Aula Pablo VI del Vaticano recordó también a “los migrantes expulsados, explotados”, especialmente “nuestros hermanos Rohingyas, expulsados de Birmania, que van de aquí para allá porque nadie los quiere”.

Ellos son “gente buena y pacífica. Ellos no son cristianos pero son buenos, son nuestros hermanos y hermanas”, añadió afectuosamente, desencadenando los aplausos de los presentes.

Los Rohingyas, prosiguió el Papa, “sufren desde hace años, fueron torturados, asesinados, simplemente por tener sus tradiciones, su fe musulmana”.

Invitó así a “rezar por ellos a Nuestro Padre que está en el cielo, todos juntos, por nuestros hermanos y hermanas Rohingyas”.

De acuerdo a las informaciones de Arakan Project, la organización humanitaria que defiende los derehos de los Rohingyas, desde el 2010, unos 100 mil integrantes de esta minoría huyeron de Birmania por mar. La violencia entre los budistas radicales y Rohingyas ha producido después del 2012, más de 200 muertos y 140 mil desplazados.

No es la primera vez que el Papa expresa su solidaridad por este pueblo. En su homilía del 19 de mayo de 2015 en la Residencia Santa Marta en el Vaticano, pidió por ellos tras la llegada de miles de migrantes abandonados en las costas de Indonesia, Tailandia, y Malasia. “Pensemos hoy a los pobres Rohingyas de Birmania. Saliendo de su paria para escaparse de las persecuciones no saben más dónde ir. De hecho desde hace meses que están en sus botes… Ellos llegan a un puerto y le dan agua y comida, y les dicen: “váyanse”… Esto sucede hoy en día.

También en agoso de 2015, el Papa recordó la tragedia de este pueblo delante del Movimiento Eucarístico de Jóvenes: “Es un conflicto que no ha sido resuelto, es una guerra, y esto se llama violencia, esto se llama matar”.


Francisco en la audiencIa: ‘Estaré en comunión con los peregrinos que festejan en Lourdes’


(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- “Estaré con todo mi corazón en comunión con los peregrinos que el sábado festejarán a Nuestra Señora de Lourdes, en particular con los enfermos”, dijo el papa Francisco en italiano, palabras inmediatamente traducidas en francés, durante la audiencia general de este miércoles 8 de febrero de 2017, en la Sala Pablo VI del Vaticano.

Los jóvenes franceses reaccionaron calurosamente a las palabras del Santo Padre y él les saludó con la mano, sonriendo al mirarlos.



Francisco saluda a los jóvenes franceses durante la audiencia

“Saludo cordialmente –dijo el Papa– a los peregrinos que hablan francés, en particular a los jóvenes que viene de Francia. Estaré en comunión de oración con los peregrinos que el sábado festejarán a Nuestra Señora de Lourdes, en particular con los enfermos. La Virgen Inmaculada les dé el coraje y la esperanza y los custodie en la paz”.

El evento será el próximo sábado 11 de febrero, fiesta de Nuestra Señora de Lourdes y ’25º Jornada mundial del enfermo’, que tendrá lugar en el santuario mariano fancés, por la treceava vez después que fue instituida en 1992, tras las celebraciones de 1993 y 2004. El tema de la jornada es: “Maravillarse por todo lo que Dios ha realizado: el Todopoderoso ha hecho en mi grandes cosas…”.

El cardenal secretario de estado, Pietro Parolin será el legado pontificio.
Leer también: Carta del Santo Padre por la XXVI Jornada Mundial del Enfermo en Lourdes
Lourdes se une a las celebraciones del centenario de las apariciones de Fátima

Texto completo de la catequesis del papa Francisco en la audiencia del 8 de febrero de 2017



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco centró la catequesis de los miércoles realizada en el Aula Pablo VI, en la esperanza cristiana, no solo personal pero también con el apoyo mutuo de los miembros de la comunidad.

A continuación el texto completo:

“Queridos hermanos y hermanas, buenos días.

El miércoles pasado hemos visto que san Pablo en la primera carta a los Tesalonicenses, exhorta a mantenerse radicados en la esperanza de la Resurrección.

Con esa hermosa palabra ‘estaremos siempre con el Señor’. En el mismo contexto el Apóstol muesta que la esperanza cristiana no tiene solamente una dimensión personal, individual, pero comunitaria y eclesial. Todos nosotros esperamos, todos nosotros tenemos esperanza también comunitariamente.

Por esto la mirada es rápidamente ampliada por Pablo a todas las comunidades cristianas a las que pide que recen mutuamente unas por otras y de apoyarse entre sí.

Ayudarse mutuamente. Pero no solo ayudarse en las necesidades, en las tantas necesidades de la vida cotidiana, sino ayudarnos en la esperanza, sostenernos en la esperanza.Y no es una casualidad que empiece refiriéndose a aquellos a quienes se ha confiado la responsabilidad y la guía pastoral.

Ellos son los primeros a ser llamados y a alimentar la esperanza, y esto no porque sean mejores que los otros, sino en virtud de un ministerio divino que va mucho más allá de sus fuerzas. Por eso necesitan también el respeto, la comprensión y el apoyo benévolo de todos.

La atención después es puesta en los hermanos que corren más peligro de perder la esperanza, de caer en la desesperación. Nosotros tenemos siempre noticias de gente que cae en la desesperación y hacen malas cosas…La desesperación los lleva a tantas cosas malas”.

La referencia es a quien ha perdido el ánimo, a quien es débil, a quien se siente abatido por el peso de la vida y de sus pecados y no logra más levantarse.

En estos casos, la cercanía y el calor de toda la Iglesia deben ser aún más intensos y amorosos tomando la forma particular de la compasión, que no es sentir lástima: la compasión es padecer con el otro, acercarse al que sufre; una palabra, una caricia pero que salgan del corazón: esto es compasión.

Para quien necesita conforto de la consolación. Esto es de suma importancia: la esperanza cristiana no puede prescindir de la caridad genuina y concreta. El mismo Apóstol de los gentiles, en la Carta a los Romanos, dice con el corazón en la mano: “‘sotros, los que somos fuertes –que tenemos la fe, la esperanza o no tenemos tantas dificultades– tenemos el deber de llevar las flaquezas de los débiles sin complacernos a nosotros mismos’.

Llevar, llevar las debilidades de los demás. Este testimonio no permanece encerrado en los confines de la comunidad cristiana: resuena en toda su fuerza también fuera de ella, en el contexto social y civil, como una llamada a no crear muros sino puentes, a no devolver mal por mal, sino a vencer el mal con el bien, la ofensa con el perdón. El cristiano nunca puede decir: ¡me la pagarás!, nunca; la ofensa se vence con el perdón, para vivir en paz con todos. ¡Esta es la Iglesia! Y así obra la esperanza cristiana, cuando asume los rasgos fuertes y al mismo tiempo tiernos del amor.

El amor es fuerte y tierno”. Es bello. Se entiende entonces que no se aprende a esperar solos. Nadie aprende a esperar solo. No es posible. La esperanza, para alimentarse tiene necesidad de un “cuerpo” en el que todos los miembros se sostienen y se animan mutuamente. Esto entonces significa que si tenemos esperanza es porque muchos de nuestros hermanos y hermanas nos han enseñado la esperanza y han mantenido viva nuestra esperanza.

Y entre estos están los pequeños, los pobres, los sencillos, los marginados. Sí, porque no conoce la esperanza quien se encierra en su propio bienestar: espera solo en su bienestar y eso no es esperanza, es seguridad relativa; no conoce la esperanza quien se cierra en su propia satisfacción, quien siente siempre que está bien… Tienen esperanza en cambio uienes experimentan todos los días las pruebas, la precariedad y sus propios límites.

Son estos hermanos nuestros los que nos dan el testimonio más hermoso, más fuerte, porque se mantienen firmes confiando en el Señor, sabiendo que más allá de la tristeza, de la opresión y de la inevitabilidad de la muerte, la última palabra será suya, y será una palabra de misericordia, de vida y de paz.

Quien espera, espera escuchar un día estas palabras: “Ven, ven a mi, hermano; ven, hermana, para toda la eternidad”. Queridos amigos, si como hemos dicho la demora habitual de la esperanza es un ‘cuerpo’ solidario, en el caso de la esperanza cristiana este cuerpo es la Iglesia, mientras que el aliento vital, el alma de esta esperanza es el Espíritu Santo.

Sin el Espíritu Santo no es posible tener esperanza. Por eso el apóstol Pablo nos invita al final a invocarlo continuamente. Si no es fácil creer, mucho menos es esperar.

Es más difícil esperar que creer, es más difícil. Pero cuando el Espíritu Santo vive en nuestros corazones, es Él a hacernos entender que no hay que temer, que el Señor está cerca y nos cuida; y es Él quien modela nuestras comunidades, en un perenne Pentecostés, como signos vivos de esperanza para la familia humana. Gracias”.

(Texto traducido por ZENIT)



África: secuestran en Malí a una religiosa colombiana



(ZENIT – Roma).- La religiosa colombiana Gloria Cecilia Narváez Argoti, de la congregación de las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada, fue secuestrada ayer por la tarde, 7 de febrero, en Koutiala, al sur de Mali.

El sacerdote Edmond Dembele, Secretario general de la Conferencia Episcopal de Mali declaró a la agencia Fides: “No sabemos quienes la han secuestrado. La Guardia civil y la policía están investigando. Los obispos también se están moviendo para obtener información en la zona”.

Precisó que “donde ha sido secuestrada la religiosa es una zona tranquila y es eso es lo que sorprende. Ese lugar del país todavía no había sido tocada por la inseguridad que azota otras zonas de Mali” dice el sacerdote, que confirma la nacionalidad colombiana de la religiosa secuestrada.

Alrededor de las 21 horas de ayer, un grupo de hombres armados irrumpieron en la parroquia de Karangasso en Koutiala, secuestrando a la hermana y huyendo con el automóvil de la parroquia, indica Fides.

La religiosa trabajaba en la parroquia católica de Karangasso desde hace varios años, principalmente en tareas de asistencia y formación de habitantes rurales. Según los cables de las agencias, no se descarta que los secuetradores puedan pertenecer a grupos Yihadistas, aunque esta no es la zona donde los grupos integralistas musulmanes actúan. Los secuestros son para ellos una fuente de financiación.











MARTES, 7 DE FEBRERO
La frase del día:
“Al Señor le agrada que le sirvan con gusto, porque haciéndolo con alegría y de corazón, se ama más a Dios”. San Juan Bosco

Mensaje de cuaresma: Si la Palabra no llega al corazón del hombre, todo se vuelve moralismo



ZENIT – Ciudad del Vaticano).- Si la palabra de Dios no llega al hombre y lo cambia, todo se vuelve un moralismo. El mensaje de Cuaresma es preparar los corazones para cambiar al mundo y esto puede nacer solamente de corazones nuevos.

Lo indicó Mons. Giovanni Dal Toso, secretario delegado para el dicasterio del Desarrollo humano integral, al explicar el mensaje para la Cuaresma 2017, que presentó este martes en la Sala de Prensa de la Santa Sede, junto a Chiara Amirante, fundadora de la comunidad italiana Nuovi Orizzonti (Nuevos Horizontes).

“La raíz del mal está en no escuchar la palabra de Dios, así como del olvidarse del otro. Cada uno hará su ‘florecilla’ algún sacrificio en esta cuaresma, pero tiene que ser reflejo de algo más profundo” dijo Dal Toso. Y añadió: “No es un mensaje político, sino que nos debe llegar a todos”.

Precisó también que en la parábola del rico y del pobre Lázaro, la condena es “no porque tiene dinero sino porque se olvida del otro”.

Por su parte Chiara Amirante señaló el relativismo, el narcisimo como característica del rico, la necesidad de aparecer y que en nombre del éxito todo es permitido, incluso devastar la creación.

“La historia de la humanidad –añadió Amirante– se ha carecterizado por el miedo del otro. Por ejemplo la emigración y el miedo de sufrir violencia”, señaló, pero es necesario pasar del miedo a encontrar una respuesta, y por eso es necesario escuchar la tragedia que está detrás de ese fenómeno que nos incomoda”. Sin olvidar que “el otro se vuelve una ocasión para encontrar a Cristo”.

(Leer el texto completo del mensaje del Papa para la cuaresma 2017)


El mensaje de Cuaresma va a la raíz del problema: ‘vivir solo para sí mismo’




“La parábola del rico y Lázaro citada por el papa Francisco en el mensaje para Cuaresma de este año no es una parábola solamente para los ricos, pero para todos los hombres, porque todo hombre puede caer en esto aunque tenga nada, porque para el cristiano ‘el Cielo’ es el otro”. Y mientras “Sartre decía: ‘el otro es el infierno’, el Papa y el Evangelio en cambio dice ‘el otro es un don’”.

Lo indicó Mons. Segundo Tejado subsecretario delegado del dicasterio de Desarrollo humano integral, conversando este martes con ZENIT, al margen de la presentación del mensaje de cuaresma en la Sala de Prensa de la Santa Sede, que este año inicia el primer de marzo y que lleva por título “La palabra es un don. El otro es un don”.

Aseguró así que Papa en su mensaje para la Cuaresma de este año “va a la raíz del problema”. Cuál es la raíz del problema “lo dice San Pablo, Cristo ha muerto por los hombres para que el hombre no viva más para sí mismo. Allí está el punto: vivir para sí mismo es una maldición”.

“En cierto sentido Sartre tenía razón -señalo Mons. Tejado- porque el otro te amenaza, de alguna manera te quitará algo de tu autonomía, de tu tiempo libre. En cambio decir que el otro es un don es abrirse a una dimensión vertical. Porque el Otro con la ‘O’ mayúscula es Dios mismo, el don de los dones”.

Señaló así que “vivir para sí mismo como sucede en esta parábola del rico y Lazaro, lleva a que uno no vea a los otros. El rico este, al que uno le llama rico, era un hombre lleno de sí mismo, que no ve a Lazaro en su puerta, tiene una ocasión para salvarse y no lo ve”. Y por eso en el más allá dice: “Manden a alguno para que le avise a mis hermanos, que el otro que está a mi puerta es una oportunidad para salvarme”.

El subsecretario delegado del dicasterio de Desarrollo humano integral, citando a la presentación del documento para la cuaresma hecha minutos antes por Mons. Dal Toso señaló que “es equivocado cuando alguien piensa: las personas que tengo a mi alrededor son para mí, mis bienes son para mí, la naturaleza es para mí y no me importa destrozarla. Es esa raíz en el corazón del hombre que la pascua viene a destruir”.

Precisó además que “el otro no es solamente el pobre, como si fuera una categoría impersonal. El otro es tu mujer, es tu hijo, tu compañero de trabajo, tu vecino, el que está deprimido, que tiene problemas económicos, que tiene un problema en familia, un luto, y a veces pasamos a su lado y ni nos damos cuenta, pasamos a su lado, porque estamos concentrados otro centro: no es Cristo, no es el otro somos nosotros mismos”.

“Si yo tengo a Dios como mi don y si el otro para mi es Cristo, el pobre, o mi hijo o mi cuñado me abro a una dimensión eterna que es pascual”, señaló.

Y sobre la tentación de ver en el mensaje una idea política, precisó que “Evangelio no es una casuística para los problemas actuales, es como un comodín, ya que el Evangelio da la respuesta a todos los problemas actuales. Está la Palabra de Dios como un don. Es la llave para entender todo lo que pasa en el mundo”.

Mensaje del Papa por la Cuaresma 2017 – Texto completo



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- Publicamos a continuación el texto del mensaje del santo padre Francisco para la Cuaresma 2017, “La palabra es un don. El otro es un don”.

“Queridos hermanos y hermanas: La Cuaresma es un nuevo comienzo, un camino que nos lleva a un destino seguro: la Pascua de Resurrección, la victoria de Cristo sobre la muerte. Y en este tiempo recibimos siempre una fuerte llamada a la conversión: el cristiano está llamado a volver a Dios «de todo corazón» (Jl 2,12), a no contentarse con una vida mediocre, sino a crecer en la amistad con el Señor. Jesús es el amigo fiel que nunca nos abandona, porque incluso cuando pecamos espera pacientemente que volvamos a él y, con esta espera, manifiesta su voluntad de perdonar (cf. Homilía, 8 enero 2016).

La Cuaresma es un tiempo propicio para intensificar la vida del espíritu a través de los medios santos que la Iglesia nos ofrece: el ayuno, la oración y la limosna. En la base de todo está la Palabra de Dios, que en este tiempo se nos invita a escuchar y a meditar con mayor frecuencia. En concreto, quisiera centrarme aquí en la parábola del hombre rico y el pobre Lázaro (cf. Lc 16,19- 31).

Dejémonos guiar por este relato tan significativo, que nos da la clave para entender cómo hemos de comportarnos para alcanzar la verdadera felicidad y la vida eterna, exhortándonos a una sincera conversión.

1. El otro es un don La parábola comienza presentando a los dos personajes principales, pero el pobre es el que viene descrito con más detalle: él se encuentra en una situación desesperada y no tiene fuerza ni para levantarse, está echado a la puerta del rico y come las migajas que caen de su mesa, tiene llagas por todo el cuerpo y los perros vienen a lamérselas (cf. vv. 20-21).

El cuadro es sombrío, y el hombre degradado y humillado. La escena resulta aún más dramática si consideramos que el pobre se llama Lázaro: un nombre repleto de promesas, que significa literalmente «Dios ayuda». Este no es un personaje anónimo, tiene rasgos precisos y se presenta como alguien con una historia personal. Mientras que para el rico es como si fuera invisible, para nosotros es alguien conocido y casi familiar, tiene un rostro; y, como tal, es un don, un tesoro de valor incalculable, un ser querido, amado, recordado por Dios, aunque su condición concreta sea la de un desecho humano (cf. Homilía, 8 enero 2016). Lázaro nos enseña que el otro es un don.

La justa relación con las personas consiste en reconocer con gratitud su valor. Incluso el pobre en la puerta del rico, no es una carga molesta, sino una llamada a convertirse y a cambiar de vida. La primera invitación que nos hace esta parábola es la de abrir la puerta de nuestro corazón al otro, porque cada persona es un don, sea vecino nuestro o un pobre desconocido.

La Cuaresma es un tiempo propicio para abrir la puerta a cualquier necesitado y reconocer en él o en ella el rostro de Cristo. Cada uno de nosotros los encontramos en nuestro camino. Cada vida que encontramos es un don y merece acogida, respeto y amor. La Palabra de Dios nos ayuda a abrir los ojos para acoger la vida y amarla, sobre todo cuando es débil. Pero para hacer esto hay que tomar en serio también lo que el Evangelio nos revela acerca del hombre rico.

2. El pecado nos ciega La parábola es despiadada al mostrar las contradicciones en las que se encuentra el rico (cf. v. 19). Este personaje, al contrario que el pobre Lázaro, no tiene un nombre, se le califica sólo como «rico». Su opulencia se manifiesta en la ropa que viste, de un lujo exagerado. La púrpura, en efecto, era muy valiosa, más que la plata y el oro, y por eso estaba reservada a las divinidades (cf. Jr 10,9) y a los reyes (cf. Jc 8,26). La tela era de un lino especial que contribuía a dar al aspecto un carácter casi sagrado. Por tanto, la riqueza de este hombre es excesiva, también porque la exhibía de manera habitual todos los días: «Banqueteaba espléndidamente cada día» (v. 19).

En él se vislumbra de forma patente la corrupción del pecado, que se realiza en tres momentos sucesivos: el amor al dinero, la vanidad y la soberbia (cf. Homilía, 20 septiembre 2013). El apóstol Pablo dice que «la codicia es la raíz de todos los males» (1 Tm 6,10). Esta es la causa principal de la corrupción y fuente de envidias, pleitos y recelos. El dinero puede llegar a dominarnos hasta convertirse en un ídolo tiránico (cf. Exh. ap. Evangelii gaudium, 55).

En lugar de ser un instrumento a nuestro servicio para hacer el bien y ejercer la solidaridad con los demás, el dinero puede someternos, a nosotros y a todo el mundo, a una lógica egoísta que no deja lugar al amor e impide la paz. La parábola nos muestra cómo la codicia del rico lo hace vanidoso. Su personalidad se desarrolla en la apariencia, en hacer ver a los demás lo que él se puede permitir. Pero la apariencia esconde un vacío interior. Su vida está prisionera de la exterioridad, de la dimensión más superficial y efímera de la existencia (cf. ibíd., 62).

El peldaño más bajo de esta decadencia moral es la soberbia. El hombre rico se viste como si fuera un rey, simula las maneras de un dios, olvidando que es simplemente un mortal. Para el hombre corrompido por el amor a las riquezas, no existe otra cosa que el propio yo, y por eso las personas que están a su alrededor no merecen su atención.

El fruto del apego al dinero es una especie de ceguera: el rico no ve al pobre hambriento, llagado y postrado en su humillación. Cuando miramos a este personaje, se entiende por qué el Evangelio condena con tanta claridad el amor al dinero: «Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero» (Mt 6,24).

3. La Palabra es un don El Evangelio del rico y el pobre Lázaro nos ayuda a prepararnos bien para la Pascua que se acerca. La liturgia del Miércoles de Ceniza nos invita a vivir una experiencia semejante a la que el rico ha vivido de manera muy dramática. El sacerdote, mientras impone la ceniza en la cabeza, dice las siguientes palabras: «Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás». El rico y el pobre, en efecto, mueren, y la parte principal de la parábola se desarrolla en el más allá.

Los dos personajes descubren de repente que «sin nada vinimos al mundo, y sin nada nos iremos de él» (1 Tm 6,7). BOLLETTINO N. 0082 – 07.02.2017 13 También nuestra mirada se dirige al más allá, donde el rico mantiene un diálogo con Abraham, al que llama «padre» (Lc 16,24.27), demostrando que pertenece al pueblo de Dios.

Este aspecto hace que su vida sea todavía más contradictoria, ya que hasta ahora no se había dicho nada de su relación con Dios. En efecto, en su vida no había lugar para Dios, siendo él mismo su único dios. El rico sólo reconoce a Lázaro en medio de los tormentos de la otra vida, y quiere que sea el pobre quien le alivie su sufrimiento con un poco de agua.

Los gestos que se piden a Lázaro son semejantes a los que el rico hubiera tenido que hacer y nunca realizó. Abraham, sin embargo, le explica: «Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces» (v. 25). En el más allá se restablece una cierta equidad y los males de la vida se equilibran con los bienes. La parábola se prolonga, y de esta manera su mensaje se dirige a todos los cristianos.

En efecto, el rico, cuyos hermanos todavía viven, pide a Abraham que les envíe a Lázaro para advertirles; pero Abraham le responde: «Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen» (v. 29). Y, frente a la objeción del rico, añade: «Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto» (v. 31). De esta manera se descubre el verdadero problema del rico: la raíz de sus males está en no prestar oído a la Palabra de Dios; esto es lo que le llevó a no amar ya a Dios y por tanto a despreciar al prójimo. La Palabra de Dios es una fuerza viva, capaz de suscitar la conversión del corazón de los hombres y orientar nuevamente a Dios.

Cerrar el corazón al don de Dios que habla tiene como efecto cerrar el corazón al don del hermano. Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma es el tiempo propicio para renovarse en el encuentro con Cristo vivo en su Palabra, en los sacramentos y en el prójimo. El Señor –que en los cuarenta días que pasó en el desierto venció los engaños del Tentador– nos muestra el camino a seguir.

Que el Espíritu Santo nos guie a realizar un verdadero camino de conversión, para redescubrir el don de la Palabra de Dios, ser purificados del pecado que nos ciega y servir a Cristo presente en los hermanos necesitados. Animo a todos los fieles a que manifiesten también esta renovación espiritual participando en las campañas de Cuaresma que muchas organizaciones de la Iglesia promueven en distintas partes del mundo para que aumente la cultura del encuentro en la única familia humana.

Oremos unos por otros para que, participando de la victoria de Cristo, sepamos abrir nuestras puertas a los débiles y a los pobres. Entonces viviremos y daremos un testimonio pleno de la alegría de la Pascua.

Vaticano, 18 de octubre de 2016 Fiesta de San Lucas Evangelista

FRANCISCO

Francisco en Santa Marta: Tenemos ADN de hijos a imagen del Padre


(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- Los tres grandes dones que Dios dio al hombre en el acto de la Creación son: ser hecho a imagen de Él; señor de la tierra; y apoyado por una mujer a la que amar. Sobre estos temas el papa Francisco centró su homilia de este martes en la capilla de la Casa Santa Marta en el Vaticano.

El Santo Padre inició partir del Salmo 8 y por el relato del Génesis propuesto por la Liturgia del día, para exaltar la admiración por la “ternura” y el “amor” de Dios que, en la Creación, “ha dado todo al hombre”.

“Ante todo, nos ha dado el ‘ADN’, es decir, nos ha hecho hijos, nos ha creado a Su imagen y semejanza, como Él. Y cuando uno tiene un hijo, no puede volver hacia atrás: el hijo está hecho, está allí.

Y se asemeje mucho o poco al padre, a veces no, es hijo; ha recibido la identidad. Y si el hijo llega a ser bueno, el padre se siente orgulloso de aquel hijo, ¿verdad? ‘Pero, mira, ¡qué bueno!’. Y si es un poco feo, el padre dice: ‘¡Es bello!’, porque el padre es así. Siempre.

Y si es malo, el padre lo justifica, lo espera… Jesús nos ha enseñado cómo un padre sabe esperar a los hijos. Nos ha dado esta identidad de hijo: hombre y mujer; debemos añadir: hijos. Somos ‘como dioses’, porque somos hijos de Dios”.

El segundo don de Dios en la Creación es una “tarea”: “Nos ha dado toda la Tierra”, para “dominar” y “subyugar”, como indica el Génesis. Es por tanto una “realeza” la que ha sido donada al hombre, porque Dios no lo quiere “esclavo” sino “señor”, “rey”, pero con una tarea.

“Así como Él ha trabajado en la Creación, nos ha dado a nosotros el trabajo de llevar adelante la Creación. No destruirla; sino hacerla crecer, cuidarla, custodiarla. Nos ha dado todo. Es curioso, pienso yo: pero no nos dado el dinero. Tenemos todo

. ¿El dinero quién nos lo ha dado? No lo sé. Dicen las abuelas que el diablo entra por los bolsillos: puede ser… podemos pensar en quien ha dado el dinero… Ha dado toda la Creación para custodiarla y llevarla adelante: éste es el don. Y, finalmente, ‘Dios creó al hombre a Su imagen, hombre y mujer los creó’”.

Citando siémpre el relato del Génesis, Francisco indicó el último don: el amor, a partir del hombre y de la mujer.

“Hombre y mujer los creó. No es bueno que el hombre viva solo. E hizo a la compañera”. El Pontífice indicó que Dios amor da al hombre el amor y un “diálogo de amor” debe haber sido el primero entre el hombre y la mujer.

“Agradezcamos al Señor –concluyó el Papa– por estos tres regalos que nos ha dado: la identidad, el don-deber y el amor. Y pidamos la gracia de custodiar esta identidad de hijos, de trabajar sobre el don que nos ha dado y llevar adelante con nuestro trabajo este don, y la gracia de aprender cada día a amar más”.

Inicia en el Vaticano una cumbre internacional contra el tráfico de órganos



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- La cumbre sobre el tráfico de órganos que inició hoy en la Casina Pio IV del Vaticano y proseguirá mañana miércoles, profundizará el llamado “turismo de los trasplantes”.

El canciller de la Academia, Mons. Marcelo Sánchez Sorondo, al abrir el encuentro aseguró que el tráfico de órganos “es particular porque no se trata solo de actos cometidos por delincuentes comunes, sino que puede haber personal médico involucrado”.

El tema del encuentro introducido por Francis Delmonico, cirujano y docente estadounidense, y por Jeremi Chapman, director de medicina y cáncer en el hospital Wesrmead de Sydney, fue abordado a partir de dos documentos relevantes sobre el tema del tráfico de órganos: la declaración de Estambul del 2008 y la Convención del Consejo de Europa, del 2014.

Muchos de los participantes a la cumbre estuvieron presentes a la redacción del primer documento, durante la reunión organizada por laTransplantation Society y la International Society of Nephrology.

La declaración afirma que todos los países necesitan normas jurídicas y profesionales que reglamenten la donación de órganos y las actividades de transplante, así como la seguridad sea para el donante y que para quien lo recibe. En la declaración se reconoce que la escacés de órganos para trasplantes favorece las prácticas indeseables, y que por ello es necesario que los países se empeñen en realizar programas que aumenten el número de donantes.

Sobre la Convención del 2014, Marta López Fraga, del Comité europeó sobre el trasplante de órganos, señaló que el objetivo de sancionar penalmente el tráfico de órganos es para proteger a las víctimas, facilitar la cooperación nacional e internacional, y perseguir a los responsables.

Se realizó también una panorámica sobre la situación de algunos países como Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala, Perú, Costarica, Nicaragua, Colombia, Argentina, Brasile, Egipto, Nigeria, Libia, Sudán, Eritrea, Somalia, Sud Africa y la región subsahariana.

LUNES, 6 DE FEBRERO

“La esperanza es el sueño del hombre despierto” (Aristóteles).

El Papa en Sta. Marta invita a ser “esclavo del amor”



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- Los rígidos tienen “miedo” de la libertad que Dios nos da, tienen “miedo del amor”. Así lo ha asegurado el Santo Padre en la misa de este lunes celebrada en Santa Marta. De este modo, ha querido recordar que el cristiano es “esclavo” del amor, no del deber, y ha invitado a los fieles a no esconderse en la “rigidez” de los mandamientos.

“¡Dios mío, qué grande eres!”. El Pontífice ha desarrollado su homilía haciendo referencia al Salmo 103, un “canto de alabanza” a Dios por sus maravillas. En esta línea ha indicado que el Padre trabaja para hacer esta maravilla de la creación y para hacer con el Hijo esta maravilla de la re-creación. Al respecto, el Santo Padre ha contado que un vez un niño le preguntó qué hacía Dios antes de crear el mundo. “Amaba”, ha sido su respuesta.

Entonces, ¿por qué Dios creó el mundo? Simplemente –ha explicado– para compartir su plenitud, para tener alguien al que dar y con el que compartir su plenitud. Y en la re-creación, Dios envía a su Hijo para “re-colocar”: hace “de lo feo lo bello, del error lo verdadero, de lo malo lo bueno”.

El Santo Padre ha explicado también que cuando Jesús dice “El Padre siempre obra; también yo obro siempre”, los doctores de la ley se escandalizaron y querían matarlo por esto. ¿Por qué? Porque –ha respondido– no sabían recibir las cosas de Dios como don. Solamente “como justicia”. En vez de abrir el corazón al don, se escondieron, han buscado refugio en la rigidez de los mandamientos, que ellos habían multiplicado hasta 500 o más… Tal y como ha precisado el Papa, “no sabían recibir el don”. Y el don solamente se recibe “con la libertad”. Y estos rígidos tenían miedo de la libertad que Dios nos da, tenían miedo del amor.

“Te quiero mucho porque me has dado este don”. Esta es la oración de alabanza, la oración de alegría, la oración que nos da la alegría de la vida cristiana. “Y no esa oración cerrada, triste, de la persona que nunca sabe recibir un don porque tiene miedo de la libertad que siempre lleva consigo un don”, ha subrayado. Esclavos del deber, pero no del amor, ha lamentado. Al respecto, ha asegurado que cuando te conviertes en esclavo del amor, eres libre. Y esta es “una bella esclavitud”.

Finalmente ha invitado a preguntarse cómo recibimos la redención, el perdón que Dios nos ha dado, el hacerme hijo con su Hijo, con amor, con ternura, con libertad. ¿Lo hacemos con libertado o nos escondemos en la rigidez de los mandamientos cerrados, que siempre son más seguros, entre comillas, pero no da la alegría, porque no te hacen libre?.

Así, cada uno puede preguntarse cómo vive estas dos maravillas: “La maravilla de la creación y la todavía más maravilla de la re-creación”.

Francisco alienta a la Iglesia evangélica en Alemania a intensificar el diálogo teológico



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, en una audiencia con la delegación ecuménica de la Iglesia evangélica en Alemania, ha indicado que la llamada urgente de Jesús a la unidad nos interpela, como también toda la familia humana, en un periodo en el que experimenta graves laceraciones y nuevas formas de exclusión y de marginación. También por esto –ha exclamado– nuestra responsabilidad es grande.
Presente en el grupo estaba el cardenal Marx. Al respecto, el Santo Padre ha indicado que el hecho de que el presidente de la Conferencia episcopal alemana acompañe a la delegación de la Iglesia evangélica en Alemania “es fruto de una colaboración larga y expresión de una relación ecuménica madurada en los años”.
Así, Francisco ha invitado a caminar juntos, sin cansarse, recordando que “tenemos el mismo bautismo”. Además, ha asegurado que es significativo que, con ocasión del 500º aniversario de la Reforma, cristianos evangélicos y católicos acojan la ocasión de la conmemoración común de los eventos históricos del pasado “para poner nuevamente a Cristo en el centro de sus relaciones”.

En esta misma línea, ha asegurado que las diferencias en cuestiones de fe y de moral, que todavía existen, “permanecen desafíos en el recorrido hacia la visible unidad, a la cual anhelan nuestros fieles”. El dolor es sentido especialmente –ha lamentado el Papa– por los esposos que pertenecen a confesiones diferentes. Por eso, ha indicado, es necesario empeñarse, con oración insistente y con todas las fuerzas, a superar los obstáculos todavía existentes, intensificando el diálogo teológico y reforzando la colaboración entre nosotros, sobre todo en el servicio a los que más sufren y en el cuidado de la creación amenazada.
Por otro lado, ha observado que lo que animaba e inquietaba a los Reformadores era, en el fondo, “indicar el camino hacia Cristo”. Es esto –ha precisado– lo que debe estar en el corazón también hoy, después de haber nuevamente emprendido, gracia a Dios, un camino común.
Este año de conmemoración nos ofrece la oportunidad de “cumplir un nuevo paso adelante, mirando al pasado sin rencores, pero según Cristo y en comunión en Él, para proponer de nuevo a los hombres y mujeres de nuestro tiempo la novedad radical de Jesús, la misericordia sin límites de Dios”. Precisamente lo que los Reformadores en su tiempo querían “estimular”. Aunque, ha reconocido que el hecho de que su llamada a la renovación haya suscitado desarrollos que han llevado a división entre los cristianos, “ha sido realmente trágico”.
Los creyentes –ha lamentado– ya no se han sentido más hermanos y hermanas en la fe, sino adversarios y competencia; durante demasiado tiempo han alimentado hostilidad y se han mezclado en peleas, fomentadas por intereses políticos y de poder, a veces incluso ni siquiera sin hacerse escrúpulos al usar violencia unos contra otros, hermanos contra hermanos.
Por otro lado, se ha mostrado agradecido con los presentes por tener intención de acercarse juntos, con humildad y franqueza, a un pasado que “nos duele”, y compartir un gesto importante de penitencia y reconciliación. Se refiere a una función evangélica, titulada “Resanar la memoria – testimoniar a Jesucristo”. Católicos y Evangélicos en Alemania, podrán así responder, en la oración, a la fuerte llamada que juntos advierten en el país originario de la reforma: “purificar en Dios la memoria para ser renovados interiormente y enviados por el Espíritu a llevar a Jesús al hombre de hoy”.
El re-descubrimiento de las fuentes comunes de la fe, el re-sanamiento de la memoria en la oración y en la caridad y la colaboración concreta en el difundir el Evangelio y servir a los hermanos “sean impulsos para proceder más rápidamente en el camino”.
Finalmente ha recordado que , en la realidad del único Bautismo que “nos hace hermanos y hermanas” y en la común escucha del Espíritu Santo, sabemos, en una diversidad ya reconciliada, apreciar los dones espirituales y teológicos que hemos recibido de la Reforma.

El Papa manda un mensaje a la Super Bowl



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El Papa Francisco ha enviado un vídeo mensaje a la Super Bowl, la final del campeonato nacional de fútbol americano. El evento deportivo tuvo lugar este domingo en Houston, Texas. De este modo, hablando en español, el Papa recordaba que losgrandes eventos deportivos, como el Super Bowl, “son sumamente simbólicos, lo que demuestra que es posible construir una cultura del encuentro y un mundo de paz”.

Al participar del deporte, el Pontífice reconoce que “somos capaces de ir más allá de nuestro propio interés personal” y de una manera saludable “aprendemos a sacrificarnos, a crecer en fidelidad y en el respeto a las reglas”. Finalmente desea que la Super Bowl de este año “sea un símbolo de paz, de amistad, de solidaridad para todo el mundo”.

El Vaticano presenta la Nueva Carta de los trabajadores sanitarios


(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El Vaticano ha presentado este lunes la XXV Jornada Mundial del Enfermo, que se celebrará en Lourdes, Francia, el próximo 11 de febrero. Además, se ha aprovechado la ocasión para presentar la Nueva Carta de los trabajadores sanitarios.

Monseñor Jean-Marie Mate Musivi Mupendawatu, secretario delegado del dicasterio para el servicio del Desarrollo humano integral, ha recordado que esta jornada se instituyó hace 25 años por Juan Pablo II, fue y todavía es “un extraordinario evento eclesial”. Por tercera vez, el Santuario de Lourdes es elegido para la celebración de esta ocasión. La primera vez fue en 1993 la segunda en 2004.

Respecto a la Nueva Carta, ha indicado que es “un valioso compendio de doctrina y de praxis”, un texto en el que se ha realizado una revisión y una actualización según la cual, también los temas ya afrontados en su momento son ilustrados con un lenguaje más accesible y actual. Desde el punto de vista doctrinal –ha indicado– la Nueva Carta reafirma la sacralidad de la vida y su indisponibilidad en cuanto don de Dios. Los trabajadores de la salud, ha explicado monseñor Jean-Marie, son ministros de la vida en cuanto que son siervos y están llamados a amarla y acompañarla en el recorrido existencial del generar – vivir – morir, trinomio temático del índice de dicho documento.

También ha participado en la rueda de prensa Antonio Gioacchino Spagnolo, profesor de bioética y director del Institute of Bioethics and Medical Humanities en la Facultad de Medicina de la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Roma. De este modo ha indicado que las conquistas de la búsqueda y las nuevas realidades socio sanitarias que se han registrado desde 1994, como también los pronunciamientos del Magisterio de la Iglesia católica al respecto, “han hecho necesaria una revisión y actualización de la Carta de los Trabajadores. La carta –ha explicado– ha mantenido su estructura original de instrumento para una serie preparación y formación continua sobre el plano ético de los trabajadores sanitarios, para mantener la debida competencia profesional y su vocación a ministros de la vida.

Del mismo modo, ha advertido que la Carta no puede ser realmente exhaustiva respecto a todos los problemas y a las cuestiones que se imponen en el ámbito de la salud y de la enfermedad pero “ha sido realizada para ofrecer líneas-guía lo más claras posibles para los problemas éticos que se deben afrontar en el mundo de la salud en general en armonía con las enseñanzas de Cristo, y con el Magisterio de la Iglesia”.

Leer también: El Papa: Enfermos y personas con discapacidad tienen “una dignidad inalienable”

Texto completo del Mensaje del Santo Padre Francisco para la XXV Jornada Mundial del Enfermo 2017

DOMINGO, 5 DE FEBRERO

La frase del día:
“Lo pequeño es pequeño, pero ser fiel en lo pequeño, es cosa grande”.(San Agustín)


El Papa en el ángelus: ‘La cultura de la vida sea la respuesta a la lógica del descarte’



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- Realizar con coraje una acción educativa a favor de la vida humana; llevar adelante la cultura de la vida como respuesta a la lógica del descarte y a la disminución demográfica, y estar cerca de las mujeres en dificultad que piensan interrumpir el embarazo, sin olvidarse de quienes están en el final de la vida.

Lo pidió el papa Francisco este domingo 5 de febrero después de la oración del ángelus, que ha rezado desde la ventana de su estudio que da hacia la plaza de San Pedro, donde le esperaban miles de fieles y peregrinos.

El Santo Padre recordó que hoy en Italia se celebra la Jornada por la Vida, con el tema “Mujeres y hombres por la vida en el surco de santa Teresa de Calcuta” y por ello indicó que se une a los obispos italianos “deseando una acción con coraje a favor de la vida humana” porque “cada vida es sagrada”.

“Llevemos adelante la cultura de la vida como respuesta a la lógica del descarte y de la disminución demográfica” dijo, y “estemos cerca y juntos recemos por las mujeres que piensan interrumpir un embarazo”.

Francisco añadió: “Y por las personas que se encuentran en el final de vida. Cada vida es sagrada”, para que “nadie sea dejado solo y el amor defienda el sentido de la vida”.

El pontífice recordó las palabras de Madre Teresa: “La villa es belleza, admírala; la vida es vida, defiéndela”.

Al concluir sus palabras el Papa saludó “al Movimiento por la Vida, a los docentes de las universidades romanas y a todos los que colaboran para la formación de las nuevas generaciones, para que sean capaces de construir una sociedad acogedora y digna para cada persona”.

(Leer el texto completo del ángelus)

Texto completo del ángelus, domingo 5 de febrero de 2017


(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco rezó este domingo 5 de febrero el áungelus desde su estudio que da a la plaza de San Pedro, y delante de los miles de fieles y peregrinos allí reunidos recordó que “Jesús nos invita a ser un reflejo de su luz, a través del testimonio de las obras buenas”. Y en el día que en Italia se celebra la Jornada Mundial por la Vida con el tema “Mujeres y Hombres por la vida en la huella de Santa Teresa de Calcuta” invitó a defenderla porque sagrada, desde el vientre materno hasta el final de la vida y como respuesta a la cultura del descarte.

A continuación el texto del ángelus

“Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En estos domingos la liturgia nos propone el así llamado Discurso de la montaña, en el Evangelio de Mateo. Después de haber presentado, el domingo pasado, las Bienaventuranzas, hoy pone en evidencia las palabras de Jesús que describen la misión de sus discípulos en el mundo (cfr. Mt 5,13-16). Él utiliza las metáforas de la sal y de la luz, y sus palabras están dirigidas a los discípulos de todo tiempo, por lo tanto, también a nosotros.

Jesús nos invita a ser un reflejo de su luz, a través del testimonio de las obras buenas. Y dice: “Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo”. (Mt 5,16). Estas palabras subrayan que nosotros somos reconocibles como verdaderos discípulos de Aquél que es Luz del mundo, no en las palabras, sino por nuestras obras. En efecto, es sobre todo nuestro comportamiento que – en el bien y en el mal – deja un signo en los demás.

Por lo tanto, tenemos una tarea y una responsabilidad por el don recibido: la luz de la fe, que está en nosotros por medio de Cristo y de la acción del Espíritu Santo, no debemos retenerla como si fuera de nuestra propiedad. En cambio, estamos llamados a hacerla resplandecer en el mundo, a donarla a los demás mediante las obras buenas. ¡Y cuánto tiene necesidad el mundo de la luz del Evangelio que transforma, cura y garantiza la salvación a quien lo recibe! Pero esta luz nosotros debemos llevarla con nuestras obras buenas.

La luz de nuestra fe, donándose, no se apaga sino que se refuerza. En cambio puede debilitarse si no la alimentamos con el amor y con las obras de caridad. Así la imagen de la luz se encuentra con aquella de la sal. En efecto, la página evangélica nos dice que, como discípulos de Cristo somos también “sal de la tierra” (v. 13).

La sal es un elemento que mientras da sabor, preserva el alimento de la alteración y de la corrupción – ¡en los tiempos de Jesús no había heladeras! Por lo tanto, la misión de los cristianos en la sociedad es aquella de dar “sabor” a la vida con la fe y el amor que Cristo nos ha donado y, al mismo tiempo, mantener lejos los gérmenes contaminantes del egoísmo, de la envidia, de la maledicencia, y demás.

Estos gérmenes arruinan el tejido de nuestras comunidades, que deben en cambio resplandecer como lugares de acogida, de solidaridad y de reconciliación. Para cumplir esta misión es necesario que nosotros mismos, en primer lugar, seamos liberados de la degeneración corruptiva de los influjos mundanos, contrarios a Cristo y al Evangelio; y esta purificación no termina nunca, debe ser realizada continuamente, hay que hacerla todos los días.

Cada uno de nosotros está llamado a ser luz y sal en el proprio ambiente de la vida cotidiana, perseverando en la tarea de regenerar la realidad humana en el espíritu del Evangelio y en la perspectiva de Reino de Dios. Que nos sea siempre de ayuda la protección de María Santísima, primera discípula de Jesús y modelo de los creyentes que viven cada día en la historia, su vocación y misión. Nuestra Madre, nos ayude a dejarnos siempre purificar e iluminar por el Señor, para transformarnos también en ‘s al de la tierra y luz del mundo'”.

El Santo Padre rezó el ángelus y después dijo:



“Queridos hermanos y hermanas,

hoy, en Italia, se celebra la Jornada por la Vida, sobre el tema “Mujeres y hombres por la vida en la huella de Santa Teresa de Calcuta”. Me uno a los Obispos italianos en el desear una valerosa acción educativa en favor de la vida humana. Cada vida es sagrada. Llevemos adelante la cultura de la vida como respuesta a la lógica del descarte y al descenso demográfico; estamos cercanos y juntos rezamos por los niños que está en peligro de la interrupción del embarazo, como también por las personas en fin de vida: cada vida es sagrada. Para que nadie sea dejado solo y el amor defienda el sentido de la vida. Recordemos las palabras de Madre Teresa: “¡La vida es belleza, admírala; la vida es vida, defiéndela!”

Saludo a todos aquellos que trabajan por la Vida, a los docentes de las Universidades romanas y a quienes colaboran en la formación de las nuevas generaciones, para que sean capaces de construir una sociedad acogedora y digna de toda persona.

Saludo a todos los peregrinos, las familias, los grupos parroquiales y las asociaciones procedentes de diversas partes del mundo. En particular, saludo a los fieles de Viena, Granada, Melilla, Acquaviva delle Fonti y Bari; así como a los estudiantes de Penafiel (Portugal) y Badajoz (España).

A todos les deseo un feliz domingo. Por favor, no se olviden de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta la vista!”

(Traducción del italiano: María Cecilia Mutual, Radio Vaticano)

El mensaje de cuaresma del papa Francisco será publicado el próximo martes



(ZENIT – Roma).- “La Palabra es un regalo. El prójimo es un regalo”: este es el tema del mensaje del papa Francisco para la Cuaresma 2017, que será presentado en el Vaticano y publicado el próximo martes, 7 de febrero.

Lo hará ante la prensa el cardenál ganés Peter Turkson, prefecto de la Congregación para el desarrollo humano integral, y la laica Chiara Amirante, fundadora de la comunidad italiana Nuovi Orizzonti (Nuevos Horizontes.

El documento estará disponible en ZENIT el martes al medio día de Italia, en español, italiano, inglés, francés, portugués y árabe. El Vaticano publicará también una traducción en polaco.

La cuaresma, durante la cual los bautisados se preparan para Pascua y los catecúmenos al bautismo, se abre este año el miércoles 1 de marzo, Miércoles de Cenizas y se extiende hasta Pascua, el domingo 16 de abril.

La Comunidad Nuovi Orizzonti propone una vida en comunidad y una formación cristiana, acude a los jóvenes en dificultad teniendo en vista su reinserción. La comunidad trabaja también gracias a los ‘Caballeros de la luz’ (unas 500 mil personas) y a los ‘Amigos’ de Nuovi Orizzonti(unos 6 millones de personas).

Los jóvenes son ayudados en unos 210 centros de cinco ‘Ciudadelas del cielo’, de los ‘pequeñas ciudades’ para tener la experiencia de ser recibidos, o para quienes quieren formarse a la acogida y para escuchar a quien está en dificultad y ayudarlo, y poder ‘Pintar de cielo los infiernos’. Y gracias también a 973 ‘equipos de servicio’.

En un video en inglés e italiano puesto en el perfil Facebook de la comunidad, Chiara Amirante explica el nacimiento de su experiencia. “El amor es más fuerte”, dice Amirante delante al ‘pueblo de la noche’, y a los jóvenes perdidos en las noches de las ciudades.

San Egidio recuerda con una misa a los sin techo fallecidos



(ZENIT – Roma).- La comunidad de San Egidio recordó este domingo a las personas sin techo que han fallecido por las calles, en particular este año a unas cuatro, debido al intenso frío que se ha registrado en Italia.

El momento de conmemoración se realizó durante la misa matutina celebrada en la basílica romana de Santa María en Trastevere, marcada por el perfume del incienso, las flores y los cantos melódicos del coro. Allí se leyeron los nombres de algunos cientos de fallecidos que fueron acudidos por la Comunidad, mientras los presentes encendían velas en su recuerdo. Al concluir la misa cada uno de los fieles pudo llevarse una flor en recuerdo de ellos.

En enero durante los días de la emergencia frío, en respuesta a un llamado contra la indiferencia realizado por la Comunidad de San Egido, “se asistió a una generosidad sin precedentes que llevó a muchos ciudadanos no solamente a donar frazadas, sino también a ofrecerse como voluntarios para ir a encontrar a quien vive por la calle”, indicaron los organizadores.

La iniciativa partió celebrando el recuerdo de Modesta Valenti, hace 34, quien falleció en la estación central de trenes de Roma, Términi, porque la ambulancia no la recogió debido a que estaba sucia.

El papa Francisco en algunas oportunidades lamentó que una caída en la bolsa de valores hiciera noticia y no una persona sin techo que muere por la calle.

Esta cita es la primera de una serie de citas que en las próximas semanas San Egidio realizará en varios barrios de Roma y en diversas ciudades italianas y europeas.



VIERNES, 3 DE FEBRERO

“El único camino es la espera en los brazos de Dios”. (Beato Rafael Arnáiz)

El Papa escribe a la Cumbre Mundial de los Premios Nobel de la Paz



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- “Los esfuerzos realizados en Colombia para construir puentes de paz y reconciliación puedan inspirar a todas las comunidades a superar las hostilidades y las divisiones”. Este es el deseo del papa Francisco, informa Radio Vaticano, expresado en un mensaje firmado por el Secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin y enviado la Cumbre Mundial de los Premios Nobel de la Paz. El encuentro se está celebrando en Bogotá bajo el tema “Paz y reconciliación”.

Cuando las víctimas de la violencia son capaces de resistir a la tentación de la venganza –indica el Pontífice– se convierten en promotores más creíbles de la no violencia y de la construcción de la paz. “El Papa, se lee en el mensaje, alienta los esfuerzos realizados para “promover el conocimiento y el diálogo entre las personas”.

Para finalizar, Francisco pide que la no violencia “se pueda convertir en el estilo característico de nuestras decisiones, nuestras relaciones, nuestras acciones, de la políticas en todas sus formas”.

Centroáfrica: eliminan las tiendas de campaña que impresionaron al Papa





(ZENIT – Roma).- Una enorme explanada de tiendas acumuladas de forma desordenada cerca del aeropuerto. Esta fue la primera imagen que tuvo en noviembre de 2015 el papa Francisco en Bangui, capital de la República Centroafricana, antes incluso de que su avión aterrizara.

Al inicio de su llegada a Centroáfrica, donde abrió el Jubileo de la Misericordia, el Pontífice quedó impresionado por este escenario, símbolo que un país que sufre enormemente la indigencia.

Pero hoy, del campo de refugiados de Mpoko queda solo un recuerdo. Como anuncian la Agencia Nova y el Messaggero, las autoridades civiles lo han cerrado, invitando a cientos de miles de personas a volver a las propias casas.

La inmensa explanada era el refugio de unas 100 mil personas, que habían huido de la violencia de la guerra que estalló en 2013 en Centroáfrica.

“El cierre de Mpoko es una buena noticia y es un signo de estabilización del país. Pero las personas no tienen gran opción sobre donde ir y un cuarto de la población vive todavía lejos de las propias casas”, declaróhttp://www.ebay.it/ Loris De Filippi, presidente de Médicos sin Fronteras, que trabajó en República Centroafricana al inicio de la crisis.

Francisco nombra un obispo coadjutor para la diócesis argentina de Morón



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco ha nombrado a Mons. Jorge Vázquez, obispo coadjutor de la diócesis argentina de Morón, actualmente obispo titular de Castra Nova y auxiliar de Lomas de Zamora. Lo indicó este viernes la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

Mons. Vázquez, de 66 años, sucederá en la sede episcopal de Morón al actual obispo, Mons. Luis Guillermo Eichhorn, después que presente en junio su renuncia por motivos de edad.

La diócesis de Morón se encuentra en la provincia de Buenos Aires, tiene una población de 750.000 habitantes, el 85 por ciento de los cuales se declaran católicos. La diócesis cuenta con 53 parroquias, 69 sacerdotes, de los cuales 53 diocesanos y 16 religiosos; 39 diáconos permanentes; 61 religiosas y 105 centros educativos.

Mons. Jorge Vázquez nació en Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires, el 13 de marzo de 1950. Ingresó en el seminario de la Santa Cruz, de la diócesis de Lomas de Zamora. Es profesor de Filosofía, título recibido en el Instituto Presbítero Antonio Sáenz, de Lomas de Zamora, y se graduó de Bachiller en Sagrada Teología en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires (UCA), donde también cursó la Licenciatura en Teología Dogmática con orientación en Espiritualidad.

Fue ordenado sacerdote el 31 de marzo de 1983 por monseñor Desiderio Elso Collino, obispo de Lomas de Zamora. Fue párroco de Cristo Redentor, en Villa Jardín, de 1985 a 1994; párroco de la Inmaculada Concepción, en Monte Grande, de 1994 a 2003 y párroco de Nuestra Señora de la Paz (catedral de Lomas de Zamora), de 2003 a 2009.

En los años 2009 y 2010 fue rector del seminario diocesano de la Santa Cruz. En el año 2009 el obispo de Lomas de Zamora, monseñor Jorge Rubén Lugones SJ, lo designó vicario general de la diócesis. El 3 de diciembre de 2013 el Papa Francisco lo nombró obispo titular de Castra Nova y auxiliar de Lomas de Zamora y recibió la ordenación episcopal.

En la Conferencia Episcopal Argentina es miembro de la Comisión de Apostolado de los Laicos y Pastoral Familiar, en la que junto con monseñor Eichhorn es responsable del apostolado de los laicos.

El nuncio en Venezuela: la Iglesia invita al diálogo pero no lo impone



(ZENIT – Roma).- El nuncio apostólico en Venezuela, Aldo Giordano, señaló este jueves que el Gobierno y la oposición deben sentarse a dialogar y buscar una posición común. Y que “es falso que la Iglesia quiere imponer el diálogo” porque “la Iglesia se ofrece para ayudar”.

En las declaraciones hechas desde el Estado Carabobo, reportadas por diversos medios, el embajador de la Santa Sede reiteró la disposición del Vaticano para participar en las mesas de negociación. Precisó además que el texto que se entregó recientemente a las partes fue escrito por los ex presidentes de UNASUR, y no por la Santa Sede. Y que dicho texto “es una invitación a las partes a reflexionar”.

En dicho texto, el Secretario General de UNASUR, el ex presidente Ernesto Samper, “destacó el mensaje que le hizo llegar el Secretario de Estado de la Santa Sede, Pietro Cardenal Parolin con la firme decisión del Vaticano de continuar su apoyo al diálogo e informar que, en esta oportunidad, Monseñor Celli no estará presente en Caracas, asumiendo su representación el nuncio Aldo Giordano”.

Mons. Giordano reconoció, en sus declaraciones en Carabobo, que existe también una minoría que hace ruido contra el diálogo, pero que la Santa Sede no cierra ninguna puerta, y si bien no está invitada no por ello pretende imponer el diálogo.

El diálogo necesita “paciencia, temple y valentía” dijo y recordó que el Papa solicitó que se busque el interés del pueblo.

El nuncio añadió que en Venezuela “tenemos un pueblo que sufre, las madres y padres de familia nos hablan de su preocupación; segundo, en Venezuela tenemos polarización, el país dividido. El diálogo es intentar concentrarnos en los problemas de la familia, juntos, no en una parte”.

Reiteró que “quienes hacen el diálogo son los venezolanos, las partes, los organismos de la política y la sociedad civil. Nosotros somos acompañantes, el Papa ha dicho que si hay una ventana abierta, vamos para ayudar”.

El arzobispo de Panamá: Lo que vemos de malo en la juventud es reflejo de lo que hemos sembrado



(ZENIT- Roma).- La próxima Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) se realizará del 22 al 27 de enero de 2019. Aunque faltan casi dos años, los preparativos ya ha empezado. En el siguiente diálogo, el arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, OSA, explica algunas características que tendrá este multitudinario evento, a la vez que analiza los desafíos de la Iglesia con los jóvenes. El periodista peruano José Antonio Varela Vidal, ha realizado en Lima una entrevista al arzobispo de Panamá, que comparte aquí con nuestros lectores.

¿Cómo ha tomado la Iglesia panameña esta elección del papa Francisco, de celebrar en este país la Jornada Mundial de la JMJ?
— Mons. José Domingo Ulloa: Con gozo y gratitud, porque el papa Francisco ha puesto sus ojos en el área centroamericana y en Panamá, para que podamos asumir el reto de ser la sede de la JMJ 2019.

¿La fecha elegida es la más adecuada?
— Mons. José Domingo Ulloa: Para el área centroamericana es la mejor fecha, porque estamos en un tiempo de inicio del verano, y no podemos corrernos el riesgo de las torrenciales lluvias que esta región tiene en la estación lluviosa (en el mes de Julio, cuando se organizan siempre las JMJ ndr). Muchos estudiantes no estarán de vacaciones, pero también creemos que la jornada de por sí entusiasma, y permite que los obstáculos puedan ser vencidos.

¿Qué le han pedido en el Vaticano para la organización de la JMJ?
— Mons. José Domingo Ulloa: Esta jornada viene en la línea de lo que han sido todas las jornadas, pero con un toque centroamericano, caribeño. Siempre se nos ha dicho que seamos auténticos en no compararnos con ninguna jornada, y en eso estamos muy claros. Es una sucesión, una etapa más en el eslabón de las muchas jornadas que vendrán y donde el centro es el sentirnos Iglesia, encontrarnos con Jesús de la mano de María, junto a quien es el punto de unidad de la Iglesia, que es el sucesor de Pedro.

¿Se quiere dar respuesta ante quienes critican a los jóvenes “millennials”, como si fueran una generación perdida?
— Mons. José Domingo Ulloa: Yo creo que el problema no está en la percepción de lo que los adultos tenemos de los jóvenes, de que es una generación perdida; yo creo que lo que tendríamos que preguntarnos es ¿qué oportunidades le estamos ofreciendo nosotros a la juventud? Eso que los adultos vemos de malo en la juventud, no es más que un reflejo de la cosecha de lo que hemos sembrado.

¿Qué previsiones se han iniciado sobre todo para asumir los costos, que son altos en estos eventos?
— Mons. José Domingo Ulloa: Una de las principales formas para recabar, es hacer un llamado a los hombres y mujeres de buena voluntad que puedan sumarse a este gran evento, no solo de Iglesia sino también del país; y tocar las puertas no solo de empresarios, sino de todos los que nos identificamos con el trabajo de la juventud. Otro gran medio de recabar los fondos, son las inscripciones de los jóvenes.

¿Podría adelantar algo sobre el diseño y la metodología que se podrá ver en esta jornada?
— Mons. José Domingo Ulloa: Yo creo que no puede faltar en un ambiente centroamericano, en un ambiente bañado por el mar, lo que es la alegría, el gozo, la espontaneidad, el colorido de la flora, fauna, el folklore… Yo creo que esto es el extra que podemos también ofrecer, este ambiente festivo, que es característico. Y también lo que es la acogida, porque nuestra meta es que la mayor parte de los peregrinos puedan alojarse en los hogares.

Va a ser algo novedoso…
— Mons. José Domingo Ulloa: Muchos hermanos de Europa van a llegar a conocer esa otra realidad de Centroamérica, rica en costumbre, folklore, paisaje, sobre todo una Iglesia martirial, una Iglesia donde miles de catequistas, sacerdotes, laicos, religiosos, y sobre todo la figura de monseñor Romero nos atrae, y es lo que ha sostenido nuestro caminar. Yo creo que muchos van a entrar en contacto con esta Iglesia que siempre ha acompañado al pueblo latinoamericano en todas sus luchas, pero también ha sido la Iglesia que ha sembrado esperanza en medio de la marginalidad que hemos vivido.

¿Por qué se definió la figura de María como tema central…, y con el lema ‘He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu palabra’?
— Mons. José Domingo Ulloa: Es que no podemos concebir la Iglesia universal, pero especialmente la Iglesia latinoamericana sin la figura de María. Agradecemos al Papa que ha escuchado esta petición que se le hizo, de que fuera una jornada centrada en la figura de María, en que Ella nos lleva a Jesús.

Finalmente, su mensaje para animar a las Iglesias locales y a los jóvenes para que vayan a Panamá en el 2019.
— Mons. José Domingo Ulloa: Así como Panamá rompió sus entrañas abriendo el Canal, hoy queremos romper nuestro corazón, abrir nuestro corazón pero sobre todo, abrir las puertas… Así que no tengan miedo, que en Panamá los esperamos para acogerlos como lo que ustedes son, hermanos nuestros, y venimos a enriquecernos los unos de los otros.


JUEVES, 2 DE FEBRERO

La frase del día:

“La salvación de muchos depende de la oración de pocos”. (Venerable Pío XII)

El Papa celebra la misa por la Jornada de la Vida Consagrada



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- En la festividad de la Presentación del Señor, y en la XXI Jornada Mundial de la Vida Consagrada, el papa Francisco presidió en la basílica vaticana de San Pedro la santa misa.

El Santo Padre vistiendo paramentos blancos y portando el palio, celebró junto a sacerdotes de órdenes, congregaciones e institutos religiosos. El coro de la Capilla Sixtina acompañó la liturgia con sus cantos polifónicos y gregorianos.

En la misa participaron miembros de los Institutos de vida consagrada quienes vestían sus hábitos, de diversos colores y confecciones, pero también miembros de las Sociedades de vida apostólica, con sus vestidos diarios.

La ceremonia se abrió con la bendición de las velas, en el día de la Virgen de la Candelaria, y la procesión siguió con la celebracion eucarística.

Un ícono representando a la Vírgen María con el Niño estaba en el lado izquierdo del altar con un hermoso arreglo floral blanco.

En su homilía Francisco recordó que “Poner a Jesús en medio de su pueblo es tener un corazón contemplativo, capaz de discernir como Dios va caminando por las calles de nuestras ciudades, de nuestros pueblos, en nuestros barrios. Poner a Jesús en medio de su pueblo, es asumir y querer ayudar a cargar la cruz de nuestros hermanos. Es querer tocar las llagas de Jesús en las llagas del mundo, que está herido y anhela, y pide resucitar”.

Advirtió también “la tentación de supervivencia nos hace olvidar la gracia, nos convierte en profesionales de lo sagrado pero no padres, madres o hermanos de la esperanza que hemos sido llamados a profetizar”.

Al concluir la celebración, el cardenal Joao de Aviz, prefecto de la Congregación de la Vida Consagrada y Sociedades de vida apostólica, señaló que al renovar los votos religiosos, se reproponen ese primer sí dado a Jesús. La misa concluyó con el canto de la Salve Regina, y al salir inciensó el pesebre ubicado en el ingreso de la basílica.

Texto completo de la homilía del papa Francisco en la XXI Jornada de la Vida consagrada



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- En la festividad de la Presentación del Señor, y en la XXI Jornada Mundial de la Vida Consagrada, el papa Francisco presidió en la basílica vaticana de San Pedro la santa misa junto a sacerdotes de órdenes, congregaciones e institutos religiosos.

A continuación el texto completo:

Cuando los padres de Jesús llevaron al Niño para cumplir las prescripciones de la ley, Simeón «conducido por el Espíritu» (Lc 2,27) toma al Niño en brazos y comienza un canto de bendición y alabanza: «Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos; luz para alumbrar a las naciones, y gloria de tu pueblo Israel» (Lc 2,30-32).

Simeón no sólo pudo ver, también tuvo el privilegio de abrazar la esperanza anhelada, y eso lo hace exultar de alegría. Su corazón se alegra porque Dios habita en medio de su pueblo; lo siente carne de su carne. La liturgia de hoy nos dice que con ese rito, a los 40 días de nacer, el Señor «fue presentado en el templo para cumplir la ley, pero sobre todo para encontrarse con el pueblo creyente» (Misal Romano, 2 de febrero, Monición a la procesión de entrada).

El encuentro de Dios con su pueblo despierta la alegría y renueva la esperanza. El canto de Simeón es el canto del hombre creyente que, al final de sus días, es capaz de afirmar: Es cierto, la esperanza en Dios nunca decepciona (cf. Rm 5,5),

Él no defrauda. Simeón y Ana, en la vejez, son capaces de una nueva fecundidad, y lo testimonian cantando: la vida vale la pena vivirla con esperanza porque el Señor mantiene su promesa; y será, más tarde, el mismo Jesús quien explicará esta promesa en la Sinagoga de Nazaret: los enfermos, los detenidos, los que están solos, los pobres, los ancianos, los pecadores también son invitados a entonar el mismo canto de esperanza. Jesús está con ellos, él está con nosotros (cf. Lc 4,18-19).

Este canto de esperanza lo hemos heredado de nuestros mayores. Ellos nos han introducido en esta «dinámica». En sus rostros, en sus vidas, en su entrega cotidiana y constante pudimos ver como esta alabanza se hizo carne. Somos herederos de los sueños de nuestros mayores, herederos de la esperanza que no desilusionó a nuestras madres y padres fundadores, a nuestros hermanos mayores.

Somos herederos de nuestros ancianos que se animaron a soñar; y, al igual que ellos, hoy queremos nosotros también cantar: Dios no defrauda, la esperanza en él no desilusiona. Dios viene al encuentro de su Pueblo. Y queremos cantar adentrándonos en la profecía de Joel: «Derramaré mi espíritu sobre toda carne, vuestros hijos e hijas profetizarán, vuestros ancianos tendrán sueños y visiones» (3,1). Nos hace bien recibir el sueño de nuestros mayores para poder profetizar hoy y volver a encontrarnos con lo que un día encendió nuestro corazón. Sueño y profecía juntos.

Memoria de cómo soñaron nuestros ancianos, nuestros padres y madres y coraje para llevar adelante, proféticamente, ese sueño. Esta actitud nos hará fecundos pero sobre todo nos protegerá de una tentación que puede hacer estéril nuestra vida consagrada: la tentación de la supervivencia. Un mal que puede instalarse poco a poco en nuestro interior, en el seno de nuestras comunidades.

La actitud de supervivencia nos vuelve reaccionarios, miedosos, nos va encerrando lenta y silenciosamente en nuestras casas y en nuestros esquemas. Nos proyecta hacia atrás, hacia las gestas gloriosas —pero pasadas— que, lejos de despertar la creatividad profética nacida de los sueños de nuestros fundadores, busca atajos para evadir los desafíos que hoy golpean nuestras puertas. La psicología de la supervivencia le roba fuerza a nuestros

carismas porque nos lleva a domesticarlos, hacerlos «accesibles a la mano» pero privándolos de aquella fuerza creativa que inauguraron; nos hace querer proteger espacios, edificios o estructuras más que posibilitar nuevos procesos.

La tentación de supervivencia nos hace olvidar la gracia, nos convierte en profesionales de lo sagrado pero no padres, madres o hermanos de la esperanza que hemos sido llamados a profetizar. Ese ambiente de supervivencia seca el corazón de nuestros ancianos privándolos de la capacidad de soñar y, de esta manera, esteriliza la profecía que los más jóvenes están llamados a anunciar y realizar.

En pocas palabras, la tentación de la supervivencia transforma en peligro, en amenaza, en tragedia, lo que el Señor nos presenta como una oportunidad para la misión. Esta actitud no es exclusiva de la vida consagrada, pero de forma particular somos invitados a cuidar de no caer en ella. Volvamos al pasaje evangélico y contemplemos nuevamente la escena.

Lo que despertó el canto en Simeón y Ana no fue ciertamente mirarse a sí mismos, analizar y rever su situación personal. No fue el quedarse encerrados por miedo a que les sucediese algo malo. Lo que despertó el canto fue la esperanza, esa esperanza que los sostenía en la ancianidad. Esa esperanza se vio recompensada en el encuentro con Jesús. Cuando María pone en brazos de Simeón al Hijo de la Promesa, el anciano empieza a cantar sus sueños.

Cuando pone a Jesús en medio de su pueblo, este encuentra la alegría. Y sí, sólo eso podrá devolvernos la alegría y la esperanza, sólo eso nos salvará de vivir en una actitud de supervivencia. Sólo eso hará fecunda nuestra vida y mantendrá vivo nuestro corazón.

Poniendo a Jesús en donde tiene que estar: en medio de su pueblo. Todos somos conscientes de la transformación multicultural por la que atravesamos, ninguno lo pone en duda. De ahí la importancia de que el consagrado y la consagrada estén insertos con Jesús, en la vida, en el corazón de estas grandes transformaciones. La misión —de acuerdo a cada carisma particular— es la que nos recuerda que fuimos invitados a ser levadura de esta masa concreta.

Es cierto podrán existir «harinas» mejores, pero el Señor nos invitó a leudar aquí y ahora, con los desafíos que se nos presentan. No desde la defensiva, no desde nuestros miedos sino con las manos en el arado ayudando a hacer crecer el trigo tantas veces sembrado en medio de la cizaña.

Poner a Jesús en medio de su pueblo es tener un corazón contemplativo, capaz de discernir como Dios va caminando por las calles de nuestras ciudades, de nuestros pueblos, en nuestros barrios. Poner a Jesús en medio de su pueblo, es asumir y querer ayudar a cargar la cruz de nuestros hermanos. Es querer tocar las llagas de Jesús en las llagas del mundo, que está herido y anhela, y pide resucitar. ¡Ponernos con Jesús en medio de su pueblo! No como voluntaristas de la fe, sino como hombres y mujeres que somos continuamente perdonados, hombres y mujeres ungidos en el bautismo para compartir esa unción y el consuelo de Dios con los demás.

Ponernos con Jesús en medio de su pueblo, porque «sentimos el desafío de descubrir y transmitir la mística de vivir juntos, de mezclarnos, de encontrarnos, de tomarnos de los brazos, de apoyarnos, de participar de esa marea algo caótica que [con el Señor], puede convertirse en una verdadera experiencia de fraternidad, en una caravana solidaria, en una santa peregrinación. […] Si pudiéramos seguir ese camino, ¡sería algo tan bueno, tan sanador, tan liberador, tan esperanzador! Salir de sí mismo para unirse a otros» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 87) no sólo hace bien, sino que transforma nuestra vida y esperanza en un canto de alabanza.

Pero esto sólo lo podemos hacer si asumimos los sueños de nuestros ancianos y los transformamos en profecía. Acompañemos a Jesús en el encuentro con su pueblo, a estar en medio de su pueblo, no en el lamento o en la ansiedad de quien se olvidó de profetizar porque no se hace cargo de los sueños de sus mayores, sino en la alabanza y la serenidad; no en la agitación sino en la paciencia de quien confía en el Espíritu, Señor de los sueños y de la profecía. Y así compartamos lo que no nos pertenece: el canto que nace de la esperanza.

El Papa impulsa un anti mannequin challenge para combatir la indiferencia



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- La edición de febrero de El Video del Papa se suma a la tendencia del mannequin challenge para invitar a todo el mundo a abandonar la cultura de la quietud y la indiferencia frente a los que más sufren. El Papa lanza la edición n° 14 del vídeo mediante el cual comparte sus intenciones de oración de mes con todo el mundo. Bajo el título “Acoger a los agobiados, pobres, refugiados y marginados”, Francisco pide por las personas que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad y desamparo.

En esta ocasión, el Pontífice se suma a la extendida práctica delmannequin challenge, que consiste en grabar un vídeo “donde se muestra a todos los protagonistas inmóviles como maniquíes, ubicados en alguna posición divertida o desafiante”. Pero aquí la propuesta es “ir exactamente hacia la dirección contraria y pretende advertir que la quietud y la indiferencia frente a los que sufren es una actitud que la sociedad debe revertir de manera urgente”.

“Vivimos en ciudades que construyen torres, centros comerciales, hacen negocios inmobiliarios, pero abandonan a una parte de sí en las márgenes, las periferias”, expresa Francisco, comparando la realidad de unos y otros en las sociedades modernas. Como consecuencia de esta situación –prosigue– grandes masas de la población, se ven excluidas, se ven marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida. “No les abandones”, exhorta el Pontífice.

El Santo Padre invita a pedir junto a él “por aquellos que están agobiados, especialmente los pobres, los refugiados y los marginados, para que encuentren acogida y apoyo en nuestras comunidades”.

El padre Frédéric Fornos, SJ, director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa y su rama de jóvenes, el Movimiento Eucarístico Juvenil (MEJ), indica que “este mes queremos unirnos, como expresa Francisco, con‘aquellos que están agobiados –especialmente los pobres, los refugiados y los marginados– para que encuentren acogida y apoyo en nuestras comunidades”.

Desde su lanzamiento en enero de 2016, el vídeo del Papa lleva más de 13 millones de visualizaciones en sus redes propias.


MIÉRCOLES, 1 DE FEBRERO

La frase del día:

“¡Cuántos planes para la gloria de Dios han quedado en la nada por la falta de una sonrisa o de una mirada amistosa!”. (Padre Faber)

El Papa explica cómo afrontar la pregunta sobre la vida después de la muerte



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, como cada semana, se ha reunido con miles de fieles venidos de todas las partes del mundo, con motivo de la audiencia general. En el Aula Pablo VI, los peregrinos que le esperaban desde primera hora de la mañana le han recibido calurosamente. El Papa ha proseguido esta mañana con el ciclo de catequesis sobre el tema de la esperanza cristiana. En concreto hoy ha reflexionado sobre el “yelmo de la esperanza”.

En el resumen que Francisco hace en español, ha indicado que “consideramos ahora la virtud de la esperanza a la luz del Nuevo Testamento”. La persona de Jesús y su misterio pascual –ha explicado el Pontífice– abre para nosotros una perspectiva extraordinaria. Al respecto, ha precisado que san Pablo escribe a la joven comunidad de Tesalónica, apenas fundada y temporalmente muy cercana al evento de la Resurrección del Señor, y “trata de hacerles comprender todos los efectos y las consecuencias que este evento único y decisivo comporta para la historia y la vida de cada uno”.

Como entonces, ha observado, la dificultad no está en aceptar la Resurrección de Jesús, sino en creer en la resurrección de los muertos. Por esta razón, el Pontífice ha indicado que cada vez que nos enfrentamos a la muerte, ya sea la nuestra o la de un ser querido, “sentimos que nuestra fe se tambalea”, y “nos preguntamos si hay vida después de la muerte”, o si “volveremos a encontrarnos con los que nos han dejado”. Tal y como ha aseverado el Santo Padre, Pablo, ante las dudas de la comunidad, invita a mantener sólida la “esperanza de la salvación”. La esperanza cristiana –ha añadido Francisco– es esperar en algo que ya se cumplió, pero que debe realizarse plenamente para cada uno de nosotros. Por esto, ha concluido, “la esperanza nos exige tener un corazón pobre y humilde, que sepa confiar y esperar sólo en Dios Nuestro Señor”.

A continuación, el Papa ha saludado a los peregrinos de lengua española, en particular a los provenientes de España y Latinoamérica. Así, ha deseado que el Señor Jesús “eduque nuestros corazones en la esperanza de la resurrección, para que aprendamos a vivir en la espera segura del encuentro definitivo con él y con todos nuestros seres queridos”. Nos acompañe en este camino –ha pedido– la presencia amorosa de María, Madre de la esperanza.

Al finalizar los saludos en las distintas lenguas, el Santo Padre ha dirigido un saludo a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados. Ha aprovechado la ocasión para recordar que mañana se celebra la fiesta de la Presentación del Señor y la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. Por esta razón, ha encomendado a sus oraciones a los que son llamados a profesar los consejos evangélicos para que “con su testimonio de vida puedan irradiar en el mundo el amor de Cristo y la gracia del Evangelio”.

Francisco a los cristianos de Oriente Medio: “¡No se dejen robar la esperanza!”



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco en esta nueva audiencia de los miércoles se dirigió como de costumbre a los peregrinos de los diversos países, y a los de idioma árabe les pidió que “no se dejen robar la esperanza”.

Concluido el resumen de la catequesis en italiano un intérprete los ha traducido en árabe: “Dirijo un cordial bienvenido a los peregrinos de idioma árabe, ¡en particular a los que vienen de Oriente Medio!”, dijo.

Y añadió: “Queridos hermanos y hermanas, la esperanza cristiana es una virtud humilde y fuerte que nos sostiene y no nos permite ahogarnos en las muchas dificultades de la vida” porque “esa es fuente de alegría y nos da paz en el corazón”.

Francisco concluyó pidiéndoles: “¡No se dejen robar la esperanza! ¡Que el Señor les bendiga!

Texto completo del papa Francisco en la catequesis de la audiencia del miércoles 1 de febrero de 2017



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, en la catequesis de esta semana de la audiencia general, ha reflexionado una vez más sobre la esperanza cristiana. Este miércoles se ha tenido sobre la resurrección y las preguntas ante el momento de la muerte. San Pablo, ha recordado el Papa, frente a los temores y a las perplejidades de la comunidad de Tesalónica, invita a tener firme en la cabeza como un yelmo, sobre todo en las pruebas y en los momentos más difíciles de nuestra vida, “la esperanza de la salvación”.

Publicamos a continuación, la traducción de la catequesis realizada por ZENIT.



Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En las catequesis pasadas hemos empezado nuestro recorrido sobre el tema de la esperanza releyendo en esta perspectiva algunas páginas del Antiguo Testamento. Ahora queremos pasar a dar luz a la extraordinaria importancia que esta virtud asume en el Nuevo Testamento, cuando encuentra la novedad representada por Jesucristo y por el evento pascual.

Es lo que emerge claramente desde el primer texto que se ha escrito, es decir la Primera Carta de san Pablo a los Tesalonicenses. En el pasaje que hemos escuchado, se puede percibir toda la frescura y la belleza del primer anuncio cristiano. La de Tesalónica era una comunidad joven,fundada desde hacía poco; sin embargo, no obstante las dificultades y las muchas pruebas, estaba enraizada en la fe y celebraba con entusiasmo y con alegría la resurrección del Señor Jesús. El apóstol entonces se alegra de corazón con todos, en cuanto que renacen en la Pascua se convierten realmente en “hijos de la luz e hijos del día” (5,5), en fuerza de la plena comunión con Cristo.

Cuando Pablo les escribe, la comunidad de Tesalónica ha sido apenas fundada, y solo pocos años la separan de la Pascua de Cristo. Por esto, el apóstol trata de hacer comprender todos los efectos y las consecuencias que este evento único y decisivo supone para la historia y para la vida de cada uno. En particular, la dificultad de la comunidad no era tanto reconocer la resurrección de Jesús, sino creer en la resurrección de los muertos. En tal sentido, esta carta se revela más actual que nunca. Cada vez que nos encontramos frente a nuestra muerte, o a la de un ser querido, sentimos que nuestra fe es probada. Emergen todas nuestras dudas, toda nuestra fragilidad, y nos preguntamos: “¿Pero realmente habrá vida después de la muerte…? ¿Podré todavía ver y abrazar a las personas que he amado…?”. Esta pregunta me la hizo una señora hace pocos días en una audiencia, manifestado una duda: “¿Me encontraré con los míos?”. También nosotros, en el contexto actual, necesitamos volver a la raíz y a los fundamentos de nuestra fe, para tomar conciencia de lo que Dios ha obrado por nosotros en Jesucristo y qué significa nuestra muerte. Todos tenemos un poco de miedo por esta incertidumbre de la muerte. Me viene a la memoria un viejecito, un anciano, bueno, que decía: “Yo no tengo miedo de la muerte. Tengo un poco de miedo de verla venir”. Tenía miedo de esto.

Pablo, frente a los temores y a las perplejidades de la comunidad, invita a tener firme en la cabeza como un yelmo, sobre todo en las pruebas y en los momentos más difíciles de nuestra vida, “la esperanza de la salvación”. Es un yelmo. Esto es la esperanza cristiana. Cuando se habla de esperanza, podemos ser llevados a entenderla según la acepción común del término, es decir en referencia a algo bonito que deseamos, pero que puede realizarse o no. Esperamos que sucede, es como un deseo. Se dice por ejemplo: “¡Espero que mañana haga buen tiempo!”, pero sabemos que al día siguiente sin embargo puede hacer malo… La esperanza cristiana no es así. La esperanza cristiana es la espera de algo que ya se ha cumplido; está la puerta allí, y yo espero llegar a la puerta. ¿Qué tengo que hacer? ¡Caminar hacia la puerta! Estoy seguro de que llegaré a la puerta. Así es la esperanza cristiana: tener la certeza de que yo estoy en camino hacia algo que es, no que yo quiero que sea.

Esta es la esperanza cristiana. La esperanza cristiana es la espera de algo que ya ha sido cumplido y que realmente se realizará para cada uno de nosotros. También nuestra resurrección y la de los seres queridos difuntos, por tanto, no es algo que podrá suceder o no, sino que es una realidad cierta, en cuanto está enraizada en el evento de la resurrección de Cristo. Esperar por tanto significa aprender a vivir en la espera. Cuando una mujer se da cuenta que está embaraza, cada día aprende a vivir en la espera de ver la mirada de ese niño que vendrá. Así también nosotros tenemos que vivir y aprender de estas esperas humanas y vivir la espera de mirar al Señor, de encontrar al Señor. Esto no es fácil, pero se aprende: vivir en la espera. Esperar significa y requiere un corazón humilde, un corazón pobre. Solo un pobre sabe esperar. Quien está ya lleno de sí y de sus bienes, no sabe poner la propia confianza en nadie más que en sí mismo.

Escribe san Pablo: “Él [Jesús] que murió por nosotros, a fin de que, velando o durmiendo, vivamos unidos a Él” (1 Ts 5, 10). Estas palabras son siempre motivo de gran consuelo y paz. También para las personas amadas que nos han dejado estamos por tanto llamados a rezar para que vivan en Cristo y están en plena comunión con nosotros. Una cosa que a mí me toca mucho el corazón es una expresión de san Pablo, dirigida a los Tesalonicenses. A mí me llena de seguridad de la esperanza. Dice así: “permaneceremos con el Señor para siempre” (1 Ts4,17). Una cosa bonita: todo pasa pero, después de la muerte, estaremos para siempre con el Señor. Es la certeza total de la esperanza, la misma que, mucho tiempo antes, hacía exclamar a Job: “Yo sé que mi Redentor vive […] yo, con mi propia carne, veré a Dios. (Jb 19, 25-27). Y así para siempre estaremos con el Señor. ¿Creéis esto? Os pregunto: ¿creéis esto? Para tener un poco de fuerza os invito a decirlo conmigo tres veces: “Y así estaremos para siempre con el Señor”. Y allí, con el Señor, nos encontraremos.

Intención de oración del Papa para el mes de febrero



(ZENIT – Roma).- La intención de oración universal del papa Francisco para este mes de febrero es:

Acoger a los necesitados.

Por aquellos que están agobiados, especialmente los pobres, los refugiados y los marginados, para que encuentren acogida y apoyo en nuestras comunidades.

Las claves son: Acogida – Apoyo – Comunidades

“Son niños y no esclavos”: Tema de la tercera jornada de oración contra la trata



(ZENIT – Roma).- La tercera jornada mundial de oración y reflexión contra la trata de personas que se realizará el 8 de febrero de 2017, ha sido presentada este miércoles en Roma, en la Asociación de la prensa extranjera. El tema central es “Son niños y no esclavos”, con el hashtag en los cuatro principales idiomas: “#sonniñosnosnoesclavos” .

El día elegido es el 8 de febrero, por ser la memoria litúrgica de santa Josefina Bakhita, la religiosa sudanesa que de niña vivió la dramática experiencia de ser víctima de la trata.

El evento está promovido por Talitha Kum (UISG-USG), la Red internacional de Vida Consagrada contra la trata de personas, en coordinación con el dicasterio para la Vida Consagrada; el Consejo Pontificio Justicia y Paz; el Pontificio Consejo de los Migrantes y Pueblos Itinerantes (hoy dicasterio de Desarrollo humano integral’); la Academia Pontificia de las Ciencias; Cáritas Internacional; la Unión Internacional de las Asociaciones Femeninas Católicas; y el Grupo contra la trata de la Comisión Justicia y Paz de las Uniones Internacionales de los superiores y superioras generales (UISG/USG).

Los datos proporcionados hablan por sí mismos: en los últimos treinta años se calcula que unos 30 millones de niños han sido afectados por la trata. Actualmente en el mundo cada dos minutos un niño o niña es víctima de la explotación sexual. Además hay más de 200 millones de menores que trabajan, de los cuales 73 millones tienen menos de diez años.

Unicef indica que en el mundo hay 2 millones de niños explotados en la prostitución por el mercado global del comercio sexual y cada año otros tantos millones de niños en todo el mundo sufren la explotación sexual, en la prostitución o pornografía; la mayoría de ellos engañados y forzados a esta situación con falsas promesas y apenas conocimiento de los riesgos.

Indicaron además que “el impulso más fuerte hacia la explotación y el abuso de los niños proviene de la demanda. Si no se encuentra el modo de intervenir con mayor rigor y eficacia ante los explotadores, no se podrán detener las numerosas formas de esclavitud de las que son víctimas los menores de edad”.

Otro dato significativo es que el número de niños implicados en conflictos armados ha aumentado con casi 300 mil en los últimos diez años y que la edad media de los niños soldados es de 14 años, de los cuales el 40 por ciento mujeres.

Eventos relacionados:
El 3 de febrero se proyectará la película Talking to the Trees, en la Casa del Cinema, junto a Signis.
El 3 de febrero se realiza un seminario con el tema “Son niños no esclavos. La voz de las mujeres sobre el tráfico de niños y adolescentes”.
El 4 de febrero será la vigilia de oración contra la trata de niños y adolescentes en la parroquia de Ogni Santi, en la Via Appia.

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Para la Jornada de oración contra la trata, cinco historias de niños víctimas



(ZENIT – Roma).- Cinco historias de niños víctimas de la trata han sido publicadas en un pequeño libro con motivo de la Jornada internacional de oración y reflexión contra la trata de personas, que se realizará en Roma el 8 de febrero de 2017.

“Son niños y no esclavos”, el lema de esta jornada, es también el título de las breves historias escritas por Giampaolo Trevisi, primer dirigente de la Policía Italiana y director de la Escuela de Policía de Peschera del Garda.

Entrevistado por ZENIT, el dirigente de Policía señaló que “nace todo de la reelaboración de estas historias verdaderas que me llegaban desde la red, a las que he vuelto más legibles y a veces con un final mejor que el de la realidad”.

Señaló que “como policía estoy aquí porque he buscado de difundirlas para que mucha gente se pueda dar cuenta de situaciones que ni siquiera yo haciendo este trabajo podía imaginar, y así poder entender y tomar conciencia de la gravedad del fenómeno”.

“Son cinco historia –indicó Trevisi– absolutamente verdaderas, cuyos protagonistas son niños de diversas edades, inclusive niñas dos o tres años explotadas por el sexo cibernético”.

Señaló que la policía hace muchísimo para luchar contra este fenómeno en la vida cotidiana “los policías hombres y mujeres, intentan dar asistencia a las jóvenes que quieren escapar de las garras de la prostitución”.

Sobre la conferencias internacional organizada por la Santa Sede en la Academia Pontificia de las Ciencias, con la participación de jefes de policía, alcaldes y otras autoridades, Trevisi consideró que son iniciativas “absolutamente indispensables para un fenómeno tan grande y de portada internacional”.

Porque “no basta un, gobierno, la policía de un país o una asociación, es necesario la colaboración de todos. O sea todo lo bueno que hay sobre la tierra se debe poner junto para que los niños puedan tener en todas las partes del mundo el derecho de jugar y no sean explotados o esclavizados”.

Por su parte la Coordinadora de Talitha Kum, Gabrietta Bottani, precisó que “las historias han sido recogidas para dar voz a los protagonistas de este día: los niños, las niñas y los adolescentes que han vivido el dolor y la violencia de la trata y de la explotación, y es justamente su voz la que guía al lector en las historias de vida, en los sueños y en el dolor”.

El obispo Audo de Alepo: abrir la frontera solo a los refugiados cristianos fomenta el fanatismo



(ZENIT – Roma).- El obispo caldeo de Alepo, Antoine Audo SJ, comentando las declaraciones y las disposiciones del presidente de EE.UU., Donald Trump, quien recientemente ha reconocido como una “prioridad” la acogida en los Estados Unidos de los refugiados cristianos de Siria y Oriente Medio, precisamente al mismo tiempo que decretaba el cierre de las fronteras a los ciudadanos de siete países con mayoría islámica señaló:

“A nosotros, los cristianos de Siria y Oriente Medio no nos gustan los discursos que hacen distinciones entre nosotros y los musulmanes cuando está en juego la justicia, la paz y la ayuda a los necesitados. Quién hace estas diferencias, alimenta el fanatismo y el extremismo”.

Lo indicó este martes la Agencia Fides, precisando que el obispo caldeo les ha referido: “Las medidas y las leyes deben ser justas y deben aplicarse por igual a todos, sin discriminación”.

Entretanto precisó que “como cristianos, pedimos que nos ayuden a no tener que emigrar, sino a tener paz en nuestros países, para poder continuar con nuestra vida y nuestro testimonio en la tierra donde nacimos”.

Sobre el estado actual de Alepo, el obispo Audo reconoce que “sin duda ahora hay más seguridad, pero el futuro está marcado por las soluciones que tienen por delante toda Siria. Me parece percibir un cambio en el enfoque de la comunidad internacional”.

El obispo caldeo de Alepo ha indicado que “se ha entendido que el problema de Siria no tiene una solución por la vía militar, sino que sólo se puede llegar a una solución con la política, involucrando a todos”.

El Papa en Sta. Marta: “Jesús no masifica a la gente, nos mira a cada uno”



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, en la homilía de la misa celebrada este martes en Santa Marta, ha asegurado que si tenemos nuestra mirada dirigida hacia Jesús con perseverancia, descubriremos con estupor que es Él quien mira con amor a cada uno de nosotros.

El autor de la carta a los Hebreos, ha indicado el Santo Padre, nos exhorta a correr en la fe “con perseverancia, teniendo fija la mirada en Jesús”. En el Evangelio es Jesús quien “nos mira y se da cuenta de nosotros”. Él está cerca de nosotros –ha señalado– está siempre en medio de la multitud.

Asimismo, ha proseguido recordando que Jesús no se rodeaba de guardias que le hacían la escolta para que la gente no le tocara. “Se quedó allí y la gente lo empujaba. Y cada vez que Jesús salía, había más gente”, ha precisado Francisco. Además, ha asegurado que Jesús “no masifica a la gente” sino que “nos mira a cada uno”.

En la homilía, el Santo Padre ha explicado que el Evangelio de Marcos cuenta dos milagros. Jesús sana a la hemorroísa, en medio de la multitud, que consigue tocar el manto. Y Jesús se da cuenta de que le han tocado. Después, resucita a la hija de Jairo, uno de los jefes de la sinagoga. Se da cuenta de que la chica tiene hambre y le dice a los padres que la den de comer. Al respecto, el Pontífice ha subrayado que “la mirada de Jesús va al grande y al pequeño”.

Así mira Jesús: “nos mira a todos, nos mira a cada uno de nosotros”. Mira “nuestros grandes problemas, nuestras grandes alegrías, y mira también a nuestras pequeñas cosas”.

Por otro lado, ha reconocido que si corremos “con perseverancia, teniendo fija la mirada en Jesús” nos sucederá como a la gente después de la resurrección de la hija de Jairo, “que se quedaron muy sorprendidos”. De este modo ha explicado que cuando miramos a Jesús y fijamos su mirada en Él, nos encontramos que “Él tiene fija su mirada sobre mí”. Y esto –ha reconocido Francisco– nos hace sentir este gran estupor.

En esta línea, el Pontífice ha exhortado a no tener miedo, como no lo tuvo la viejecita al ir a tocar el borde del manto de Jesús.

Mons. Gallagher en Hiroshima: ‘Esta ciudad nos interpela e invita a buscar la paz”



(ZENIT – Roma).- Desde Hiroshima en Japón, el secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, Mons. Richard Gallagher, ha hecho un llamado a favor de la paz y al desarme nuclear.

Lo indicó este 30 de enero la web de información Il Sismógrafo, precisando que el ‘ministro de Exteriores’ del Vaticano se encuentra en visita en el archipíélago del 28 de enero al 3 de febrero y que ha estado en el Memorial de la Paz de Hiroshima -Dome de Genbaku- que conmemora el ataque con la bomba atómica en 1945.

La Cúpula de Genbaku es el único edificio que quedó en pié, reducido a ruinas, después de la explosión de la primera bomba atómica el 6 de agosto.

Mons. Gallagher, acompañado por el gobernador de la región, Hidehiko Yuzaki, vistió también la catedral de Nuestra Señora de la Asunción -Noboricho- dedicada a la paz mundial.

“Las guerras del siglo pasado condujeron a Hiroshima; no podemos olvidar que esta ciudad nos interpela a todos e invita a buscar la paz con una nueva determinación”, señaló Mons. Gallagher al celebrar una misa en la catedral. Y reiteró que la Santa Sede se opone “a la idea de que las armas nucleares mantengan el equilibrio mundial”, cuando en realidad “mantienen solamente un equilibrio del miedo”.

El Vaticano y el Consejo Ecuménico de las Iglesias preparan un documento de ‘Educación para la paz’



(ZENIT – Roma).- El Consejo Ecuménico de las Iglesias (Wcc) y el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, han tenido ese 30 y 31 de enero el encuentro anual en la sede del dicasterio vaticano.

Lo indicó el diario L’Osservatore Romano, precisando que ambos entes en un comunicado, expresaron “gratitud por la oportunidad de encontrarse pocos días después de la conclusión de la Semana de oración por la unidad de los cristianos”.

Los participantes además, “han dado gracias a Dios por la amistad y por la fecunda cooperación para promover relaciones constructivas con individuos y comunidades que pertenecen a otras tradiciones religiosas”.

La agenda principal del encuentro contempló el debate para publicar “un documento conjunto sobre ‘Educación para la paz’, siguiendo el ejemplo de proyectos comunes similares realizados en el pasado”.

El Pcdi y el Irdc señalan además que seguirán colaborando, considerada la urgencia del tema interreligioso en el actual contexto global”

Lumen Dei desmiente acusaciones y defiende a los obispos de Oviedo y de Cuenca



(ZENIT – Roma).- La asociación Lumen Dei, en una nota oficial emitida hoy por su abogado, Salvador Morillas, rechaza las acusaciones hechas por ex miembros de la Asociación, contra el arzobispo de Oviedo y el obispo de Cuenca sobre “presuntos delitos que ellos nunca han cometido”.

La noticia reportada por algunos medios de comunicación indica que “más de 200 ex religiosas, pertenecientes a la asociación privada Lumen Dei, han pedido al juez que investiga las supuestas irregularidades en la gestión económica de la organización que cite como investigado a su máximo dirigente y arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz, y al obispo de Cuenca, José María Yanguas”.

Por su parte, Lumen Dei indica que “los citados obispos han actuado siguiendo en todo momento las instrucciones del Papa y las indicaciones de la Santa Sede, para orientar y sanar los graves desórdenes que había en esta Asociación eclesial”.

Precisa además que “las denunciantes no pertenecen a la Asociación Lumen Dei en cuyo nombre dicen actuar, pues se dieron libremente de baja cuando la Iglesia comenzó a intervenir en los desórdenes mencionados. Nunca han sido monjas, como erróneamente titula la noticia, sino laicas con un compromiso privado e individual. No pueden reclamar nada del patrimonio de la Asociación al que renunciaron con su dimisión voluntaria”.

Aseguran además que “todos ellos tendrán -desde nuestra Asociación Lumen Dei, cuyo nombre indebidamente usurpan- su adecuada respuesta en los Tribunales de Justicia”.

Y precisan que “el patrimonio de Lumen Dei es de nuestra asociación, que, además aprueba plenamente los actos realizados por Mons. Sanz. Así lo ha decidido su Consejo, y en estas decisiones no tienen competencia alguna las ex miembros denunciantes”.

El abogado indica también que “el arzobispo de Oviedo es Comisario Pontificio de nuestra Asociación Lumen Dei en todas sus ramas, por nombramiento del Papa y de la Santa Sede, y ha actuado y seguirá actuando ayudando a esta Asociación eclesial en el camino sereno de crecimiento vocacional y de entrega a los más pobres según el espíritu del fundador P. Rodrigo Molina”.

Finalmente, el comunicado concluye asegurando que quienes intentan “ganar un juicio mediático”, no lograrán su objetivo “a medida que los tribunales vayan desestimando sus pretensiones”.

“Alto el Fuego”, el documental de los salesianos sobre los niños soldado en Colombia




(ZENIT – Roma).- La procura Misionera Salesiana de Madrid presenta el jueves 2 de febrero en Roma, el documental “Alto el fuego” sobre el proceso de rehabilitación personal y la reintegración social de los niños soldados, realizado por los salesianos. Lo indica la congregación en su web, precisando que en más de 50 años de conflicto armado en Colombia entre la FARC, el ELN, los Paramilitares y el Estado, ha quedado un saldo de ocho millones de víctimas.


La explotación de niños como soldados es una práctica muy extendida en los países en guerra: son una mano de obra barata, fácilmente manipulable, poco exigente, leal, que se sustituye fácilmente, que cuesta muy poco alimentarlos, y que genera menos sospechas en las filas enemigas y son compañeros y esclavos sexuales… Se estima que en Colombia todavía hay entre 8.000 y 14.000 niños soldados.

Sin recibir educación durante muchos años, los menores alejados del conflicto son recibidos en la obra de los salesianos “Ciudad Don Bosco” Medellín, que en los últimos 14 años ha acompañado a más de 2.300 ex niños soldado. El programa “Construyendo Sueños” les da la bienvenida y se encarga de la recuperación y la educación, los ayuda a superar los traumas sufridos a través de una pedagogía de la confianza, convirtiendo sus miedos en el deseo de aprender, y enseñándoles un oficio para que puedan reintegrarse en la sociedad y reunirse con sus familias.

El documental “Alto el fuego”, dirigido por Raúl de la Fuente, repasa en 21 minutos miedos, sueños y esperanzas de los protagonistas, Manuel y Catalina. Narra la entrada en la guerrilla, la fase de la desmilitarización, el proceso de reconstrucción personal en la casa salesiana y sus sueños para un futuro de paz y como actores y constructores de esa misma paz. “Quiero comprar una pequeña casa… ¡no!, ¡quiero una casa grande! Quiero ir a la universidad, quiero pensar en grande”… dice Catalina, que se acaba de graduar en Artes Gráficas en “Ciudad Don Bosco”.

En las próximas semanas, el documental será presentado en varios lugares: la primera presentación está prevista para el próximo 2 de febrero en Roma, en la que intervendrá Catalina y Manuel, joven que han dejado la FARC en Colombia; Rafael Bejarano, salesiano y director de “Ciudad Don Bosco” de Medellín; y James Areiza, educador y responsable de los programas de protección infantil de “Ciudad Don Bosco”. Posteriormente, el documental será presentado en Bruselas, Bonn y Madrid.

India: una jornada de oración por el salesiano secuestrado en Yemen



(ZENIT – Roma).- Los Obispos Católicos de la India han promovido el 21 y 22 de enero, una jornada de oración a nivel nacional para invocar la liberación del padre Tom Uzhunnalil, el misionero salesiano indio secuestrado en Aden, Yemen, el 04 de marzo de 2016.

El texto, firmado por el Presidente de la Conferencia Episcopal de India (CBCI), el cardenal Baselios Cleemis, hace hincapié que en “la angustia y la oración” desde hace 10 meses se espera la liberación del Padre Uzhunnalil.

“La Conferencia Episcopal se encuentra en contacto permanente con el Ministerio de Asuntos Exteriores de la India” informa el Cardenal Cleemis; quien añade que la Secretaría General de la CBCI estaba en contacto con el obispo Paul Hinder, Vicario Apostólico de Arabia del Sur, responsable de Yemen, quien aseguró que el Padre Uzhunnalil se encuentra vivo y en buenas condiciones.

“Una vez más, hacemos un llamado a las autoridades nacionales a fin de hacer todo lo posible para asegurar la liberación de este sacerdote católico, generoso y solidario”. Por ello la exhortación a los fieles y a “todos los hombres de buena voluntad” y “a todas las mujeres a orar” “por la seguridad y la liberación del Padre Tom”, y también “por la conversión de los corazones de los que mantienen en cautiverio”.


LUNES, 30 DE ENERO

La frase del día:
“Dios golpea sin cesar a las puertas de nuestro corazón. Siempre está deseoso de entrar; si no penetra, la culpa es nuestra”. (San Ambrosio)

Atentado a la mezquita de Quebec: el Papa condena con firmeza



(ZENIT – Roma).- El papa Francisco expresó su dolor y lo condenó con firmeza el atentado terrorista perpetrado ayer domingo contra una mezquita en la ciudad de Quebec, señalando que se está cerca a través de la oración al dolor de los familiares de las víctimas.

Lo hizo en un telegrama enviado por su secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, al purpurado canadiense Gérald Cyprien Lacroix.

“Al tomar conocimiento del atentado ocurrido en Quebec en una sala de oración del Centro cultural islámico, el cual ha causado numerosas víctimas, su santidad el papa Francisco ha confiado a la misericordia de Dios, las personas que han perdido la vida”, se lee en el texto. El mismo añade que el Pontífice “se asocia con la oración al dolor de sus seres cercanos”.

El telegrama indica también que “el Papa expresa su profundo afecto a los heridos y a sus familiares, así como a todas las personas que han contribuido en las operaciones de ayuda, pidiendo al Señor que de alivio y consolación en este momento de prueba”.

“El Santo Padre condena firmemente –concluye el telegrama– esta nueva violencia que engendra sufrimiento, e implora a Dios el don del respeto mutuo y la paz. E invoca para las familias afectadas y las personas tocadas por este drama, así como para todos los habitantes de Quebec, los mejores deseos y las bendiciones divinas”.

El dicasterio del Diálogo Interreligioso: indignación por el atentado a una mezquita en Canadá



(ZENIT – Roma).- El Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso “supo con tristeza e indignación” y “condenó firmemente” el atentado realizado en la ciudad de Quebec contra un centro musulmán en donde los fieles se encontraban en oración. Lo indica este órgano de la Curia Romana creado por san Juan Pablo II, en un comunicado difundido este lunes.

En el atentado a una mezquita en el norte de Canadá, al menos seis personas murieron y ocho fueron heridas este domingo, tras un tiroteo, ha informado la policía local. En el templo ubicado en el Centro Cultural Islámico del barrio de Sainte-Foy, se encontraban reunidas unas 40 personas para la jornada de oración.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, aseguró en un comunicado que ha sido un “atentado terrorista dirigido contra los musulmanes” y que actos de este tipo “no pueden tener lugar en la sociedad canadiense”.

El Pontificio Consejo con sede en Vía della Conciliazione 5, señala la gravedad de un atentado “contra fieles musulmanes recogidos en oración” en “un lugar de culto”.

“Con este gesto insensato –asegura el dicasterio dirigido por el cardenal Jean Louis Tauran– ha sido violada la sacralidad de la vida humana, y el respeto debido a una comunidad en oración y al lugar de culto que los recibía”.

El Pontificio Consejo, concluye el comunicado, “hace llegar su plena solidaridad a los musulmanes de Canadá, asegurando su fervorosa oración por las víctimas y sus familias”.

El Papa en Sta. Marta: ‘Una Iglesia sin mártires es una Iglesia sin Jesús’



(ZENIT – Ciudad del Vaticano) – La mayor fuerza de la Iglesia se ve principalmente en las pequeñas Iglesias perseguidas, más aún que en las grandes manifestaciones de fe. Lo dijo este lunes el papa Francisco en la homilía de la misa celebrada por la mañana en Casa Santa Marta, precisando que en nuestros días hay más mártires que en los primeros siglos.

Explicando la carta a los Hebreos, Francisco recuerda que “sin memoria no hay esperanza”, y que este paso insta a llamar a la memoria la historia del pueblo del Señor. Justamente en el capítulo XI, que la liturgia nos presenta en estos días, se habla de la memoria. En primer lugar, una “memoria de la docilidad”, la memoria de la docilidad de tanta gente, comenzando con Abraham, obediente, que salió de su casa sin saber a dónde iba.

En particular se habla de otras dos memorias. El recuerdo de las grandes gestas del Señor forjadas por Gedeón, Barac, Sansón, David, “muchas gente que ha hecho grandes gestas en la historia de Israel”.

Y después está un tercer grupo del cual es necesario hacer memoria, la “memoria de los mártires”, de aquellos “que han sufrido y dado su vida como Cristo”, que “fueron torturados, lapidados, muertos por la espada.” La Iglesia es, de hecho, “este pueblo de Dios”, “pecador, pero dócil”, que hace “grandes cosas y también da testimonio de Jesús hasta el martirio”.

“Los mártires son quienes llevan adelante la Iglesia, son los que sostienen a la Iglesia, que la han sostenido y sostienen en la actualidad”.

Lamentó que “los medios de comunicación no lo digan porque no es noticia, pero muchos cristianos en el mundo de hoy son bienaventurados porque son perseguidos, insultados, encarcelados. ¡Hay tantos en la cárcel, sólo por llevar una cruz o confesar a Jesucristo!”.

“Esta es –prosiguió Francisco– la gloria de la Iglesia y nuestro apoyo y también nuestra humillación: nosotros que tenemos todo, todo parece fácil para nosotros y si nos falta algo nos quejamos… ¡Pero pensemos en estos hermanos y hermanas que hoy, en mayor número que en los primeros siglos, sufren el martirio!”.

“No puedo olvidar”, continuó el Santo Padre, “el testimonio del sacerdote y la monja en la catedral de Tirana: años y años de prisión, de trabajo forzoso, de humillación”.

Incluso hoy, la mayor fuerza de la Iglesia en la actualidad se encuentra en las “pequeñas Iglesias” perseguidas.

“Y nosotros es cierto, y también justo, estamos felices cuando vemos un gran acto eclesial, que ha sido un gran éxito, los cristianos que se han manifestado… ¡Y esto es hermoso!

¿Esta es la fuerza? Sí, es fuerza. Sin embargo, la mayor fortaleza de la Iglesia en la actualidad se encuentra en las pequeñas Iglesias, pequeñas, con poca gente, perseguidas, con sus obispos en la cárcel. Esta es nuestra gloria ahora, esta es nuestra gloria y nuestra fuerza hoy”.

“Una Iglesia sin mártires –me atrevo a decir– es una iglesia sin Jesús”, afirmó el Papa, quien invitó a rezar “por nuestros mártires que sufren tanto”, “por aquellas Iglesias que no son libres de expresarse”: “Son ellas nuestra esperanza”.

El Pontífice recordó así que en los primeros siglos de la Iglesia un antiguo escritor dijo: “La sangre de los cristianos, la sangre de los mártires es semilla de los cristianos”. Porque “ellos, con su martirio, su testimonio con su sufrimiento, incluso dando su vida, ofreciendo la vida, siembran cristianos para el futuro y en las otras Iglesias.

Ofrecemos esta misa por nuestros mártires, por los que ahora sufren, por las Iglesias que están sufriendo, que no tienen libertad. Y agradezcamos al Señor que esté presente con la fortaleza de su Espíritu en nuestros hermanos y hermanas que hoy dan testimonio de Él”.

Francisco recibirá a más de mil protagonistas de la Economía de Comunión en 49 países



(ZENIT- Roma).- El papa Francisco tendrá un encuentro el próximo sábado 4 de febrero en el Aula Pablo VI, con más de mil actores de Economía de Comunión (EdC), en su mayoría empresarias y empresarios, que eligieron la comunión como estilo de vida personal y empresarial.

Lo indicó hoy en un comunicado la oficina de prensa de los focolares, precisando que la idea partió hace 25 años por iniciativa de Chiara Lubich, fundadora de dicho Movimiento, quien invitó a un primer grupo de empresarios a crear empresas que siguiendo las leyes del mercado, produzcan utilidades «que se pondrán libremente en común».

La finalidad es aliviar a los pobres, crear puestos de trabajo, promover la cultura del dar en alternativa a la cultura del tener, indican, y surge en mayo de 1991 para reaccionar ante el escándalo de las favelas que rodeaban la ciudad de San Paolo, en Brasil.

Junto con ellos estarán también muchos jóvenes, estudiantes, estudiosos y profesores, que a través de la investigación y la actividad académica quieren dar fundamento teorético al binomio economía-comunión.

La diversidad de las procedencias dice que la EdC encuentra espacio en cualquier área geográfica y cultural, pobre y rica. Los participantes son de 49 países. A la audiencia estará presente también María Voce, presidente de los Focolares, con el Consejo general del Movimiento.

Una asamblea que quiere agradecer al papa Francisco por haber puesto en luz, en su magisterio y en su acción, la dignidad de los pobres y de los excluidos. Además propone nuevos proyectos, como una red internacional (Economy of Communion International Incubating Network – EOC-IIN), con hub presentes en algunos Polos empresariales EdC (y no sólo) para sostener sobre todo a jóvenes empresarios. Y un Observatorio sobre la Pobreza que recoge las best practices en la lucha contra la pobreza, desarrollando un enfoque inspirado en los valores de la comunión y de la reciprocidad.

Éstos y otros temas se tratarán en tres congresos de trabajo del 1 al 5 de febrero, en la sede del Centro Mariápolis de Castelgandolfo (Roma), para definir pistas y proyectos a desarrollar en el periodo 2018-2020.

Francisco a ‘El Sembrador’: “Los inmigrantes no tengan miedo, estén bajo el manto de la Virgen”



(ZENIT – Roma).- El papa Francisco concedió el pasado 22 de noviembre de 2016 al canal católico ‘El Sembrador’, una entrevista que ha sido difundida este el 29 de enero de 2017. En la misma, realizada en la residencia Santa Marta en el Vaticano, el Santo Padre al fundador del canal, Noel Díaz, le dice: “Ha venido con ganas de tirarme la lengua o sea de hacerme hablar, así que dese el gusto y pregunte”.

Los temas son muchos, el primero se refiere a los inmigrantes latinoamericanos, en particular en Estados Unidos, donde le indica al Papa, que “mucha gente ahorita, está con temor”, aunque “hay diversos países con una situación similar”.

“No se olviden –respondió Francisco– que tenemos una madre. Cuando Juanito el hoy san Juan Diego le escapaba un poco a la Virgen, a la Madre, porque esta Señora me pone en complicaciones, ella le dijo: ‘Niño Juanito, no tengas miedo, ¿acaso no estoy yo aquí que soy tu Madre?’. Nosotros somos un pueblo que también tiene una madre y Jesús nos la dejó, su Madre y nuestra Madre, y un pueblo con madre tiene que sentirse seguro”.

El papa recordó también que “los monjes rusos de la época medieval o antes, decían: ‘Cuando hay turbulencias espirituales, ponerse bajo el manto de la Santa Madre de Dios’.

Sobre la misión de los laicos Francisco ironizó diciendo que “veces creo que el mejor negocio que podemos hacer con muchos cristianos, es venderles naftalina para que se la pongan en la ropa y en su vida y no se apolillen. Y añadió que tienen que salir (…) a llevar el mensaje de Jesús”.

El Pontífice señala que los católicos necesitamos “coraje, coraje” porque “la comodidad nos traiciona”. Señaló también que la mundanidad empieza por el dinero; el diablo entra por el bolsillo, en el dinero. Le sigue la vanidad que “te llena la cabeza de humo, entonces uno en vez de mirar a la gente a los ojos, la mira así, la mira de costado”. Y el tercer paso “es el orgullo, la soberbia, que es la virtud del demonio”. Y a los jóvenes en cambio dijo, “les pido es que no se jubilen a los 20 años”, porque “el futuro depende de ustedes”.

Interrogado sobre qué decirle a las madres solteras, pero también a los padres solteros, Francisco señaló: “Cuiden a sus hijos, Dios sabe, Dios es el gran padre, y sabe la historia de cada una, cada uno, cómo llegó a esa situación. En sus manos tienen una promesa, tienen un futuro. Cuídenlos, dedíquense a sus hijos y mucha ternura por favor”. Porque “una de las enfermedades que tiene el mundo de hoy es la “cardioesclerosis”, corazones escleróticos duros, no saben expresar el amor y el cariño.

También se refirió a los abuelos, “los que tienen la memoria de los pueblos, y en este mundo, en esta cultura que es la cultura del descarte, ya cuando el abuelo no sirve se descarta”, lamentó.

Y a los párrocos les señaló que cuando se dan cuenta de que pueden “caer en un gran cansancio” que “frenen un poco”, que váyan al sagrario, delante de la imagen de la Virgen, descansen un poquito si el sueño le vence, “dormite 20 minutos delante del Señor que te va a hacer bien”.

La Iglesia en India: el desafío es invitar a todos a un estilo de vida que respete el ambiente



(ZENIT – Roma).- El cardenal Oswald Gracias, arzobispo de Bombay y presidente de la Federación de las Conferencias Episcopales de Asia (FABC), señaló que “las mujeres, los pobres, los vulnerables, son las primeras víctimas del cambio climático. Somos administradores y no dueños de la creación. Tenemos la obligación moral de protegerla y preservarla”.

Las declaraciones publicadas hoy por la agencia Fides, fueron hechas en el marco de la conferencia organizada recientemente en Mumbai por la FABC, titulada “El cambio climático: el impacto en los grupos vulnerables y la perspectiva de las mujeres”.

La conferencia ha contado con la asistencia de 45 delegados y expertos de Bangladesh, Nepal, India: todos ellos representantes que trabajan en oficinas, organizaciones, secretarías y comisiones que tienen que ver con el cambio climático.

Un encuentro que ha dado la oportunidad de crear un espacio para el intercambio y la discusión sobre los programas existentes y las buenas prácticas que deben aplicarse para hacer frente al cambio climático, explorando la posibilidad de desarrollar una nueva visión, para responder colectivamente con un plan acción regional conjunto.

En declaraciones a la Agencia Fides, el Cardenal. Gracias ha recordado que todos los hombres tienen un papel en la lucha contra el cambio climático: un problema mundial con graves consecuencias ambientales, sociales, económicas, políticas, que es uno de los principales desafíos a los que se enfrenta la humanidad hoy en día.

El obispo Allwyn D’Silva , secretario ejecutivo de la Oficina para el desarrollo humano de la FABC señaló que “el mundo desarrollado sigue siendo el principal responsable de las emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global. Al mismo tiempo, los países de las economías en desarrollo y emergentes (incluidos los países de Asia del Sur) siguen contribuyendo a las emisiones de gases de efecto invernadero debido a sus necesidades urgentes de desarrollo”.

el obispo Jacob Mar Barnabas, presidente del Consejo para las mujeres en la Conferencia Episcopal de la India señaló que una tarea fundamental de la Iglesia en Asia es “llamar a todos los bautizados, y a todos los hombre a una conversión radical, a abandonar el consumo excesivo y a elegir un modo de vida más sostenible, para una renovada cultura del respeto a la creación, de sencillez y de sobriedad, de esperanza y de alegría”.

Añadió que las comunidades católicas, sobre este punto, “guiadas por las enseñanzas sociales de la Iglesia, deben promover políticas y programas, como las tecnologías verdes, producción agrícola ecológica y sostenible, consumo responsable, reciclaje, contribuyendo así a la justicia intergeneracional”.

Cuba: el nuevo arzobispo de Camagüey toma posesión de la arquidiócesis



(ZENIT – Roma).- El nuevo arzobispo de Camagüey, Mons. Wilfredo Pino Estévez, fue recibido el 22 de enero, con gran entusiasmo por parte de los fieles de la arquidiócesis, en la ceremonia de toma de posesión que se realizó en la catedral. El obispo confió su trabajo pastoral “a la protección maternal de la Virgen de la Candelaria, nuestra Patrona, y a la intercesión del Padre Valencia y de los beatos José López Piteira y José Olallo Valdés”, dijo.

Holguín Católico.org, al dar la noticia precisa que “con repique de campanas, procesión por las calles aledañas al Parque Agramonte; con canciones, aplausos y la melodía de “La guantanamera” realizada por la Banda Munincipal, los camagüeyanos recibieron a Mons. Wilfredo Pino Estévez que regresaba a su antigua diócesis, ahora como arzobispo metropolitano”.

El acto, que se extendió por tres horas en la Santa Iglesia Catedral dedicada a Nuestra Señora de la Candelaria, patrona de la villa, con la presencia de los obispos cubanos, el Nuncio Apostólico, unos 40 sacerdotes y diáconos y numerosos fieles que llenaron el templo.

Al inicio de la Eucaristía, el Nuncio Apostólico, arzobispo Giorgio Lingua pidió que se leyera al Bula Papal con el nombramiento. Lo hizo desde el púlpito el sacerdote Juan Díaz Ruíz que ha servido de Administrador diocesano desde el mes de diciembre. La Bula que pedía que se diera a conocer su contenido a los fieles. Los obispos se acercaron a abrazar a Mons. Willy mientras el pueblo aplaudía cantando ”Te damos gracias, Señor”.

Mons. Pino, nacido en Camagüey en 1950, fue sacerdote en la Diócesis hasta su nombramiento, el 13 de diciembre de 2006 como obispo de Guantánamo – Baracoa, en donde sirvió 10 años. Su nombramiento como sucesor del actual Arzobispo de La Habana, Mons. Juan de la Caridad García Rodríguez fue el pasado 6 de diciembre.

En sus palabras durante la homilía dedicó varios minutos a recordar la figura de sus antecesores, alegando que, aunque no se sentía muy asustado, como cuando le nombraron obispo de Guantánamo, si lo estaba porque “la tarea realizada porque los dos últimos arzobispos que han pasado por aquí me han dejado el listón muy alto”. Sus palabras fueron interrumpidas por aplausos varias veces cuando enumeraba las buenas acciones de Mons. Adolfo Rodríguez Herrera y la de Mons. Juan García Rodríguez, a quien le pidió prestada su cruz pectoral.

Al finalizar la Eucaristía el nuevo Arzobispo se arrodilló para pedir la bendición de varias mujeres, pilares de la Iglesia de Camagüey. También pidió que todos cantaran la Salve en latín. Y dado que, había vivido días de muchos elogios y enhorabuenas, pidió a los presentes rezar con él la oración en voz alta las Letanías de la Humildad del Cardenal Rafael Merry del Val (1865-1930) que estaban escritas en el programa.


DOMINGO 29 DE ENERO

“La simulación de la humildad es la más grande soberbia”. (San Agustín)

Texto completo del ángelus del 29 de enero de 2017


(ZENIT- Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, como cada domingo, se ha asomado a la ventana del estudio del Palacio Apostólico para rezar el ángelus con los fieles reunidos en la plaza de San Pedro. Estaban también presentes los jóvenes de Acción Católica de la diócesis de Roma que concluyen, con la “Caravana de la Paz”, el mes de enero que tradicionalmente dedican al tema de la paz. Al finalizar la oración del ángelus, dos de ellos, han leído desde la ventana junto al Papa un mensaje en nombre del ACR de Roma.



Estas son las palabras del Papa para introducir la oración mariana:

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

La liturgia de este domingo nos hace meditar sobre las Bienaventuranzas (cfr Mt 5,1-12a), que abren el gran discurso llamado “de la montaña”, la “carta magna” del Nuevo Testamento. Jesús manifiesta la voluntad de Dios de conducir a los hombres a la felicidad. Este mensaje estaba ya presente en la predicación de los profetas: Dios está cerca de los pobres y de los oprimidos y les libera de los que les maltratan. Pero en esta predicación, Jesús sigue un camino particular: comienza con el término “bienaventurados”, es decir felices; prosigue con la indicación de la condición para ser tales; y concluye haciendo una promesa. El motivo de las bienaventuranzas, es decir de la felicidad, no está en la condición requerida –“pobres de espíritu”, “afligidos”, “hambrientos de justicia”, “perseguidos”…– sino en la sucesiva promesa, para acoger con fe como don de Dios. Se comienza con las condiciones de dificultad para abrirse al don de Dios y acceder al mundo nuevo, el “reino” anunciado por Jesús. No es un mecanismo automático, sino un camino de vida de seguir al Señor, por el que la realidad de miseria y aflicción es vista en una perspectiva nueva y experimentada según la conversión que se lleva a cabo. No se es bienaventurado si no se es convertido, para poder apreciar y vivir los dones de Dios.

Me detengo en la primera bienaventuranza: “Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos” (v. 4). El pobre de espíritu es el que ha asumido los sentimientos y la actitud de esos pobres que en su condición no se rebelan, pero saben que son humildes, dóciles, dispuestos a la gracia de Dios. La felicidad de los pobres en espíritu tiene una doble dimensión: en lo relacionado con los bienes y en lo relacionado con Dios. Respecto a los bienes materiales esta pobreza de espíritu es sobriedad: no necesariamente renuncia, sino capacidad de gustar lo esencial, de compartir; capacidad de renovar cada día el estupor por la bondad de las cosas, sin sobrecargarse en la opacidad del consumo voraz. Más tengo, más quiero; más tengo, más quiero. Este es el consumo voraz y esto mata el alma. El hombre y la mujer que hace esto, que tiene esta actitud, “más tengo, más quiero”, no es feliz y no llegará a la felicidad. En lo relacionado con Dios es alabanza y reconocimiento que el mundo es bendición y que en su origen está el amor creador del Padre. Pero es también apertura a Él, docilidad a su señoría, es Él el Señor, es Él el grande. No soy yo el grande porque tengo muchas cosas. Es Él el que ha querido al mundo por todos los hombres, y los has querido para que los hombres fueran felices.

El pobre en espíritu es el cristiano que no se fía de sí mismo, de las riquezas materiales, no se obstina sobre las propias opiniones, sino que escucha con respeto y se remite con gusto a las decisiones de los otros. Si en nuestras comunidades hubiera más pobres de espíritu, ¡habría menos divisiones, contrastes y polémicas! La humildad, como la caridad, es una virtud esencial para la convivencia en las comunidades cristianas. Los pobres, en este sentido evangélico, aparecen como aquellos que mantienen viva la meta del Reino de los cielos, haciendo ver que esto viene anticipado como semilla en la comunidad fraterna, que privilegia el compartir a la posesión. Esto quisiera subrayarlo: privilegiar el compartir a la posesión. Siempre tener las manos y el corazón así (el Papa hace un gesto de mano abierta), no así (gesto de puño cerrado). Cuando el corazón está así (cerrado) es un corazón pequeño, ni siquiera sabe cómo amar. Cuando el corazón está así (abierto) va sobre el camino del amor.

La Virgen María, modelo y primicia de los pobres en espíritu porque es totalmente dócil a la voluntad del Señor, nos ayude a abandonarnos en Dios, rico de misericordia, para que nos colme de sus dones, especialmente de la abundancia de su perdón.



Después del ángelus, el Santo Padre ha añadido:

Queridos hermanos y hermanas,

¡Cómo veis han llegado los invasores, están aquí! (se refiere a los niños de Acción Católica)

Se celebra hoy la Jornada mundial de los enfermos de lepra. Esta enfermedad, aun estando en retroceso, está todavía entre las más temidas y golpea a los más pobres y marginados. Es importante luchar contra esta enfermedad, pero también contra las discriminaciones que esta genera. Animo a los que están comprometidos en la asistencia y en la reinserción social de las personas golpeadas por la lepra, a quienes aseguramos nuestra oración.

Os saludo con afecto a todos vosotros, venidos de distintas parroquias de Italia y otros países, como también a las asociaciones y a los grupos. En particular, saludo a los estudiantes de Murcia y Badajoz, y jóvenes de Bilbao y los fieles de Castellón. Saludo a los peregrinos de Reggio Calabria, Castelliri, y el grupo siciliano de la Asociación Nacional de Padres. Quisiera también renovar mi cercanía a la población de Italia central que todavía sufren las consecuencias del terremoto y de las difíciles condiciones atmosféricas. Que no les falte a estos nuestros hermanos y hermanas el constante apoyo de las instituciones y la solidaridad común. Y por favor, que cualquier tipo de burocracia no les haga esperar y ulteriormente sufrir.

Me dirijo ahora a vosotros, chicos y chicas de Acción Católica, de las parroquias y de las escuelas católicas de Roma. También este año, acompañados por el cardenal vicario, habéis venido al finalizar la “Caravana de la Paz”, cuyo eslogan es Rodeados de Paz. Bonito el eslogan. Gracias por vuestra presencia y por vuestro generoso compromiso en el construir una sociedad de paz. Escuchamos el mensaje que vuestros amigos, aquí junto a mí, nos leerán.

[Lectura del mensaje]

Ahora se lanzan los globos, símbolo de paz.

Os deseo a todos un feliz domingo. Deseo paz, humildad, compartir en vuestras familias. Por favor, no os olvidéis de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta pronto!
 





























“Justicia sin misericordia es crueldad”. (Santo Tomás de Aquino)

El apoyo del Papa a la Marcha por la vida en Estados Unidos



(ZENIT – Roma).- El papa Francisco ha enviado su apoyo a la Marcha por la vida que tuvo lugar este viernes en la capital de Estados Unidos. En un mensaje firmado por el cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin, y dirigido al nuncio apostólico en Estados Unidos, monseñor Christoph Pierre, el Santo Padre subraya la sacralidad de la vida humana desde su concepción.

“Es tan grande el valor de una vida humana y es tan inalienable el derecho a la vida del niño inocente que crece en el vientre de su madre, que de ninguna manera es posible presentar como un derecho sobre el propio cuerpo la posibilidad de tomar decisiones en lo relacionado con tal vida, que es un fin en sí misma y que no puede nunca ser objeto de dominio por parte de otro ser humano”, se lee en el texto.

Asimismo, el Papa se muestra “confiado con este evento, en el que muchos ciudadanos americanos manifiestan a favor de los más indefensos de nuestros hermanos y hermanas, pueda contribuir a una movilización de las conciencias en defensa del derecho a la vida y a medidas eficaces para garantizar su adecuada protección jurídica”.

La Marcha por la vida, que se celebró este viernes en Washington y que registró una participación sin precedentes, ha llegado a su 44ª edición. Este año contó con la presencia del vicepresidente, Mike Pence.

El Papa destaca la importancia del “buen acompañamiento” en la vida consagrada



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco ha recibido este sábado a los participantes de la Plenaria de la Congregación para los Institutos de vida consagrada y las Sociedades de vida apostólica, que se reúnen en estos días para reflexionar sobre el tema de la “fidelidad y de los abandonos”. Al respecto, el Santo Padre ha observado que es un tema importante porque en este momento “la fidelidad está a prueba”. Según ha querido precisar, “estamos frente a una hemorragia que debilita la vida consagrada y la vida misma de la Iglesia”. Al mismo tiempo que ha asegurado que “los abandonos en la vida consagrada nos preocupan muchos”. En esta línea, ha indicado dos posibilidades. Algunos que lo dejan por un acto de coherencia al darse cuenta que no tuvieron nunca vocación y otros que con el paso del tiempo disminuye la fidelidad. Y aquí, ¿qué ha sucedido?, se pregunta el Pontífice. Son muchos los factores –ha precisado– que condicionan la fidelidad en este que es un cambio de época y no solo una época de cambio, en el que resulta difícil asumir compromisos serios y definitivos.

De este modo, el papa Francisco ha explicado que el primer factor que no ayuda a mantener la fidelidad es el contexto social y cultural en el que nos movemos. Así, ha advertido que “vivimos inmersos en la llamada cultura del fragmento, de lo provisional, que puede conducir a vivir ‘a la carta’ y a ser esclavos de las modas”. Esta cultura –ha reconocido el Papa– induce a la necesidad de tener siempre abiertas las ‘puertas laterales’ a otra posibilidad, alimenta el consumismo y olvida la belleza de la vida sencilla y austera, provocando muchas veces un gran vacío existencial.

Por otro lado, ha observado que se ha difundido también un “fuerte relativismo práctico”, según el cual todo viene juzgado en función de una “autorrealización” mucha veces extraña a los valores del Evangelio.

Según ha lamentado el Papa, vivimos en una sociedad donde las reglas económicas sustituyen las morales, dictan leyes e imponen los propios sistemas de referencia a expensas de los valores de la vida. Una sociedad –ha proseguido– donde la dictadura del dinero y del beneficio aboga una visión de la existencia en la que quien no rinde es descartado. Por eso, en esta situación, “está claro que uno tiene primero que dejarse evangelizar para después comprometerse en la evangelización”, ha explicado Francisco.

A este factor del contexto socio-cultural se deben añadir otros. Tal y como ha explicado el Papa uno de ellos es el “mundo juvenil”, un mundo complejo, al mismo tiempo rico y desafiante. Al respecto, ha advertido que entre los jóvenes hay muchas víctimas de la lógica de la mundanidad: búsqueda del éxito a cualquier precio, del dinero y el placer fácil. Por esta razón, el Pontífice ha subrayado que “nuestro compromiso” no puede ser otro que estar junto a ellos para contagiarles “la alegría del Evangelio y de la pertenencia a Cristo”.

Un tercer factor condicionante, ha indicado, viene de dentro de la misma vida consagrada, donde junto a tanta santidad, no faltan situaciones de contra-testimonio que hacen difícil la fidelidad. Estas situaciones son, por ejemplo, “la rutina, el cansancio, el peso de la gestión de las estructuras, las divisiones internas, la búsqueda de poder, una forma mundana de gobernar los institutos, un servicio de la autoridad que a veces se convierte en autoritarismo y otras veces en un ‘dejar hacer’”.

Si la vida consagrada quiere mantener su misión profética y su fascinación, debe mantener “la frescura y la novedad de la centralidad de Jesús, el atractivo de la espiritualidad y la fuerza de la misión, mostrar la belleza de la secuela de Cristo e irradiar esperanza y alegría”.En esta misma línea, Francisco ha asegurado que un aspecto que se tendrá que curar de forma particular es “la vida fraterna en comunidad”. Y esta, se alimenta con “la oración comunitaria, la lectura orante de la Palabra, la participación activa a los sacramentos de la eucaristía y la reconciliación, el diálogo fraterno y la comunicación sincera entre sus miembros, la corrección fraterna, la misericordia hacia el hermano o hermana que peca, el compartir de las responsabilidades”. Todo ello –ha añadido– acompañado de un elocuente y alegre testimonio de vida sencilla junto a los pobres y a una misión que privilegia a las periferias existenciales.

El Pontífice ha aseverado que la vocación tiene que ser cuidada como se hace con las “cosas más preciosas” para que nadie “nos robe este tesoro” ni que “pierda con el pasar del tiempo su belleza”. Asimismo, con la gracia del Señor, “cada uno de nosotros está llamado a asumir con responsabilidad” el compromiso del “propio crecimiento humano, espiritual e intelectual y, al mismo tiempo, mantener viva la llama de lavocación”.

Otra actitud destacada por Francisco en su discurso ha sido “el acompañamiento”. Es necesario –ha explicado– que la vida consagrada invierta en el preparar acompañantes cualificados para este ministerio. Necesitamos, ha proseguido, hermanos y hermanas expertos en los caminos de Dios, para poder hacer lo que hizo Jesús con los discípulos de Emaús: acompañarles en el camino de la vida y en el momento de la desorientación y encender de nuevo en ellos la fe y la esperanza mediante la Palabra y la Eucaristía.

Al respecto ha advertido de que “no pocas vocaciones se pierden por falta de acompañantes válidos”. Pero, también hay que evitar “cualquier tipo de acompañamiento que cree dependencia”.



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El desarrollo de terapias farmacológicas y el fuerte compromiso a nivel mundial promovido por muchos organismo y realidades nacionales e internacionales, con la Iglesia católica en primera línea, han infligido, en los últimos decenios, un duro golpe a la lepra. Así lo asegura el prefecto del dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, el cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, en el mensaje publicado con ocasión de la 64ª Jornada Mundial de la Lucha contra la lepra, que se celebra este domingo, 29 de enero.

La lepra, que en 1985 afligía en el mundo a más de 5 millones de personas, hoy cuenta con unos 200 mil nuevos casos al año pero “todavía hay mucho, muchísimo, por hacer”, asegura el purpurado.

Cada nuevo caso de enfermedad de Hansen “es demasiado”, y lo es también “cualquier forma de estigma para esta enfermedad”, lamenta. Del mismo modo es demasiado “toda ley discriminatoria con los enfermos” afectados por la lepra, así como “todo tipo de indiferencia”. Por otro lado, el cardenal subraya que dado su rol, “es importante que los líderes de todas las religiones, en sus enseñanzas, escritos y discursos, contribuyan a la eliminación de la discriminación contra las personas golpeadas por el Morbo de Hansen”.

En esta misma línea, el mensaje recuerda que también es necesario “garantizar curas físicas y psicológicas a los pacientes durante y después del final del tratamiento”.

Tenemos que –exhorta el cardenal– comprometernos todos y a todos los niveles para que, en todos los países, se modifiquen las políticas familiares, laborales, escolares, deportivas y de todo tipo que discriminan directa o indirectamente a estas personas.

El prefecto asegura que es fundamental “reforzar la búsqueda científica para desarrollar nuevos fármacos y obtener mejores instrumentos de diagnóstico para aumentar las posibilidad de diagnosis precoz”. Y advierte de que, especialmente en las zonas más remotas, es difícil garantizar la asistencia necesaria para la cura o que los mismos pacientes puedan comprender la importancia o dar la prioridad al proseguimiento del tratamiento farmacológico eventualmente iniciado.

Pero, los cuidados no bastan. “Es necesario reinsertar plenamente a la persona sanada en el tejido social original: en la familia, en la comunidad, en la escuela o en el ambiente de trabajo”, asegura el purpurado.

Finalmente, en el mensaje se reconoce que quizá el “obstáculo mayor para superar” esta enfermedad no es algo puramente físico. “La discapacidad, los marcas inconfundibles dejadas por la enfermedad son todavía hoy parecidas a las marcas de fuego”, indica. De este modo, explica que el miedo a la lepra, “vence sobre la razón, la falta de conocimientos sobre la patología por parte de la comunidad excluye a los enfermos que, a su vez, a causa del sufrimiento y de las discriminaciones sufridas han perdido el sentido de la dignidad que les es propia, inalienable, también si el cuerpo presenta mutilaciones”.

Por esta razón, “por” ellos y sobre todo “con” ellos, debemos comprometernos cada vez más “para que puedan encontrar acogida, solidaridad y justicia”.


VIERNES, 27 DE ENERO

La frase del día:
“Quien no ha tenido tribulaciones que soportar, no ha comenzado a ser cristiano de verdad“. (San Agustín)

Francisco pide que la respuesta a la violencia sea el Evangelio



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- Allí donde violencia llama a violencia y violencia siembra muerte, “nuestra respuesta es el puro fermento del Evangelio que, sin prestarse a las lógicas de la fuerza, hace surgir frutos de vida también de la tierra árida y auroras de esperanza después de las noches del terror”. Es la invitación del papa Francisco, en su discurso a los miembros de la Comisión Mixta Internacional para el diálogo teológico entre la Iglesia católica y las Iglesias ortodoxas orientales. Esta Comisión nació en el 2003 y ha llegado ya a su 14º encuentro.

Tal y como ha señalado el Santo Padre en su discurso, el grupo ha reflexionado esta semana sobre “aspectos históricos, teológicos y eclesiológicos” de la eucaristía. Y mientras les anima a proseguir, Francisco se muestra con la esperanza de que esta obra pueda indicar “vías preciosas para nuestro recorrido”, facilitando el camino hacia “ese día tan esperado en el que tendremos la gracia de celebrar el Sacrificio del Señor en el mismo altar, como signo de la comunión eclesial plenamente restablecida”.

Por otro lado, el Pontífice ha observado que muchos de los presentes asisten diariamente a la “furia de la violencia y a actos terribles” perpetrados por el extremismo fundamentalista. En esta línea, Francisco ha asegurado ser consciente de que “situaciones de tal trágico sufrimiento arraigan más fácilmente en contextos de pobreza, injusticia y exclusión social” debidas también “a la inestabilidad generada por intereses de partes, a menudo externas, y de muchos conflictos precedentes, que han producido condiciones de vida miserables, desiertos culturales y espirituales en los cuales es fácil manipular e instigar al odio”.

Por esta razón, el Santo Padre ha invitado a los presentes a llamar a “sembrar concordia” y a “reconstruir pacientemente la esperanza”, consolando “con la paz que viene del Señor”.

Vuestros sufrimientos son nuestros sufrimientos, ha asegurado el Pontífice. Por eso se une a ellos e la oración, “invocando el final de los conflictos y la cercanía de Dios a las poblaciones probadas, especialmente a los niños, los enfermos y los ancianos”. De forma particular, el Santo Padre recuerda tener en el corazón a los “obispos, sacerdotes, consagrados y fieles, víctimas de secuestros crueles, y a todos aquellos que han sido tomados como rehenes y reducidos a la esclavitud”.

Por otro lado, el Papa ha pedido que sean de apoyo para las comunidades cristiana “la intercesión y el ejemplo de muchos mártires y santos nuestros, que han dado valiente testimonio de Cristo”. Ellos “nos revelan el corazón de nuestra fe, que no consiste en un mensaje genérico de paz y de reconciliación, sino en Jesús mismo, crucificado y resucitado”, ha añadido.

El centro de la vida cristiana, el misterio de Jesús muerto y resucitado por amor, “es el punto de referencia también para nuestro camino hacia la plena unidad”, ha recordado. Mártires y santos de todas las tradiciones eclesiales –ha añadido– son ya en Cristo una sola cosa y sus nombres están escritos en el único e indivisible martirologio de la Iglesia de Dios. Asimismo, ha asegurado que “su vida ofrecida en don” nos llama a la comunión, a caminar más rápidamente en el camino hacia la plena unidad.

Como en la Iglesia primitiva –ha concluido el discurso– la sangre de los mártires fue semilla de nuevos cristianos, así hoy la sangre de muchos mártires sea semilla de unidad entre los creyentes, signo e instrumento de un futuro en comunión y en paz.

El Papa en Sta. Marta: La vida cristiana no se entiende “sin memoria”



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- Dios nos libera del pecado que nos paraliza como cristianos. Así lo ha asegurado el papa Francisco en la homilía de este viernes en Santa Marta. El pecado, ha explicado, como es el de la “pusilanimidad”, el “tener miedo de todo”, que no nos hace tener memoria, esperanza, valentía y paciencia.

Tal y como ha señalado el Pontífice, la Carta a los Hebreos propuesta por la liturgia del día exhorta a vivir la vida cristiana con tres puntos de referencia: el pasado, el presente y el futuro. En primer lugar invita a hacer memoria, porque “la vida cristiana no empieza hoy: continúa hoy”. Hacer memoria –ha precisado– es recordar todo: las cosas buenas y las menos buenas, es poner mi historia delante de Dios, sin cubrirla ni esconderla. De ahí la invitación a hacer memoria “de los días del entusiasmo, de ir adelante en la fe, cuando se comenzó a vivir la fe, las pruebas sufridas…”. En esta misma línea, el Santo Padre ha asegurado que la vida cristiana no se entiende, tampoco la vida espiritual de cada día, “sin memoria”. Es más, “no solo no se entiende: no se puede vivir cristianamente sin memoria”. E invita a preguntarse, ¿pero cómo me ha salvado el Señor de estos problemas”. La memoria –ha asegurado el Papa– es una gracia: una gracia que hay que pedir. “Señor, que no me olvide de tu paso en mi vida, que no olvide los buenos momentos, también los feos; las alegría y las cruces”, ha rezado. Al mismo tiempo que ha subrayado que el cristiano es un hombre de memoria.

Por otro lado, el Pontífice ha señalado que el autor de la Carta nos hace entender que “estamos en camino esperando algo”, esperando “llegar a un punto: un encuentro, encontrar al Señor”. Y “nos exhorta a vivir por fe”. Asimismo, ha asegurado que igual que no se puede vivir una vida cristiana sin esperanza, “no se puede vivir una vida cristiana sin mirar el futuro con la esperanza del encuentro con el Señor”. A propósito, ha señalado que cuando uno es joven, piensa que tiene mucho tiempo delante, pero después la vida nos enseña que esa palabra que decimos todos: “¡Pero cómo pasa el tiempo! ¡A este le conocí de niño, ahora se casa! ¡Cómo pasa el tiempo!”. La esperanza de encontrarle –ha subrayado– es una vida en tensión, entre la memoria y la esperanza, el pasado y el futuro.

Finalmente, la Carta invita a vivir el presente, “muchas veces doloroso y triste”, con “valentía y paciencia”. Es decir, ha especificado el Papa, con franqueza, sin vergüenza y soportando las vicisitudes de la vida. Recordando que “todos somos pecadores”, ha invitado a ir adelante “con valentía y con paciencia”.

En la conclusión de la homilía, el Santo Padre ha explicado que el autor de la Carta a los Hebreos exhorta a no cumplir el pecado que hace no tener memoria, esperanza, valentía y paciencia: la pusilanimidad. Pusilánimes son –ha aseverado– los que van siempre detrás, que se cuidan demasiado a sí mismo, que tienen miedo de todo. De este modo, Francisco ha pedido que “el Señor nos haga crecer en el memoria, nos haga crecer en la esperanza, nos dé cada día valentía y paciencia y nos libere de la pusilanimidad, tener miedo de todo…”.

Francisco a una delegación judía: recordar el Holocausto para que nunca más se repita



(ZENIT – Roma).- El papa Francisco tuvo hoy 27 de enero, un encuentro en el Vaticano con una delegación del Congreso Judío Europeo (IJC), encabezada por su presidente, Moshe Kantor, con motivo del Día internacional de conmemoración en memoria de las víctimas del Holocausto.

El presidente del IJC señaló que “los judíos aún llevan las marcas de la Shoah en sus corazones e incluso hoy en día siguen siendo amenazados por el antisemitismo en todas sus formas viciosas”. Además elogió la visita del Papa a Auschwitz realizada año pasado, y calificó este encuentro con el Papa como “un gesto de fraternidad hacia cada judío”.

En el encuentro estuvo presente el padre Norbert Hofmann, secretario de la Comisión de la Santa Sede para la relaciones religiosas con el judaísmo, quien explicó ante los micrófonos de Radio Vaticano, que las cinco personas que integraban la delegación representan a más de dos millones de judíos residentes en Europa.

“El Papa se mostró muy abierto y fue una conversación libre” explica el padre Hofmann, precisando que el Santo Padre “comenzó el diálogo mencionando esta Jornada importante para los Judíos, pero también para nosotros, porque recordar a las víctimas del Holocausto es importante para que esta tragedia humana no se repita más”.

Por su parte, “el Presidente del Congreso Judío Europeo, Moshe Kantor, habló de la importancia de la ética –prosigue el secretario de la Comisión de la Santa Sede para la Relaciones religiosas con el Judaísmo– de los valores cristianos y judíos que tenemos en común.

Dijo que en nuestro mundo vemos tantos progresos, pero también una caída de los valores morales y éticos. Por lo tanto constató, tenemos que reforzar estos valores que tenemos en común, judíos y cristianos. El Papa habló también de la importancia de la educación y de la familia. Él estaba completamente de acuerdo con estos temas.

En la entrevista el padre Hofmann refiere también que el Pontífice habló de su propia familia y relató que su padre recibía siempre a judíos; él creció en una atmósfera favorable a los judíos, dijo. Hablando de su historia personal el Papa relató que había siempre judíos que iban a visitarlo. Y así, dijo padre Hofmann, nuestro Papa aprendió a tener amigos judíos”.

El encuentro fue muy cordial y los judíos estaban muy satisfechos, finalizó el prelado. “Ahora toca a nosotros intensificar la colaboración con esta organización judía”.

El escudo papal aparecerá en las nuevas monedas de euro



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- Novedad numismática en el Vaticano. Este año –probablemente en el mes de marzo– cambia la cara de la moneda nacional del euro acuñada en el Vaticano. Tal y como informaAvvenire, periódico de la Conferencia Episcopal Italiana, desaparece el rostro del papa Francisco y en su lugar aparecerá el escudo pontificio. La novedad fue oficializada el martes 24 de enero en el Diario Oficial de la Unión Europea, en la que se anuncian todos los cambios en las caras nacionales del euro.

Para la Ciudad del Vaticano se trata del cuarto cambio desde el 2002, cuando el euro hizo su aparición en las carteras de los ciudadanos europeos. En 2002, el Estado más pequeño del mundo inició en el ámbito monetario común proponiendo la imagen de Juan Pablo II en el euro. En el 2005, con la muerte del papa polaco, se puso en circulación una moneda con la Sede Vacante, con el escudo del cardenal Eduardo Martínez Somalo. Un año después, en el 2006, se acuñó la moneda con el rostro de Benedicto XVI, elegido el 19 de abril de 2005 como sucesor de Juan Pablo II . En el 2013, después de la dimisión, se hizo una nueva moneda –esta vez de dos euros– sobre la Sede Vacante, con el escudo del camerlengo, el cardenal Tarcisio Bertone.

Y finalmente en el 2014, apareció la moneda con el perfil de Bergoglio que se mantendrá hasta el mes de marzo, cuando se cumple el cuarto aniversario de su elección. Esta moneda será sustituida por el escudo papal.

Un escudo coronado por una mitra colocada entre dos llaves atadas por una cuerda. A lo alto aparece el emblema de la Compañía de Jesús. En el centro del escudo se lee IHS, monograma de Cristo, con la H coronada por una cruz y tres clavos debajo del monograma. Aparece también una estrella y la flor de nardo. La estrella, de acuerdo a la antigua tradición heráldica, simboliza a la Virgen María mientras que la flor de nardos hace referencia a san José, patrono de la Iglesia universal.

Jornada de la Memoria. San Egidio lamenta “demasiada indiferencia ante la intolerancia”



(ZENIT – Roma).- La Jornada internacional de conmemoración de las víctimas del Holocausto fue instaurada por las Naciones Unidas, el 27 de enero, recordando ese día de 1945 cuando fueron abatidas las rejas del campo de concentración de Auschwitz por las tropas soviéticas.

El 29 de julio de 2016, el papa Francisco durante su viaje apostólico a Polonia con motivo de la JMJ, fue al campo de concentración de Auschwitz, quiso recorrerlo en silencio, en recogimiento, sin discursos ni protocolos. Uno de los momentos más conmovedores fue cuando el Santo Padre entró en la celda del hambre, la celda del martirio de san Maximiliano Kolbe, sacerdote polaco que ofreció su vida por la de otro preso judío, padre de familia. Y firmó en el Libro de Honor donde escribió en español: “¡Señor, ten piedad de tu pueblo! ¡Señor, perdón por tanta crueldad!”.

En todo el mundo se realizan ceremonias para no olvidar lo ocurrido. Desde Roma la Comunidad de san Egidio recuerda que “es un evento aún más sentido justamente en el momento en el cual va desapareciendo la generación de los sobrevivientes de la Shoah”.

“A 72 años de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau –se lee en el comunicado de la Comunidad– el recuerdo del horror y del abismo causado por el antisemitismo y la predicación del odio racial es particularmente importante en este momento histórico para Europa y todo el mundo”.

La memoria del Holocausto no puede “limitarse a un ejercicio pasivo”, añade la nota, que subraya “demasiada indiferencia delante de los nuevos actos de intolerancia y de racismo que vemos producirse en el mismo continente que conoció el nacimiento del nazismo”.

Invitan así a “valorizar los actos de solidaridad, de integración e inclusión social hacia los más débiles” y “multiplicarlos para crear una nueva cultura y transmitirla a las jóvenes generaciones” como el mejor modo “para construir una civilización de la convivencia en el cual hay espacio con todos”.

Los obispos de México piden ‘respeto al migrante’ ante la construcción del muro



(ZENIT – Roma).- Los obispos de México levantan su voz, poco después de que lo hicieran los estadounidenses, retomando parte del comunicado de ellos, para expresar rechazo y dolor, y precisar que la construcción del muro hará que “muchas personas que viven su relación de familia, fe, trabajo o amistad, quedarán bloqueadas aún más por esta inhumana interferencia”.

A continuación el texto completo:

Con profundo dolor, a través de los medios de comunicación recibimos la noticia sobre la orden ejecutiva que el Presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, firmó para dar inicio a la construcción del muro fronterizo.

Los Obispos de la frontera norte de México y la frontera sur de Estados Unidos, hemos venido trabajando, desde hace más de veinte años, por la mejor atención a los fieles que habitan dos países hermanos, enmarcados propiamente en una sola ciudad; comunidades de fe atendidas por dos Diócesis (como Matamoros y Brownsville, o Laredo y Nuevo Laredo, por ejemplo).

Lo primero que nos duele es que muchas personas que viven su relación de familia, fe, trabajo o amistad, quedarán bloqueadas aún más por esta inhumana interferencia.

Unimos nuestro pensar y sentir a lo expresado por el Obispo Joe Vasquez, Presidente del Comité de Migración de la Conferencia del Episcopado Americano (USCCB) y Obispo de la Diócesis de Austin, quien declaró:

“Estoy desalentado porque el Presidente (Donald Trump) ha priorizado la construcción de un muro en nuestra frontera con México. Esta acción pondrá las vidas de inmigrantes innecesariamente en peligro. La construcción de ese muro sólo hará que los migrantes, especialmente las mujeres y los niños vulnerables, sean más susceptibles a los traficantes y contrabandistas. Además, la construcción de tal muro desestabiliza a muchas comunidades llenas de vida y bellamente interconectadas que habitan pacíficamente a lo largo de la frontera. En vez de construir muros, en este momento, mis hermanos obispos y yo seguiremos actuando a ejemplo del Papa Francisco. Queremos construir puentes entre personas, puentes que nos permitan romper los muros de la exclusión y de la explotación”.

Como Iglesia que camina en México, seguiremos apoyando cercana y solidariamente a tantos hermanos nuestros que provienen de Centro y Sudamérica, y que van en tránsito a través de nuestro país hacia los Estados Unidos. Expresamos nuestro dolor y rechazo a la construcción de este muro, e invitamos respetuosamente a hacer una reflexión más profunda acerca de los modos como puede procurarse la seguridad, el desarrollo, la activación del empleo y otras medidas, necesarias y justas, sin provocar más daños de los que ya sufren los más pobres y vulnerables.

Pedimos a nuestras autoridades que en los diálogos y búsqueda de acuerdos con los Estados Unidos, aboguen por caminos justos, que salvaguarden la dignidad y el respeto a las personas, sin importar su nacionalidad, credo y, sobre todo, apreciado la riqueza que aportan en su búsqueda de mejores oportunidades de vida. Cada persona tiene un valor intrínseco e invaluable como hijo de Dios.

Respetamos el derecho del gobierno de los Estados Unidos de cuidar sus fronteras y sus ciudadanos, pero no creemos que una aplicación rigurosa e intensiva de la ley, sea la manera de alcanzar sus objetivos, y que por el contrario estas acciones son generadoras de alarma y temor entre los inmigrantes, desintegrando muchas familias sin mayor consideración.

Que nuestra Madre de Guadalupe, Emperatriz de toda América, acompañe a quienes tienen la responsabilidad de las negociaciones en ambos países, y que Ella, “la que está mirando bien a todas las naciones” (Nican Mopohua), brinde consuelo y protección a nuestros hermanos migrantes.

+ Guillermo Ortiz Mondragón
Presidente de la Dimensión Episcopal de Movilidad Humana de la CEM
y Obispo de Cuautitlán.

+Alfonso G. Miranda Guardiola
Secretario General de la CEM
y Obispo Auxiliar de Monterrey.

MIÉRCOLES, 25 DE ENERO


“Reprender a los demás es muy fácil, pero es my difícil mirarse bien a sí mismo”. (San Francisco de Sales)






(ZENIT – Roma).- El santo padre Francisco presidió este miércoles por la tarde la solemnidad de la conversión de san Pablo apóstol, en la conclusión de la 50° Semana de Oración para la Unidad de los Cristianos que tiene como lema: “El amor de Cristo nos empuja a la reconciliación”.

Vistiendo paramentros color crema con ribetes verdes y dorados, el Papa entró en la basílica de San Pablo Extramuros, junto a representantes de otras Iglesias y comunidades eclesiales presentes en Roma, y allí han rezado las segundas vísperas.

En la basílica de San Pablo decorada con arreglos florales y muy iluminada estaba el coro de la Capilla Sixtina, además de los Guardias suizos y del numerosos público presente.

Los diversos líderes religiosos interviniernieron durante la celebración, leyendo en italiano pero también en griego, alemán y armenio, algunas intenciones o parte de las Escrituras.

En su homilía el Santo Padre invitó en el camino ecuménico a no apoyarse en programas, cálculos y ventajas, a no depender de las oportunidades y de las modas del momento, sino a buscar el camino con la mirada siempre puesta en la cruz del Señor. 

Y ha subrayado como un paso importante, el hecho que hoy católicos y luteranos puedan recordar juntos un evento que ha dividido a los cristianos, y lo hagan con esperanza, lo que ha sido logrado con la ayuda de Dios y de la oración a través de cincuenta años de conocimiento recíproco y de diálogo ecuménico.

El Pontífice invitó al concluir, a “aprovechar todas las oportunidades que la Providencia nos ofrece para rezar juntos, anunciar juntos, amar y servir juntos, especialmente a los más pobres y abandonados”.




(ZENIT – Roma).- El papa Francisco presidió este miércoles por la tarde en la basílica de San Pablo Extramuros la solemnidad de la conversión de san Pablo apóstol, rezando las segundas vísperas, junto a los representantes de otras Iglesias y comunidades eclesiales presentes en Roma. Concluyó así la 50° Semana de Oración para la Unidad de los Cristianos que tiene como lema: “El amor de Cristo nos empuja a la reconciliación”.

A continuación publicamos la homilía del Santo Padre:

“El encuentro con Jesús en el camino de Damasco transformó radicalmente la vida de san Pablo. A partir de entonces, el significado de su existencia no consiste ya en confiar en sus propias fuerzas para observar escrupulosamente la Ley, sino en la adhesión total de sí mismo al amor gratuito e inmerecido de Dios, a Jesucristo crucificado y resucitado.

De esta manera, él advierte la irrupción de una nueva vida, la vida según el Espíritu, en la cual, por la fuerza del Señor Resucitado, experimenta el perdón, la confianza y el consuelo.

Pablo no puede tener esta novedad sólo para sí: la gracia lo empuja a proclamar la buena nueva del amor y de la reconciliación que Dios ofrece plenamente a la humanidad en Cristo. Para el Apóstol de los gentiles, la reconciliación del hombre con Dios, de la que se convirtió en embajador (cf. 2 Co 5,20), es un don que viene de Cristo.

Esto aparece claramente en el texto de la Segunda Carta a los Corintios, del que se toma este año el tema de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos: «Reconciliación. El amor de Cristo nos apremia» (cf. 2 Co 5,14-20).

«El amor de Cristo»: no se trata de nuestro amor por Cristo, sino del amor que Cristo tiene por nosotros. Del mismo modo, la reconciliación a la que somos urgidos no es simplemente una iniciativa nuestra, sino que es ante todo la reconciliación que Dios nos ofrece en Cristo.

Más que ser un esfuerzo humano de creyentes que buscan superar sus divisiones, es un don gratuito de Dios. Como resultado de este don, la persona perdonada y amada está llamada, a su vez, a anunciar el evangelio de la reconciliación con palabras y obras, a vivir y dar testimonio de una existencia reconciliada.

En esta perspectiva, podemos preguntarnos hoy: ¿Cómo anunciar el evangelio de la reconciliación después de siglos de divisiones? Es el mismo Pablo quien nos ayuda a encontrar el camino. Hace hincapié en que la reconciliación en Cristo no puede darse sin sacrificio. Jesús dio su vida, muriendo por todos. Del mismo modo, los embajadores de la reconciliación están llamados a dar la vida en su nombre, a no vivir para sí mismos, sino para aquel que murió y resucitó por ellos (cf. 2 Co 5,14-15).

Como nos enseña Jesús, sólo cuando perdemos la vida por amor a él es cuando realmente la ganamos (cf. Lc 9,24). Es esta la revolución que Pablo vivió y es también la revolución cristiana de todos los tiempos: no vivir para nosotros mismos, para nuestros intereses y beneficios personales, sino a imagen de Cristo, por él y según él, con su amor y en su amor.

Para la Iglesia, para cada confesión cristiana, es una invitación a no apoyarse en programas, cálculos y ventajas, a no depender de las oportunidades y de las modas del momento, sino a buscar el camino con la mirada siempre puesta en la cruz del Señor; allí está nuestro único programa de vida.

Es también una invitación a salir de todo aislamiento, a superar la tentación de la autoreferencia, que impide captar lo que el Espíritu Santo lleva a cabo fuera de nuestro ámbito. Una auténtica reconciliación entre los cristianos podrá realizarse cuando sepamos reconocer los dones de los demás y seamos capaces, con humildad y docilidad, de aprender unos de otros, sin esperar que sean los demás los que aprendan antes de nosotros. Si vivimos este morir a nosotros mismos por Jesús, nuestro antiguo estilo de vida será relegado al pasado y, como le ocurrió a san Pablo, entramos en una nueva forma de existencia y de comunión.

Con Pablo podremos decir: «Lo antiguo ha desaparecido» (2 Co 5,17). Mirar hacia atrás es muy útil y necesario para purificar la memoria, pero detenerse en el pasado, persistiendo en recordar los males padecidos y cometidos, y juzgando sólo con parámetros humanos, puede paralizar e impedir que se viva el presente.

La Palabra de Dios nos anima a sacar fuerzas de la memoria para recordar el bien recibido del Señor; y también nos pide dejar atrás el pasado para seguir a Jesús en el presente y vivir una nueva vida en él.

Dejemos que Aquel que hace nuevas todas las cosas (cf. Ap 21,5) nos conduzca a un futuro nuevo, abierto a la esperanza que no defrauda, a un porvenir en el que las divisiones puedan superarse y los creyentes, renovados en el amor, estén plena y visiblemente unidos.

Este año, mientras caminamos por el camino de la unidad, recordamos especialmente el quinto centenario de la Reforma protestante. El hecho de que hoy católicos y luteranos puedan recordar juntos un evento que ha dividido a los cristianos, y lo hagan con esperanza, haciendo énfasis en Jesús y en su obra de reconciliación, es un hito importante, logrado con la ayuda de Dios y de la oración a través de cincuenta años de conocimiento recíproco y de diálogo ecuménico.

Mientras imploro a Dios el don de la reconciliación con él y entre nosotros, saludo cordial y fraternalmente a su eminencia el metropolita Gennadios, representante del Patriarcado Ecuménico, a su gracia David Moxon, representante personal en Roma del arzobispo de Canterbury, y a todos los representantes de las distintas Iglesias y comunidades eclesiales aquí presentes.

Me complace saludar particularmente a los miembros de la Comisión mixta para el diálogo teológico entre la Iglesia católica y las Iglesias ortodoxas orientales, a quienes deseo un trabajo fructífero en la sesión plenaria que está teniendo lugar en estos días.

Saludo también a los estudiantes del Ecumenical Institute of Bossey, que están visitando Roma para profundizar en su conocimiento de la Iglesia Católica, y a los jóvenes ortodoxos y ortodoxos orientales que estudian en Roma, gracias a las becas del Comité de Cooperación Cultural con las Iglesias ortodoxas, que opera en el Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los cristianos.

A los superiores y a todos los colaboradores de ese Dicasterio expreso mi estima y agradecimiento. Queridos hermanos y hermanas, nuestra oración por la unidad de los cristianos participa en la oración que Jesús dirigió al Padre antes de la pasión, «para que todos sean uno» (Jn 17,21).

No nos cansemos nunca de pedir a Dios este don. Con la esperanza paciente y confiada de que el Padre concederá a todos los creyentes el bien de la plena comunión visible, sigamos adelante en nuestro camino de reconciliación y de diálogo, animados por el testimonio heroico de tantos hermanos y hermanas que, tanto ayer como hoy, están unidos en el sufrimiento por el nombre Jesús. Aprovechemos todas las oportunidades que la Providencia nos ofrece para rezar juntos, anunciar juntos, amar y servir juntos, especialmente a los más pobres y abandonados”.



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, en la catequesis de la audiencia general de este miércoles, ha propuesto a una mujer como ejemplo de fe y valor. Siguiendo la serie de catequesis sobre la esperanza cristiana, el Pontífice ha reflexionado sobre la historia de Judit. Al respecto, ha manifestado una opinión: “las mujeres son más valientes que los hombres”.

Miles de fieles, venidos de todos los rincones de la tierra, le han recibido en el Aula Pablo VI con gran entusiasmo. Agitando banderas y alzando pancartas mostraban su cercanía al Santo Padre y se acercaban a ambos lados del pasillo para poder darle la mano y pedirle la bendición.

Después de la catequesis, en el resumen que el Papa hace en español, ha indicado que el personaje bíblico de Judit “nos muestra a una mujer llena de fe y de valor, capaz de orientar a los hombres y mujeres de su tiempo”, que “se enfrentaban a una situación límite y desesperada, hacia la verdadera esperanza en Dios”.

Del mismo modo, ha asegurado que ella enseña que, “ante las situaciones difíciles y dolorosas”, “el camino a seguir es el de la confianza en Dios”, y “nos invita a recorrerlo con paz, oración y obediencia”. Haciendo también –ha añadido– todo lo que esté en nuestra mano para superar estas situaciones, pero reconociendo siempre y en todo la voluntad del Señor.

El Santo Padre ha subrayado que como Ella, “tenemos que mirar más allá de las cosas del aquí y el ahora”, y “descubrir que Dios es un Padre bueno que sabe todo lo que nos hace falta mejor que nosotros mismos”.

Por otro lado, ha explicado que nosotros “podemos pedirle todo lo que necesitemos”, pero “siempre con la humildad necesaria para reconocer su voluntad y entrar en sus designios”, aunque a veces “no coincidan con los nuestros”, “pues Él es el único que con su amor puede sacar vida incluso de la muerte, conceder paz en la enfermedad, serenidad en la soledad y el consuelo en el llanto”.

A continuación, ha saludado a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Recordando que hoy celebramos la fiesta de la conversión de san Pablo y concluye la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, ha invitado a que, conscientes de que el amor de Cristo nos apremia, “no dejen nunca de rezar para que los cristianos trabajemos, con respeto fraterno y caridad activa, por llegar a la tan deseada unidad”.

Después de los saludos en las distintas lenguas, el Santo Padre ha dirigido unas palabras a los jóvenes, los enfermos y los recién casados. De este modo, ha deseado que la figura de Pablo sea para los jóvenes “modelo del discipulado misionero”. A los enfermos les ha invitado a ofrecer sus sufrimientos “por la unidad de la Iglesia de Cristo”. Y finalmente, ha exhortado a los recién casados a inspirarse en el ejemplo del apóstol de las gentes, “reconociendo el primado a Dios y a su amor en vuestra vida familiar”.



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, en la audiencia general, ha tomado la figura bíblica de Judit para desarrollar su catequesis. De este modo, ha explicado que esta viuda, mujer de gran belleza y sabiduría, habló al pueblo con el lenguaje de la fe. Así, el Santo Padre ha pedido hoy no poner nunca condiciones a Dios y dejar que la esperanza venza a nuestros temores.


Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!



Entre las figuras de mujeres que el Antiguo Testamento nos presenta, destaca la de una gran heroína del pueblo: Judit. El libro bíblico que lleva su nombre narra la imponente campaña militar del rey Nabucodonosor, quien, reinando en Nínive, extiende las fronteras del imperio derrotando y esclavizando a todos los pueblos alrededor. El lector entiende que se encuentra delante de un grande, invencible enemigo que está sembrando muerte y destrucción y que llega hasta la Tierra Prometida, poniendo en peligro la vida de los hijos de Israel. El ejército de Nabucodonosor, de hecho, bajo la guía del general Holofernes, asedia a una ciudad de Judea, Betulia, cortando el suministro de agua y minando así la resistencia de la población.


La situación se hace dramática, al punto que los habitantes de la ciudad se dirigen a los ancianos pidiendo que se rindan a los enemigos. Las suyas son palabras desesperadas: “Ya no hay nadie que pueda auxiliarnos, porque Dios nos ha puesto en manos de esa gente para que desfallezcamos de sed ante sus ojos y seamos totalmente destruidos”. Han llegado a decir esto, Dios nos ha vendido, y la desesperación de esa gente era grande. “Llámenlos ahora mismo y entreguen la ciudad como botín a Holofernes y a todo su ejército” (Jdt 7,25-26). El final parece casi ineluctable, la capacidad de fiarse de Dios ha desaparecido, la capacidad de fiarse de Dios ha desaparecido. Y cuántas veces nosotros llegamos a situaciones límite donde no sentimos ni siquiera la capacidad de tener confianza en el Señor, es una tentación fea. Y, paradójicamente, parece que, para huir de la muerte, no queda otra cosa que entregarse a las manos de quien mata. Pero ellos saben que estos soldados entrarán y saquearán la ciudad, tomarán a las mujeres como esclavas y después matarán a todos los demás. Esto es precisamente “el límite”. 

Y delante de tanta desesperación, el jefe del pueblo trata de proponer un punto de esperanza: resistir aún cinco días, esperando la intervención salvífica de Dios. Pero es una esperanza débil, que le hace concluir: “Si transcurridos estos días, no nos llega ningún auxilio, entonces obraré como ustedes dicen” (7,31). Pobre hombre, no tenía salida. Cinco días vienen concedidos a Dios –y aquí está el pecado– cinco días vienen concedidos a Dios para intervenir; cinco días de espera, pero ya con la perspectiva del final. Conceden cinco días a Dios para salvarles, pero saben, no tienen confianza, esperan lo peor. En realidad, nadie más, entre el pueblo, es todavía capaz de esperar. Estaban desesperados.

Es en esta situación que aparece en escena Judit. Viuda, mujer de gran belleza y sabiduría, ella habla al pueblo con el lenguaje de la fe, valiente, regaña a la cara al pueblo: “¡Ahora ustedes ponen a prueba al Señor todopoderoso, […]. No, hermanos; cuídense de provocar la ira del Señor, nuestro Dios. Porque si él no quiere venir a ayudarnos en el término de cinco días, tiene poder para protegernos cuando él quiera o para destruirnos ante nuestros enemigos. No exijan entonces garantías a los designios del Señor, nuestro Dios, porque Dios no cede a las amenazas como un hombre ni se le impone nada como a un mortal. Por lo tanto, invoquemos su ayuda, esperando pacientemente su salvación, y él nos escuchará si esa es su voluntad” (8,13.14- 15.17).

Es un lenguaje de la esperanza. Llamamos a las puertas del corazón de Dios, Él es Padre, Él puede salvarnos. ¡Esta mujer, viuda, corre el riesgo también de quedar mal delante de los otros! ¡Pero es valiente! ¡Va adelante! Y esto es algo mío, esta es una opinión mía: ¡las mujeres son más valientes que los hombres!

Con la fuerza de un profeta, Judit llama a los hombres de su pueblo para llevarles de nuevo a la confianza en Dios; con la mirada de un profeta, ella ve más allá del estrecho horizonte propuesto por los jefes y que el miedo hace todavía más limitado. Dios actuará realmente –ella afirma–, mientras la propuesta de los cinco días de espera es un modo para tentarlo y para escapar de su voluntad. El Señor es Dios de salvación, y ella lo cree, sea cual sea la forma que tome. Es salvación liberar de los enemigos y hacer vivir, pero, en sus planes impenetrables, puede ser salvación también entregar a la muerte. Mujer de fe, ella lo sabe. Después conocemos el final, como ha terminado la historia: Dios salva.

Queridos hermanos y hermanas, no pongamos nunca condiciones a Dios y dejemos que la esperanza venza a nuestros temores. Fiarse de Dios quiere decir entrar en sus diseños sin pretender nada, también aceptando que su salvación y su ayuda lleguen a nosotros de forma diferente de nuestras expectativas. Nosotros pedimos al Señor vida, salud, afectos, felicidad; y es justo hacerlo, pero en la conciencia de que Dios sabe sacar vida incluso de la muerte, que se puede experimentar la paz también en la enfermedad, y que puede haber serenidad también en la soledad y felicidad también en el llanto. No somos nosotros los que podemos enseñar a Dios lo que debe hacer, es decir lo que necesitamos. Él lo sabe mejor que nosotros, y tenemos que fiarnos, porque sus caminos y sus pensamientos son muy diferentes a los nuestros.

El camino que Judit nos indica es el de la confianza, de la espera en la paz, de la oración en la obediencia. Es el camino de la esperanza. Sin resignaciones fáciles, haciendo todo lo que está en nuestras posibilidades, pero siempre permaneciendo en el camino de la voluntad del Señor, porque Judit –lo sabemos– ha rezado mucho, ha hablado mucho al pueblo y después, valiente, se ha ido, ha buscado el modo de acercarse al jefe del ejército y ha conseguido cortarle la cabeza, ha degollarlo. Es valiente en la fe y en las obras. El Señor busca siempre. Judit, de hecho, tiene su plan, lo realiza con éxito y lleva al pueblo a la victoria, pero siempre en la actitud de fe de quien acepta todo de la manos de Dios, segura de su bondad. Así, una mujer llena de fe y de valentía da de nuevo fuerza a su pueblo en peligro mortal y lo conduce en los caminos de la esperanza, indicándole también a nosotros. Y nosotros, si hacemos un poco de memoria, cuántas veces hemos escuchado palabras sabias, valientes, de personas humildes, de mujeres humildes que uno piensa que –sin despreciarlas– son ignorantes… ¡Pero son palabras de la sabiduría de Dios, eh! Las palabras de las abuelas. Cuántas veces las abuelas saben decir la palabra justa, la palabra de esperanza, porque tienen la experiencia de la vida, han sufrido mucho, se han encomendado a Dios y el Señor da este don de darnos el consejo de esperanza.

Y, yendo por esos caminos, será alegría y luz pascual encomendarse al Señor con las palabras de Jesús: “Padre, si quieres, si tú quieres, aleja de mí este cáliz. Pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya” (Lc22,42). Y esta es la oración de la sabiduría, de la confianza y de la esperanza.

El Gran Maestre de la Orden de Malta presenta su dimisión al Papa



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El Gran Maestre de la Orden de Malta, Frey Matthew Festing, presentó al papa Francisco su dimisión este martes por la tarde, durante una audiencia privada. Esta mañana, el Santo Padre ha aceptado la dimisión “expresando a Frey Matthew Festing aprecio y reconocimiento por los sentimientos de lealtad y devoción hacia el Sucesor de Pedro y la disponibilidad de servir humildemente el bien de la Orden y de la Iglesia”, indica el comunicado publicado por la Santa Sede.

Por otro lado, se anuncia que “el gobierno de la Orden será asumida ad interim del Gran Comendador hasta que sea nominado el delegado pontificio”.

El anuncio llega tras semanas de polémicas, que comenzaron a finales de año. La Orden de Malta, el pasado 23 de diciembre, realizó una declaración tras la decisión tomada por la Santa Sede de nombrar a un grupo de cinco personas para arrojar luz sobre la sustitución del anterior Gran Canciller. Por su parte, La Santa Sede, informó el día 22 de diciembre que el Santo Padre “ha dispuesto la constitución de un grupo de cinco reconocidas personas que tendrá la tarea de recoger elementos aptos para informar debidamente en tiempos breves a la Santa Sede sobre el hecho que ha interesado recientemente al Gran Canciller de la Orden, Albrecht Freiherr von Boeselager”.

El 14 de diciembre pasado, el Gran Maestre, con el voto del Soberano Consejo, nombró a John Edward Critien como Gran Canciller interino.

La destitución del anterior Gran Canciller sería motivada por actitudes permisivas en asuntos sanitarios relacionados con temas morales, como, según ha trascendido, no haber logrado evitar la distribución de preservativos en alguna estructura sanitaria de la Orden.

Respondiendo a la Santa Sede, el gran magisterio de la Orden señaló que “la sustitución del Gran Canciller anterior es un acto de la administración interna del gobierno de la Soberana Orden de Malta y, en consecuencia, cae exclusivamente dentro de su competencia”. Asegura que “el mencionado nombramiento del grupo es el resultado de un malentendido de parte de la Secretaría de Estado de la Santa Sede”.

El Gran Maestre aclaró –-proseguía el comunicado– respetuosamente la situación ayer por la tarde en una carta al Sumo Pontífice, explicando las razones por las cuales las sugerencias hechas por la Secretaría de Estado eran inaceptables.

Al mismo tiempo el gran magisterio de la Orden “aseguró al Santo Padre su devoción filial y pidió al Pontífice la Bendición Apostólica, tanto para él como para la Soberana Orden de Malta, sus 13.500 miembros y sus 100.000 empleados y voluntarios que seguirán proporcionando una presencia hospitalaria estable y eficiente en más de 120 países en el mundo según el antiquísimo carisma de la Orden de Malta”.

La Soberana Orden de Malta es una orden religiosa de la Iglesia católica desde 1113. En su web indica que es neutra, imparcial y apolítica. Actualmente, la Orden de Malta está presente en 120 países con proyectos médicos, sociales y humanitarios en favor de los necesitados. Día tras día, sus proyectos sociales de amplio espectro ofrecen un apoyo constante a las personas olvidadas o excluidas de la sociedad.

La misión principal de la Orden es ayudar a las personas víctimas de conflictos armados y desastres naturales, ofreciendo asistencia médica, atendiendo a los refugiados y distribuyendo fármacos y material básico de supervivencia.

El Papa expresa su cercanía a damnificados por incendios en Chile



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).-El papa Francisco reza por los fallecidos y afectados por los incendios que golpean diversas zonas del país. Asimismo, pide fortaleza y consuelo para los damnificados. Y del mismo modo, invita a atenuar el dolor con generosidad y caridad.

A través de una carta firmada por el Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, y dirigida al presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, monseñor Santiago Silva, el Papa Francisco “expresa su cercanía y solidaridad con las familias que han sufrido los devastadores incendios forestales que han causado graves daños en la región central del país”.

En la misiva, publicada en la página web de la Conferencia Episcopal Chilena, indica que “el Santo Padre, al conocer la triste noticia de los incendios que han afectado a ese querido país, ofrece sufragios por el eterno descanso de los fallecidos”. Al mismo tiempo, expresa su “cercanía espiritual a los heridos y a cuantos sufren las consecuencias de esta catástrofe”.

Por otro lado, el Pontífice también solicita que se transmita a los familiares de las víctimas su más sentido pésame, a la vez que “eleva oraciones para que el Señor conceda fortaleza y consuelo a los damnificados por las deflagraciones e inspire en todos sentimientos de solidaridad, para que en estos momentos tan difíciles colaboren eficazmente, con generosidad y caridad, a atenuar el dolor y a superar las adversidades, mientras les imparte de corazón la confortadora bendición apostólica”.

El nuevo prelado del Opus Dei: ‘Jóvenes, familia y pobreza son hoy los retos de los cristianos’



(ZENIT – Roma).- El nuevo prelado del Opus Dei, monseñor Fernando Ocáriz, mantuvo este martes por la tarde un encuentro con un centenar de profesionales de la comunicación. Nacido en París en 1944, indicó que se encontraba “sereno y tranquilo” ante el nombramiento como prelado, con la seguridad de que “si Dios ha querido esto, Dios me dará la ayuda necesaria para llevarlo adelante, a través de la oración de los fieles de la prelatura y de tantos amigos”.

En su intervención realizada en la Universidad de la Santa Cruz, agradeció a Dios, a los electores y al papa Francisco “la confianza” manifestada. “Si pienso en los tesoros que nos han dejado san Josemaría, el beato Álvaro y el último prelado que, humana y sobrenaturalmente, tenían una grandeza muy notable, no me siento digno. Confío en la oración de tantas personas y estoy seguro de que Dios me ayudará”.

Sobre el trabajo del Opus Dei para los próximos años, el prelado señaló que “los desafíos son los mismos que se encuentran los cristianos de hoy”. Se refirió concretamente a los jóvenes, la familia, la lucha contra la pobreza y los enfermos. “En la prelatura se hace un amplio trabajo para ayudar a las familias”, aseguró. “El Papa Francisco insiste continuamente en la pastoral familiar, como se ha visto con el Sínodo o la carta apostólica Amoris Laetitia. Nosotros queremos seguir sus exhortaciones”.

Monseñor Fernando Ocáriz recordó que su nombramiento ha tenido lugar en la Semana de oración por la unidad de los cristianos. “Esto me hace pensar en lo que dice el Papa Francisco: construir puentes. No debemos ser personas que buscan el enfrentamiento, que no lleva a ninguna parte y puede ocasionar faltas de caridad. No hablo de irenismo: es posible ser amigos y tener ideas diferentes. El puente de la amistad puede llevar a la comunión de ideas”.

Mons. Mariano Fazio, vicario general, acompañó al nuevo prelado al encuentro con periodistas. En la tarde del lunes comunicó la decisión del Congreso electivo al Santo Padre. “El Papa Francisco firmó el nombramiento inmediatamente. Dijo que este es un momento importante para el Opus Dei, pues por primera vez será guiado por una persona que no ha trabajado estrechamente con san Josemaría. Pidió que, siendo muy fieles al espíritu del fundador, se afronten con audacia los retos del futuro”, comentó Mons. Mariano Fazio.

Francisco le regaló un medallón de la Virgen al nuevo prelado. El próximo 27 de enero, tendrá lugar el ingreso solemne de Mons. Fernando Ocáriz en la iglesia de Santa María de la Paz, donde se encuentra la sede del prelado del Opus Dei.

Leer también. Francisco nombra prelado del Opus Dei a Mons. Fernando Ocáriz

Mons. Viganò a los periodistas: ‘No fomentar las divisiones sino la cultura del encuentro’




(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- San Francisco de Sales el patrono de los periodistas “no adoptó la estrategia de la polémica, aunque sufrió verdaderos y propios atentados, sino que eligió el método del anuncio misionero de la comunicación simple y ordinaria”, y el papa Francisco “parece casi hacer eco a esta estrategia comunicativa”.

Lo indicó este martes el prefecto para la Secretaría de la Comunicación de la Santa Sede, Mons. Dario Viganò, al celebrar una misa con un centenar de periodistas y personas relacionadas con la comunicación de la Santa Sede, celebrada en la capilla de la Radio Vaticano.

En este sentido Mons. Viganò añadió que san Francisco de Sales escribía sus ‘memoriales’, folletos semanales “en los cuales explicaba con un lenguaje claro y eficaz las verdades de la fe”, en un momento “incandescente de la dialéctica entre Reforma y Contra-Reforma, ofreciéndonos un ejemplo de equilibrio y de sabiduría comunicativa”.

“Amar la verdad no significa solamente afirmar, sino vivirla, dando testimonio con el propio trabajo” explicó, además de “vivir y trabajar con coherencia respecto a las palabras que se usan para un artículo de diario o para un servicio de televisión”. Porque “la cuestión aquí –dice el Papa– no es ser o no ser un creyente sino ser o no ser honesto consigo mismo y con los otros”, porque “relación de hecho es el corazón de toda comunicación”.

Invitó así a los periodistas a rezar al Señor para volverse “un instrumento de construcción del bien común, de aceleradores de procesos de reconciliación”, para que “nuestro corazón y nuestro trabajo sepa rechazar la tentación de fomentar el enfrentamiento con un lenguaje que sopla sobre el fuego de las divisiones”, cuando debemos tener “un lenguaje que favorezca la cultura del encuentro, porque nuestra misión es recordar a todos que no hay conflicto que no pueda ser resuelto cada día por hombres de buena voluntad”.

MARTES, 24 DE ENERO

“La fe, además de conocerla, hay que vivirla”. (San Juan Pablo II)

El Papa en Sta. Marta: Cuando el Señor me llama, ¿respondo ‘aquí estoy’?




(ZENIT- Ciudad del Vaticano).- “Aquí estoy”. Sobre estas palabras ha reflexionado el papa Francisco en la homilía de la misa celebrada en Santa Marta este martes. De este modo, ha asegurado que hacer la voluntad de Dios no significa no discutir o no enfadarse con el Señor, lo importante es ser verdaderos y no falsos.

El Santo Padre ha explicado que la historia de salvación es una historia de “aquí estoy”. Después de Adán, que se escondió porque tenía miedo del Señor, Dios comienza a llamar y a escuchar la respuesta de los hombres y mujeres que dicen: “aquí estoy. Estoy dispuesto. Estoy dispuesta”. Desde el “aquí estoy” de Abrahán, Moisés, Elías, Isaías, Jeremías, hasta llegar al gran “aquí estoy” de María y finalmente el “aquí estoy” de Jesús. Una historia de “aquí estoy” pero no automáticos, porque “el Señor dialoga con aquellos a los que invita”, ha explicado el Santo Padre.

Tal y como ha asegurado el Pontífice, el Señor “tiene mucha paciencia”. Y la vida cristiana –ha proseguido– es un constante aquí estoy para hacer la voluntad del Señor. La liturgia de hoy invita a reflexionar sobre nuestros “aquí estoy”. ¿Voy a esconderme, como Adán, para no responder? ¿O cuando el Señor me llama, en vez de decir “aquí estoy” o “¿qué quieres de mí?”, huyo, como Jonás que no quería hacer lo que el Señor le pedía? ¿O finjo hacer la voluntad del Señor, pero solo externamente, como los doctores de la ley que Jesús condena duramente?

Y el “aquí estoy” va acompañado de un “conversación” con Él. El Pontífice ha aseverado que a Dios le gusta “discutir con nosotros”. Es más, ha asegurado que “enfadarse con el Señor”, también es oración. “A Él le gusta cuando tú te enfadas y le dices a la cara lo que siente, porque es Padre”, ha exclamado el Papa.

Para finalizar el Santo Padre ha pedido que el Espíritu Santo, “nos dé la gracia de encontrar la respuesta” a cómo es nuestro “aquí estoy” al Señor para hacer su voluntad.

El Papa explica que la vida del hombre no es “una crónica aséptica de acontecimientos”




(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco cree que es necesario romper el círculo vicioso de la angustia y frenar la espiral del miedo, fruto de esa costumbre de centrarse en las “malas noticias” (guerras, terrorismo, escándalos y cualquier tipo de frustración en el acontecer humano). Lo indica en el Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, publicado hoy, día de san Francisco de Sales, patrón de los periodistas. La Jornada se celebra en muchos países el domingo 28 de mayo, solemnidad de la Ascensión del Señor. El título del Mensaje de este año es “«No temas, que yo estoy contigo» (Is 43,5). Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos”.

Con este mensaje, a Francisco le gustaría llegar y animar a todos los que, tanto en el ámbito profesional como en el de las relaciones personales, “muelen cada día mucha información para ofrecer un pan tierno y bueno a todos los que se alimentan de los frutos de su comunicación”. Asimismo, exhorta a todos a una “comunicación constructiva” que, “rechazando los prejuicios contra los demás”, “fomente una cultura del encuentro que ayude a mirar la realidad con auténtica confianza”.

El Papa advierte que no hay que “favorecer una desinformación en la que se ignore el drama del sufrimiento”, “ni de caer en un optimismo ingenuo que no se deja afectar por el escándalo del mal”. Por el contrario, el Pontífice quiere que se trate de superar ese “sentimiento de disgusto” y “de resignación” que con frecuencia se apodera de todos, “arrojándonos en la apatía, generando miedos o dándonos la impresión de que no se puede frenar el mal”. Además –asegura el Santo Padre– en un sistema comunicativo donde reina la lógica según la cual para que una noticia sea buena ha de causar un impacto, y donde fácilmente se hace espectáculo del drama del dolor y del misterio del mal, se puede caer en la tentación de adormecer la propia conciencia o de caer en la desesperación.

Por lo tanto, realiza una invitación a buscar “un estilo comunicativo abierto y creativo”, que no dé todo el protagonismo al mal, sino que “trate de mostrar las posibles soluciones”, favoreciendo una “actitud activa y responsable en las personas a las cuales va dirigida la noticia”.

La vida del hombre –explica Francisco– no es sólo una crónica aséptica de acontecimientos, sino que es historia. Una historia “que espera ser narrada mediante la elección de una clave interpretativa que sepa seleccionar y recoger los datos más importantes”.

Por otro lado, recuerda que para los cristianos, las lentes que nos permiten descifrar la realidad no pueden ser otras que las de la “buena noticia”.

Y bajo “esta luz”, el Santo Padre asevera que cada nuevo drama que sucede en la historia del mundo “se convierte también en el escenario para una posible buena noticia”, desde el momento en que el amor logra encontrar siempre el camino de la proximidad y suscita corazones capaces de conmoverse, rostros capaces de no desmoronarse, manos listas para construir.

En esta misma línea, el Pontífice explica que recurrir a imágenes y metáforas para comunicar la humilde potencia del Reino, no es un manera de restarle importancia y urgencia, “sino una forma misericordiosa para dejar a quien escucha el «espacio» de libertad para acogerla y referirla incluso a sí mismo”.

La esperanza fundada sobre la buena noticia que es Jesús –prosigue Francisco– nos hace elevar la mirada y nos impulsa a contemplarlo en el marco litúrgico de la fiesta de la Ascensión. “Aunque parece que el Señor se aleja de nosotros, en realidad, se ensanchan los horizontes de la esperanza”, recuerda.

Para concluir, el Santo Padre subraya una vez más que la confianza en la semilla del Reino de Dios y en la lógica de la Pascua “configura también nuestra manera de comunicar”. Esa confianza nos hace capaces de trabajar –en las múltiples formas en que se lleva a cabo hoy la comunicación– con la convicción de que es posible descubrir e iluminar la buena noticia presente en la realidad de cada historia y en el rostro de cada persona.

Francisco nombra prelado del Opus Dei a Mons. Fernando Ocáriz




(ZENIT – Roma).- A última hora de la tarde del lunes, 23 de enero, el Papa Francisco ha nombrado prelado del Opus Dei a Mons. Fernando Ocáriz Braña. El Santo Padre ha confirmado la elección realizada por el tercer congreso electivo de la prelatura en ese mismo día.

Con este nombramiento, Mons. Fernando Ocáriz, que hasta el momento era vicario auxiliar del Opus Dei, se convierte en el tercer sucesor de san Josemaría al frente de la prelatura, tras el fallecimiento de Mons. Javier Echevarría, el pasado 12 de diciembre.

Mons. Fernando Ocáriz nació en París, el 27 de octubre de 1944, hijo de una familia española exiliada en Francia por la Guerra Civil (1936-1939). Es el más joven de ocho hermanos. Es licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad de Barcelona (1966) y en Teología por la Pontificia Universidad Lateranense (1969). Obtuvo el doctorado en Teología, en 1971, en la Universidad de Navarra. Ese mismo año fue ordenado sacerdote. En sus primeros años como presbítero se dedicó especialmente a la pastoral juvenil y universitaria.

Es consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe desde 1986 y de otros dos organismos de la Curia romana: Congregación para el Clero (2003) y Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización (2011). En 1989 ingresó en la Pontificia Academia Teológica. En la década de los ochenta, fue uno de los profesores que iniciaron la Universidad Pontificia de la Santa Cruz (Roma), donde fue profesor ordinario (ahora emérito) de Teología Fundamental.

Entre sus publicaciones teológicas destacan libros sobre cristología, como The mystery of Jesus Christ: a Christology and Soteriology textbook; Hijos de Dios en Cristo. Introducción a una teología de la participación sobrenatural. Otros volúmenes tratan temas de índole teológica y filosófica como Amar con obras: a Dios y a los hombres; Naturaleza, gracia y gloria, con prefacio del cardenal Ratzinger. En 2013 se publicó un libro entrevista de Rafael Serrano bajo el título Sobre Dios, la Iglesia y el mundo. Entres sus obras hay dos estudios de filosofía: El marxismo: teoría y práctica de una revolución; Voltaire: Tratado sobre la tolerancia. Además, es coautor de numerosas monografías, y autor de numerosos artículos teológicos y filosóficos.

Desde 1994 es vicario general del Opus Dei y en 2014 fue nombrado vicario auxiliar de la prelatura. Durante los últimos 22 años ha acompañado al anterior prelado, Mons. Javier Echevarría, en sus visitas pastorales a más de 70 naciones. En los años 60, siendo estudiante de Teología, convivió en Roma con san Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei. Desde joven es aficionado al tenis, deporte que sigue practicando.

En los próximos días, el nuevo prelado propondrá a los congresistas los nombres de sus vicarios, así como el de los demás nuevos miembros de los consejos que le asistirán durante los próximos 8 años.

(Comunicado de la oficina de prensa del Opus Dei)

Calendario de las celebraciones presididas por el Santo Padre en febrero y marzo



Publicamos a continuación el calendario de las celebraciones presididas por el Santo Padre en los meses de febrero y marzo publicado esta mañana por la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice:

FEBRERO

Jueves, 2: Fiesta de la Presentación del Señor y XXI Jornada Mundial de los Institutos de Vida Consagrada y de las Sociedades de Vida Apostólica . En la basílica de San Pedro a las 17,30, santa misa con los miembros de los Institutos de Vida Consagrada y de las Sociedades de Vida Apostólica.

MARZO

Miércoles, 1: Miércoles de Ceniza. En la iglesia de San Anselmo a las 16,30 “Statio” y procesión penitencial. A las 17,00 en la basílica de Santa Sabina, santa misa, bendición e imposición de las cenizas.

Domingo,5: Primer domingo de Cuaresma. Inicio de los ejercicios espirituales de la Curia Romana en Ariccia.

Viernes, 10: Conclusión de los ejercicios espirituales de la Curia Romana.

Representantes de la Santa Sede visitan Alepo



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- La golpeada Siria ha recibido, por encargo del Santo Padre, la visita del secretario delegado del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, monseñor Giampietro Dal Toso. Del 18 al 23 de enero y acompañado por el cardenal Mario Zenari, nuncio apostólico en el país, y por el consejero de la nunciatura, monseñor Thomas Habib, ha visitado la ciudad de Alepo. Se trata de la primera visita oficial por parte de representantes de la Santa Sede después del final de las hostilidades en esta localidad.

La delegación –informa el comunicado de prensa de la Santa Sede– ha podido reunirse con las comunidades cristianas y sus pastores, que han podido expresar gratitud al Papa por su constante preocupación hacia la amada Siria.

Además, “ha visitado las instituciones de caridad católicas y a algunos grupos de refugiados”. En particular, se ha inaugurado un centro de asistencia humanitaria gestionada por Cáritas Alepo en el barrio de Hanano.

Por otro lado, se explica que a lo largo de la misión participaron en un momento de oración ecuménico organizado con ocasión de la Semana de oración por la unidad de los cristianos. También se verificaron “las condiciones de algunas estructuras hospitalarias católicas, a la luz de un futuro proyecto”.

Además, hubo encuentros con representantes del Islam, “durante los cuales se subrayó la responsabilidad de las religiones en el educar a la paz y a la reconciliación”.

Durante la visita –prosigue el comunicado– las autoridades civiles y religiosas han homenajeado a la delegación, manifestando particular gratitud por el gesto del Santo Padre de elevar a la dignidad cardenalicia al representante pontificio en el país y reconociendo en él la especial cercanía del Papa a la golpeada población siria.

Finalmente, se informa que en los encuentros con los organismos de caridad católicas ha surgido la importancia de la asistencia proporcionada por estos para beneficio de toda la población siria. “Con el apoyo de la Iglesia universal y gracia a la generosa contribución de la comunidad internacional, tal ayuda podrá intensificarse en el futuro para poder hacer frente a las crecientes necesidades de las personas”, aseguran desde la Santa Sede. Entre las urgencias inmediatas, hacen especial referencia a las referidas a necesidades alimenticias, al vestuario, educación, asistencia sanitaria y alojamiento.

Mensaje del Santo Padre para la 51ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales



(ZENIT – Ciudad del Vaticano). «No temas, que yo estoy contigo» (Is 43,5). Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos. Este es el tema elegido por el papa Francisco para la 51ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Publicamos a continuación el Mensaje del Papa para la Jornada que este año se celebra, en muchos países, el domingo 28 de mayo, Solemnidad de la Ascensión del Señor.

Gracias al desarrollo tecnológico, el acceso a los medios de comunicación es tal que muchísimos individuos tienen la posibilidad de compartir inmediatamente noticias y de difundirlas de manera capilar. Estas noticias pueden ser bonitas o feas, verdaderas o falsas. Nuestros padres en la fe ya hablaban de la mente humana como de una piedra de molino que, movida por el agua, no se puede detener. Sin embargo, quien se encarga del molino tiene la posibilidad de decidir si moler trigo o cizaña. La mente del hombre está siempre en acción y no puede dejar de «moler» lo que recibe, pero está en nosotros decidir qué material le ofrecemos. (cf. Casiano el Romano, Carta a Leoncio Igumeno).

Me gustaría con este mensaje llegar y animar a todos los que, tanto en el ámbito profesional como en el de las relaciones personales, «muelen» cada día mucha información para ofrecer un pan tierno y bueno a todos los que se alimentan de los frutos de su comunicación. Quisiera exhortar a todos a una comunicación constructiva que, rechazando los prejuicios contra los demás, fomente una cultura del encuentro que ayude a mirar la realidad con auténtica confianza.

Creo que es necesario romper el círculo vicioso de la angustia y frenar la espiral del miedo, fruto de esa costumbre de centrarse en las «malas noticias» (guerras, terrorismo, escándalos y cualquier tipo de frustración en el acontecer humano). Ciertamente, no se trata de favorecer una desinformación en la que se ignore el drama del sufrimiento, ni de caer en un optimismo ingenuo que no se deja afectar por el escándalo del mal. Quisiera, por el contrario, que todos tratemos de superar ese sentimiento de disgusto y de resignación que con frecuencia se apodera de nosotros, arrojándonos en la apatía, generando miedos o dándonos la impresión de que no se puede frenar el mal. Además, en un sistema comunicativo donde reina la lógica según la cual para que una noticia sea buena ha de causar un impacto, y donde fácilmente se hace espectáculo del drama del dolor y del misterio del mal, se puede caer en la tentación de adormecer la propia conciencia o de caer en la desesperación.

Por lo tanto, quisiera contribuir a la búsqueda de un estilo comunicativo abierto y creativo, que no dé todo el protagonismo al mal, sino que trate de mostrar las posibles soluciones, favoreciendo una actitud activa y responsable en las personas a las cuales va dirigida la noticia. Invito a todos a ofrecer a los hombres y a las mujeres de nuestro tiempo narraciones marcadas por la lógica de la «buena noticia».

La buena noticia

La vida del hombre no es sólo una crónica aséptica de acontecimientos, sino que es historia, una historia que espera ser narrada mediante la elección de una clave interpretativa que sepa seleccionar y recoger los datos más importantes. La realidad, en sí misma, no tiene un significado unívoco. Todo depende de la mirada con la cual es percibida, del «cristal» con el que decidimos mirarla: cambiando las lentes, también la realidad se nos presenta distinta. Entonces, ¿qué hacer para leer la realidad con «las lentes» adecuadas?

Para los cristianos, las lentes que nos permiten descifrar la realidad no pueden ser otras que las de la buena noticia, partiendo de la «Buena Nueva» por excelencia: el «Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios» (Mc 1,1). Con estas palabras comienza el evangelista Marcos su narración, anunciando la «buena noticia» que se refiere a Jesús, pero más que una información sobre Jesús, se trata de la buena noticia que es Jesús mismo. En efecto, leyendo las páginas del Evangelio se descubre que el título de la obra corresponde a su contenido y, sobre todo, que ese contenido es la persona misma de Jesús.


Esta buena noticia, que es Jesús mismo, no es buena porque esté exenta de sufrimiento, sino porque contempla el sufrimiento en una perspectiva más amplia, como parte integrante de su amor por el Padre y por la humanidad. En Cristo, Dios se ha hecho solidario con cualquier situación humana, revelándonos que no estamos solos, porque tenemos un Padre que nunca olvida a sus hijos. «No temas, que yo estoy contigo» (Is 43,5): es la palabra consoladora de un Dios que se implica desde siempre en la historia de su pueblo. Con esta promesa: «estoy contigo», Dios asume, en su Hijo amado, toda nuestra debilidad hasta morir como nosotros. En Él también las tinieblas y la muerte se hacen lugar de comunión con la Luz y la Vida. Precisamente aquí, en el lugar donde la vida experimenta la amargura del fracaso, nace una esperanza al alcance de todos. Se trata de una esperanza que no defrauda ―porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones (cf. Rm 5,5)― y que hace que la vida nueva brote como la planta que crece de la semilla enterrada. Bajo esta luz, cada nuevo drama que sucede en la historia del mundo se convierte también en el escenario para una posible buena noticia, desde el momento en que el amor logra encontrar siempre el camino de la proximidad y suscita corazones capaces de conmoverse, rostros capaces de no desmoronarse, manos listas para construir.

La confianza en la semilla del Reino

Para iniciar a sus discípulos y a la multitud en esta mentalidad evangélica, y entregarles «las gafas» adecuadas con las que acercarse a la lógica del amor que muere y resucita, Jesús recurría a las parábolas, en las que el Reino de Dios se compara, a menudo, con la semilla que desata su fuerza vital justo cuando muere en la tierra (cf. Mc 4,1-34). Recurrir a imágenes y metáforas para comunicar la humilde potencia del Reino, no es un manera de restarle importancia y urgencia, sino una forma misericordiosa para dejar a quien escucha el «espacio» de libertad para acogerla y referirla incluso a sí mismo. Además, es el camino privilegiado para expresar la inmensa dignidad del misterio pascual, dejando que sean las imágenes ―más que los conceptos― las que comuniquen la paradójica belleza de la vida nueva en Cristo, donde las hostilidades y la cruz no impiden, sino que cumplen la salvación de Dios, donde la debilidad es más fuerte que toda potencia humana, donde el fracaso puede ser el preludio del cumplimiento más grande de todas las cosas en el amor. En efecto, así es como madura y se profundiza la esperanza del Reino de Dios: «Como un hombre que echa el grano en la tierra; duerma o se levante, de noche o de día, el grano brota y crece» (Mc 4,26-27).

El Reino de Dios está ya entre nosotros, como una semilla oculta a una mirada superficial y cuyo crecimiento tiene lugar en el silencio. Quien tiene los ojos límpidos por la gracia del Espíritu Santo lo ve brotar y no deja que la cizaña, que siempre está presente, le robe la alegría del Reino.

Los horizontes del Espíritu

La esperanza fundada sobre la buena noticia que es Jesús nos hace elevar la mirada y nos impulsa a contemplarlo en el marco litúrgico de la fiesta de la Ascensión. Aunque parece que el Señor se aleja de nosotros, en realidad, se ensanchan los horizontes de la esperanza. En efecto, en Cristo, que eleva nuestra humanidad hasta el Cielo, cada hombre y cada mujer puede tener la plena libertad de «entrar en el santuario en virtud de la sangre de Jesús, por este camino nuevo y vivo, inaugurado por él para nosotros, a través del velo, es decir, de su propia carne» (Hb 10,19-20). Por medio de «la fuerza del Espíritu Santo» podemos ser «testigos» y comunicadores de una humanidad nueva, redimida, «hasta los confines de la tierra» (cf. Hb 1,7-8).

La confianza en la semilla del Reino de Dios y en la lógica de la Pascua configura también nuestra manera de comunicar. Esa confianza nos hace capaces de trabajar ―en las múltiples formas en que se lleva a cabo hoy la comunicación― con la convicción de que es posible descubrir e iluminar la buena noticia presente en la realidad de cada historia y en el rostro de cada persona.

Quien se deja guiar con fe por el Espíritu Santo es capaz de discernir en cada acontecimiento lo que ocurre entre Dios y la humanidad, reconociendo cómo él mismo, en el escenario dramático de este mundo, está tejiendo la trama de una historia de salvación. El hilo con el que se teje esta historia sacra es la esperanza y su tejedor no es otro que el Espíritu Consolador. La esperanza es la más humilde de las virtudes, porque permanece escondida en los pliegues de la vida, pero es similar a la levadura que hace fermentar toda la masa. Nosotros la alimentamos leyendo de nuevo la Buena Nueva, ese Evangelio que ha sido muchas veces «reeditado» en las vidas de los santos, hombres y mujeres convertidos en iconos del amor de Dios. También hoy el Espíritu siembra en nosotros el deseo del Reino, a través de muchos «canales» vivientes, a través de las personas que se dejan conducir por la Buena Nueva en medio del drama de la historia, y son como faros en la oscuridad de este mundo, que iluminan el camino y abren nuevos senderos de confianza y esperanza.
Vaticano, 24 de enero de 2017

LUNES, 23 DE ENERO

“En la medida en que se ama algo temporal, se pierde el fruto de la caridad”. (Santa Clara)

El Papa en Sta. Marta: Cristo se ofreció a sí mismo, una vez para siempre, para el perdón de los pecados



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, en la homilía de este lunes en Santa Marta, ha explicado las tres etapas del sacerdocio de Cristo. “Las grandes maravillas del sacerdocio de Cristo que se ha ofrecido sí mismo, una vez para siempre, por el perdón de los pecados, ahora intercede por nosotros delante del Padre y volverá a llevarnos a Él”. El Santo Padre también ha advertido que hay una “blasfemia imperdonable”: la que va contra del Espíritu Santo.

El Pontífice ha recordado que el sacerdocio de Cristo es la gran maravilla, la más grande maravilla que “nos hace cantar un canto nuevo al Señor”.

A continuación, ha explicado que el sacerdocio de Cristo se desarrolla en tres momentos. El primero es “la Redención”, mientras que los sacerdotes de la Antigua Alianza debían cada año ofrecer sacrificios, “Cristo se ofreció a sí mismo, una vez para siempre, para el perdón de los pecados”. Con esta maravilla, “nos ha llevado al Padre”, “ha recreado la armonía de la creación”, ha señalado.

La segunda maravilla –ha proseguido Francisco– es la que el Señor hace ahora, es decir, “rezar por nosotros”. Al respecto ha precisado que mientras que “nosotros rezamos aquí”, Él “reza por nosotros, por cada uno de nosotros”. Asimismo, el Pontífice ha señalado que muchas veces se pide a los sacerdotes que recen porque sabemos que la oración del sacerdote tiene una cierta fuerza, precisamente en el sacrificio de la misa.

Finalmente, la tercera maravilla será cuando Cristo vuelva, pero esta tercera vez no será en relación con el pecado, será para “hacer el Reino definitivo”, cuando nos lleve a todos con el Padre.

A continuación, ha reflexionado sobre la “imperdonable blasfemia”, la que va contra el Espíritu Santo. Para explicarlo, el Santo Padre ha hecho referencia a la gran unción sacerdotal de Jesús: la ha hecho el Espíritu en el seno de María y los sacerdotes en la ceremonia de ordenación, son ungidos con aceite.

También Jesús –ha señalado el Papa– como Sumo Sacerdote ha recibido esta unción. ¿Y cuál es esta primera unción?, ha preguntado. “La carne de María con la obra del Espíritu Santo”, ha respondido el Papa. Al respecto, ha afirmado que el que blasfema sobre esto, blasfema sobre el fundamento del amor de Dios, que es la redención, la re-creación; blasfema sobre el sacerdocio de Cristo. Lo feo de la blasfemia contra el Espíritu Santo –ha añadido el Santo Padre– es no dejarse perdonar, porque reniega la unción sacerdotal de Jesús, que ha hecho el Espíritu Santo.

Para finalizar, el Pontífice ha asegurado que nos hará bien pensar durante la misa “que aquí en el altar se hace la memoria viva, porque Él estará presente allí, el primer sacerdocio de Jesús, cuando ofrece su vida por nosotros”. Está también la memoria viva del segundo sacerdocio, “porque Él rezará aquí”; pero también en esta misa “está ese tercer sacerdocio de Jesús, cuando Él vuelva y nuestra esperanza de la gloria”. Por esta razón, ha invitado a pedir la gracia al Señor que nuestro corazón no se cierre nunca a esta maravilla, a esta gran gratuidad.

Francisco asegura que el dinero de la mafia está manchado de sangre



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- La sociedad necesita ser resanada de la corrupción, de las extorsiones, del tráfico ilegal de drogas y de armas, de la trata de seres humanos, entre los cuales niños, reducidos a la esclavitud. Así lo ha afirmado el papa Francisco, en su encuentro esta mañana con los representantes de la Dirección Nacional Antimafia y Antiterrorismo. Asimismo ha señalado que son auténticas plagas sociales, y al mismo tiempo, “desafíos globales que la colectividad internacional está llamada a afrontar con determinación”.

Tal y como ha explicado el Santo Padre, la función que se les encomienda es perseguir los delitos de las tres grandes organizaciones criminales de marca mafiosa: mafia, camorra y ‘ndrangheta. Estos, “explotando carencias económicas, sociales y políticos, encuentran un terreno fértil para realizar sus deplorables proyectos”, ha advertido. Entre las competencias de este grupo, está también “la lucha contra el terrorismo, que está asumiendo cada vez más un aspecto cosmopolita y devastador”.

Por ello, el Santo Padre ha querido expresar su aprecio y aliento por su actividad, “difícil y arriesgada”, pero más que nunca “indispensable para el rescate y la liberación del poder de las asociaciones criminales, que se hacen responsables de violencias y opresiones manchadas de sangre humana”.

Por otro lado, les ha exhortado a “dedicar todo esfuerzo especialmente en la lucha contra la trata de personas y el contrabando de los migrantes”. Estos son delitos gravísimos –ha exclamado– que golpean a los más débiles entre los débiles. Al respecto, el Santo Padre ha asegurado que es necesario incrementar las actividades de tutela de las víctimas, facilitando asistencia legal y social.

Además, ha advertido de que el fenómeno mafioso, como expresión de una cultura de muerte, es “para oponerse y combatir”. Esto –ha aclarado– se opone radicalmente a la fe y al Evangelio, que están siempre a favor de la vida. A este punto, ha hecho mención a muchas parroquias y asociaciones católicas que “son testigos de estos frutos”. Desarrollan, ha afirmado Francisco, un encomiable trabajo en el terreno, destinado a la promoción de la gente, una promoción cultural y social dirigida a extirpar progresivamente desde la raíz la mala hierba de la criminalidad organizada y de la corrupción.

El Santo Padre ha pedido que “el Señor os dé siempre la fuerza para ir adelante, para no desanimarse, para continuar luchando contra la corrupción, la violencia, la mafia y el terrorismo”.

Al respecto, Francisco ha pedido a Dios que toque “el corazón de los hombres y de las mujeres de las distintas mafias, para que se detengan, dejen de hacer el mal, se conviertan y cambien de vida”.

Finalmente, ha subrayado que el dinero de los negocios sucios y de los delitos mafiosos es dinero manchado de sangre y produce un poder inicuo”.

Los Museos Vaticanos estrenan página web



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- Los Museos Vaticanos han presentado este lunes su nueva página web que está disponible en cinco idiomas: italiano, inglés, español y francés. De esta forma –se lee en el comunicado– consolidan e innovan su presencia en el mundo digital.

El nuevo portal, “revolucionario desde el punto de vista editorial y de diseño”, resulta sencillo pero al mismo tiempo “elegante y sofisticado”. Además, es fácilmente accesible y navegable desde cualquier dispositivo y plataforma. De este modo, se busca “enriquecer y facilitar” la experiencia de la visita, así como “producir e implementar contenidos de valor”, “promover las Colecciones de arte y las múltiples actividades de los Museos”.

Por otro lado, se explica que el nuevo portal refleja –inspirado en las más recientes teorías y prácticas de comunicaciones y con una gráfica completamente renovada– la voluntad de los “Museos del Papa” de hacerse cada vez más abierto y accesibles al mundo potenciando el conocimiento, el compartir y la promoción de las Colecciones Pontificias, la oferta de los servicios al visitante, la producción de contenidos.

Los Museos Vaticanos han ideado su nueva página web dando “amplio espacio al componente visual y emocional”, con imágenes espléndidas de grandes dimensiones y alta definición que acompañan al visitante virtual en un sugerente tour de inmersión.

Las “considerables proporciones de la nueva página web” pueden representarse con algunas cifras: 12.955 páginas (en las cinco lenguas), 3071 imágenes y numerosos contenidos multimedia.

Nuevos instrumentos de apertura, diálogo e informaciones son también la realización de la primera newsletter digital bilingüe (italiano e inglés) de los Museos Vaticanos y la apertura del canal oficial YouTube.

Los obispos de EE.UU. recuerdan que la “salud no es un lujo”



(ZENIT – Roma).- Sí a la no financiación del aborto, no a los recortes en las gastos sanitarios en general. Es la posición de los obispos estadounidenses en relación con la “contrarreforma” prometida por el nuevo presidente Donald Trump, a siete año de la entrada en vigor de laAffordable Care Act, más conocida como Obamacare.

Como primer acto de su ingreso el viernes en la Casa Blanca, Trump firmó en seguida un decreto para quitar los costes de la reforma sanitaria de su predecesor.

Contemporáneamente está en discusión en el Congreso, la derogación y la sustitución del Obamacare, del cual, sin embargo, el episcopado quisiera salvar algunos principios.

En una carta firmada por monseñor Frank J. Dewane, obispo de Venice y presidente de la Comisión Episcopal de justicia y desarrollo humano, los prelados dirigen un llamamiento a los parlamentarios, para que “trabajen juntos para proteger a los americanos más vulnerables y conservar los pasos importantes realizados hacia adelante en tema de cobertura y acceso a las curas sanitarias”.

Como recuerda el mismo monseñor Dewan, al mismo tiempo, los obispos había criticado la reforma de Obama por su financiación y facilitación a las prácticas abortivas y por la falta de acceso a los cuidados por parte de los inmigrantes. A pesar de eso, reconocen que la nueva ley ha aportado “importantes mejoras de cobertura” que “deben ser conservadas”.

Una posible derogación del Obamacare, por tanto, no tendría que suceder –desean los obispos– sin la aprobación de una “plan sustitutivo que asegure el acceso a curas sanitarias adecuadas para esos millones de ciudadanos que ahora se confían de este instrumento para la tutela de su salud”.

Obligar a una gran parte de la ciudadanía a tener que vaciar su bolsillo para la salud, podría llevar a una “gran incertidumbre que en este momento resultaría particularmente devastador”, prosigue la nota.

La asistencia sanitaria, añaden los obispos, no debe ser vista como un “lujo” sino como una “plataforma necesaria para ayudar a los individuos y a las familias a prosperar y contribuir al bien común de la sociedad y de la nación”.

En conclusión, el episcopado afirma la posibilidad de realización de un sistema sanitaria “universal y sostenible”, para adoptarse “en una modalidad que incluya la protección de la vida, de la libertad de conciencia y de los inmigrantes”.

iMisión convoca el II Congreso Internacional sobre evangelización digital




(ZENIT- Roma).- El II Congreso Internacional sobre evangelización digital, organizado por iMisión con el título “Estrategia y planificación en la evangelización digital”, se desarrollará los días 29 y 30 de abril de 2017 en la Universidad San Pablo CEU, de Madrid. Este año, atendiendo a la demanda de muchas instituciones católicas, la temática se centrará sobre todo en cómo diseñar la planificación y la estrategia comunicativa en la evangelización digital.

Sus organizadores –explica el comunicado– mantienen los tres objetivos principales de todos sus eventos presenciales: En primer lugar “crear comunidad entre los distintos grupos y personas católicas que se sienten misioneros en el Continente Digital”. En segundo lugar “reflexionar conjuntamente sobre la evangelización en Internet”. Y, finalmente, “contribuir en la formación de los participantes sobre las técnicas, estrategias y doctrina que conviene tener en cuenta a la hora de evangelizar en Internet, especialmente en las redes sociales”.

El congreso contará con la presencia de, entre otros, el autor de la cuenta de Twitter del papa, Gustavo Entrala; Leticia Soberón, miembro de la Secretaría de Comunicación de la Santa Sede, o de Manuel Moreno, experto en planificación en medios sociales. Además, el obispo de San Sebastián, monseñor José Ignacio Munilla, participará en la clausura.

El encuentro incluirá también “un panel de experiencias sobre experiencias de evangelización digital”, así como “12 talleres prácticos” (a elegir 4) sobre diferentes temas. Por ejemplo: cómo superar una crisis digital y no morir en el intento, analítica web, cómo comunicar la fe sin alzar la voz o nuevas narrativas para la evangelización digital, entre otros.

iMisión es una asociación con cinco años de recorrido. Fue fundada por el sacerdote marianista Daniel Pajuelo y la religiosa de la Pureza de María, Xiskya Valladares, y es coordinada por un pequeño grupo de religiosos y seglares. Cuenta con casi 32.000 seguidores en Twitter y 20.00 amigos en Facebook. En 2014 organizó su I Congreso Internacional, en 2015 una iParty, y en 2016 la iJornada. Su principal inspiración es la doctrina de la Iglesia en el terreno de los medios de comunicación y su mayor ejemplo es hoy el papa Francisco.

DOMINGO, 22 DE ENERO

La frase del día:
“Vanidad de vanidades y todo vanidad, si no es amar y servir a Dios solamente”. (Tomás de Kempis)

El Papa en el ángelus: ‘Estoy cerca con mi oración de las víctimas del alud en Abruzzo’



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco rezó este domingo la oración del ángelus desde la ventana de su estudio que da hacia la plaza de San Pedro, donde le aguardaban miles de fieles y peregrinos. Después de explicar las lecturas del día y rezar el ángelus el Santo Padre dirigió su pensamiento a las víctimas y familiares de quienes sufrieron un alud que arrasó y sepultó el lujoso hotel Rigopiano, en Italia Central, con al menos 34 personas en su interior, varios de ellos niños.

“En los días pasados el terremoto y las fuertes nevadas han puesto nuevamente a dura prueba a muchos de nuestros hermanos y hermanas de Italia Central, especialmente en Abruzzo, Marche y Lazio”, dijo Francisco. Y añadió: “Estoy cerca con la oración y con el cariño, de las familias que han tenido víctimas entre sus seres queridos”.

“Animo a todos los que se están empeñando con gran generosidad –prosiguió el Papa– en las operaciones de socorro y de asistencia, como a las Iglesias locales, que se esfuercen para aliviar los sufrimientos y dificultades”. Así el Santo Padre no solo invitó a orar por ellos, sino que con los presentes rezó un Ave María.

La avalancha de 120 mil toneladas de nieve con una velocidad de cien kilómetros horarios, cayó en la tarde del pasado miércoles 18, el mismo día en el que el centro de Italia fue nuevamente sacudido por cuatro nuevos movimientos telúricos superiores a los 5° en la escala de Richter.

El saldo provisorio es de 5 muertos, 9 salvados que habían quedado muchas horas sepultados en las estructuras destruidas del hotel entre los cuales niños. Hay aún 23 personas desaparecidas. Las operaciones prosiguen en medio de las dificultades del mal tiempo y de la nieve que mantiene aisladas a diversas localidades de Italia Central.

Texto completo del ángelus del 22 de enero de 2017



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco antes de rezar la oración del ángelus desde la ventana de su estudio, explicó este domingo a los miles de fieles y peregrinos allí reunidos, las lecturas del día. Después pidió plegarias en la Semana de oración por la unidad de los cristianos; manifestó su cercanía a los familiares de las víctimas del alud en el centro de Italia; saluldó a quienes en oriente festejan el año lunar y a diversos grupos allí presentes.

A continuación el texto completo.

Antes de la oración del ángelus

“Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

El Evangelio de hoy (cf. Mt 4.12 a 23) narra el inicio de la predicación de Jesús en Galilea. Él deja Nazaret, un pueblo en las montañas, y se establece en Cafarnaúm, un centro importante en las orillas del lago, habitado en su mayoría por paganos, punto de cruce entre el Mediterráneo y el interior mesopotámico.

Esta opción indica que los destinatarios de su predicación no son sólo sus compatriotas, sino cuantos arriban a la cosmopolita «Galilea de los gentiles» (v 15; cf. Is 8,23): así se llamaba.

Vista desde la capital Jerusalén, aquella tierra es geográficamente periférica y religiosamente impura, porque estaba llena de paganos, debido a la mescolanza con los que no pertenecían a Israel.

De Galilea no se esperaban desde luego grandes cosas para la historia de la salvación. Sin embargo, precisamente desde allí – justo desde allí- se difunde aquella “luz” sobre la que hemos meditado en los domingos pasados: la luz de Cristo. Se difunde precisamente desde la periferia.

El mensaje de Jesús reproduce el del Bautista, proclamando el «Reino de los Cielos» (v. 17). Este Reino no implica el establecimiento de un nuevo poder político, sino el cumplimiento de la alianza entre Dios y su pueblo, que inaugurará una temporada de paz y de justicia.

Para estrechar este pacto de alianza con Dios, cada uno está llamado a convertirse, transformando su propio modo de pensar y de vivir. Esto es importante: convertirse no es solamente cambiar la manera de vivir, sino también el modo de pensar. Es una transformación del pensamiento. No se trata de cambiar los vestidos, sino las costumbres.

Lo que diferencia a Jesús de Juan el Bautista es el estilo y el método. Jesús elige ser un profeta itinerante. No se queda esperando a la gente, sino que se mueve hacia ella. Jesús está siempre por la calle.

Sus primeras salidas misioneras se producen a lo largo del lago de Galilea, en contacto con la multitud, en particular con los pescadores. Allí Jesús no sólo proclama la venida del reino de Dios, sino que busca compañeros que se asocien a su misión de salvación.

En este mismo lugar encuentra a dos parejas de hermanos: Simón y Andrés, Santiago y Juan; los llama diciendo: «Síganme y los haré pescadores de hombres» (v. 19). La llamada les llega en medio de sus actividades cotidianas: el Señor se revela a nosotros no en modo extraordinario o enseguecedor, sino en la cotidianidad de nuestra vida.

Ahí debemos encontrar al Señor; y ahí Él se revela, hace sentir su amor a nuestro corazón; y allí – con este diálogo con Él en la cotidianeidad de nuestra vida – cambia nuestro corazón.

La respuesta de los cuatro pescadores es inmediata y rápida: «Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron» (v. 20). Sabemos, de hecho, que eran discípulos de Juan el Bautista y que, gracias a su testimonio, ya habían empezado a creer en Jesús como el Mesías (cf. Jn 1,35-42).

Nosotros los cristianos de hoy en día, tenemos la alegría de anunciar y de dar testimonio de nuestra fe, porque existió ese primer anuncio, porque existieron esos hombres humildes y valientes que respondieron generosamente a la llamada de Jesús. En las orillas del lago, en una tierra impensable, nació la primera comunidad de discípulos de Cristo.

Que la conciencia de estos inicios inspire en nosotros el deseo de llevar la palabra, el amor y la ternura de Jesús a cada contexto, inclusive a aquel más inaccesible y resistente. ¡Llevar la Palabra a todas las periferias! Todos los espacios del vivir humano son terreno en el que arrojar las semillas del Evangelio, para que dé frutos de salvación.

Que la Virgen María nos ayude con su maternal intercesión a responder con alegría a la llamada de Jesús y a ponernos al servicio del Reino de Dios”.
El Papa reza la oración del ángelus y después dice las siguientes palabras:

“Queridos hermanos y hermanas,

Estamos en la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Este año tiene como tema una expresión de San Pablo, que nos indica el camino a seguir. Y dice así: “El amor de Cristo nos empuja a la reconciliación” (cfr 2 Cor 5,14).

El próximo miércoles concluirá la Semana de Oración con la celebración de las Vísperas en la basílica de San Pablo Extramuros, en la que participarán los hermanos y las hermanas de otras Iglesias y Comunidades cristianas presentes en Roma.

Les invito a perseverar en la oración, con el fin de cumplir el deseo de Jesús: “Que todos sean uno” (Jn 17,21).

En los últimos días, el terremoto y las fuertes nevadas han puesto de nuevo a dura prueba a muchos de nuestros hermanos y hermanas en el centro de Italia, especialmente en Abruzzi, Marche y Lazio. Estoy cerca con la oración y el afecto a las familias que han tenido víctimas entre sus seres queridos.

Animo a todos los que se dedican con gran generosidad en los esfuerzos de ayuda y de asistencia; así como las Iglesias locales, que están trabajando para aliviar el sufrimiento y las dificultades. Muchas gracias por esta cercanía, por vuestro trabajo y la ayuda concreta que aportan. ¡Gracias! Y les invito a rezar junto a la Virgen por las víctimas y también por los que con gran generosidad se comprometen en las operaciones de socorro.

(Reza un Ave María)

En el lejano Oriente y en varias partes del mundo, millones de hombres y mujeres se preparan para celebrar la conclusión del Año lunar el 28 de enero. Que mi cordial saludo llegue a todas sus familias, con el deseo de que se conviertan cada vez más en una escuela donde se aprende a respetar al otro, a comunicar y a cuidar los unos de los otros de un modo desinteresado. Que la alegría del amor pueda propagarse dentro de las familias y que se irradie a toda la sociedad.

Saludo a todos los fieles de Roma y peregrinos de varios países, en especial al grupo de chicas de Panamá y a los estudiantes del Instituto “Diego Sánchez” de Talavera la la Reina en España.

Saludo a los miembros de la Unión Católica, maestros, directivos, educadores y formadores, que terminaron el 25 ° Congreso Nacional, y espero para ellos un trabajo educativo fructífero en colaboración con las familias. ¡Siempre en colaboración con las familias!

Y a todos les deseo un buen domingo. Y por favor, no se olviden de rezar por mí. ¡Buon pranzo e arrivederci!”.

El cardenal Parolin en Davos: la diplomacia del Vaticano con Francisco está más activa



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolín, indicó este viernes durante su discurso en Davos, en el 47º Foro Mundial de la Economía, que la diplomacia del Vaticano está más dinámica.

“La actividad diplomática de la Santa Sede aumentó mucho, principalmente por la personalidad del papa Francisco: esto es claro. Él asumió el papel de un gran líder, de guía ante los desafíos globales presentes. El es reconocido como un líder global” precisó.

El cardenal italiano añadió: “Cuando recibimos en el Vaticano a las delegaciones de diversos Estados u organizaciones, normalmente reconocen este rol”. Y precisó que “esto ha quedado muy claro por ejemplo, en la Conferencia de París sobre el cambio climático.

El secretario de Estado recordó que el Pontífice después de su elección, indicó tres objetivos para la diplomacia del Vaticano: “El primero: luchar contra la pobreza. El segundo: construir puentes. Muchas veces cuando le preguntan qué hacer en situaciones difíciles, de conflicto y de enfrentamiento, él responde: “diálogo, diálogo, diálogo”. El tercer objetivo es el de alcanzar la paz en el mundo. Y siguiendo estas líneas intentamos intervenir en las situaciones en las que es posible hacerlo”.

SÁBADO, 21 DE ENERO

La frase del día:
La predica más eficaz es el buen ejemplo”. (San Juan Bosco)

El Papa a los Dominicos: ‘Ser sal y luz en el carnaval mundano de hoy – Texto de la homilía



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco presidió este sábado por la tarde la santa misa conclusiva del ‘Jubileo de los Dominicos’, iniciado el 7 de noviembre pasado con motivo de los 800 años de la confirmación de la Orden de los Predicadores por el papa Honorio III.

En la catedral de Roma, la basílica de San Juan de Letrán, el Santo Padre después de inciensar el altar y de las lecturas del día, invitó a los dominicos a ser sal y luz en el carnaval mundano de hoy como lo fueron en el de ayer, y en medio del ambiente ‘líquido’ y globalizado responder con las obras buenas que hacen nacer en el corazón el agradecimiento a Dios Padre, la alabanza, o al menos el interrogante: ‘¿por qué?’, ‘¿por qué esa persona se comporta así?’, inquietando al mundo delante del testimonio del Evangelio.

A continuación el texto completo:

“La palabra de Dios hoy nos presenta dos escenarios humanos opuestos: de una parte el ‘carnaval’ de la curiosidad mundana; de otra la glorificación del Padre mediante las buenas obras. Y nuestra vida se mueve siempre entre estos dos escenarios.

De hecho estos están en cada época, como lo demuestran las palabras de san Pablo dirigidas a Timoteo (cfr 2 Tm 4,1-5). Y también santo Domingo como sus primeros hermanos, ochocientos años atrás, se movía entre estos dos escenarios.

Pablo le advierte a Timoteo que deberá anunciar el Evangelio en medio a un contexto donde la gente busca siempre nuevos maestros, fábulas, doctrinas diversas e ideologías … «Prurientes auribus» (2 Tm 4,3).

Es el carnaval de la curiosidad mundana, de la seducción. Por esto el Apóstol instruye a su discípulo usando también palabras fuertes, como ‘insiste’, ‘amonesta’, ‘reprende’, ‘exhorta’; y después ‘vigila’, ‘soporta los sufrimientos’ (vv. 2.5).

Es interesante ver como ya entonces, hace dos mil años, los apóstoles del Evangelio se encontraban de frente a este escenario, que en nuestros días se ha desarrollado y globalizado a causa de la seducción del relativismo subjetivista.

La tendencia de buscar novedades, propia del ser humano, encuentra el ambiente ideal en la sociedad del aparecer, del consumo, en el cual muchas veces se reciclan cosas viejas, pero lo importante es hacerlas aparecer como nuevas, atrayentes, cautivantes.

También la verdad es maquillada. Nos movemos en la llamada ‘sociedad líquida’, sin puntos fijos, sin ejes, privada de referencias sólidas y estables; en la cultura del efímero, del usa y descarta. Delante de este ‘carnaval’ mundano se destaca netamente el escenario opuesto, que encontramos en las palabras de Jesús que apenas hemos escuchado: “Rindan gloria al Padre vuestro que está en los cielos”.

¿Y como se realiza este pasar de la superficialidad pseudo-festiva a la glorificación? Se realiza a través de las obras buenas de aquellos de quienes volviéndose discípulos de Jesús se han vuelto ‘sal’ y ‘luz’.

“Resplandezca así vuestra luz delante de los hombres –dice Jesús– para que vean vuestras obras buenas y rindan gloria al Padre vuestro que está en los cielos”. En medio al ‘carnaval’ de ayer y de hoy, esta es la respuesta de Jesús y de la Iglesia, este es el apoyo sólido en medio del ambiente ‘líquido’: las obras buenas que podemos realizar gracias a Cristo y a su Espíritu Santo, y que hacen nacer en el corazón el agradecimiento a Dios Padre, la alabanza, o al menos el interrogante: ‘¿por qué?’, ‘¿por qué esa persona se comporta así?’, inquietando al mundo delante del testimonio del Evangelio.

Pero para que suceda este ‘sacudón’ es necesario que el sal no pierda el sabor y la luz no se esconda (cfr Mt 5,13-15).

Jesús lo dice de manera muy clara: si el sal pierde su sabor no sirve más para nada. ¡Ay el sal si pierde el sabor!, ¡Ay de una Iglesia que pierde el sabor!, ¡cuidado con un sacerdote, a un consagrado, a una congregación que pierde su sabor!

Hoy nosotros rendimos gloria al Padre por la obra que santo Domingo, lleno de la luz y del sal de Cristo, ha cumplido hace ochocientos años; una obra al servicio del Evangelio, predicado con la palabra y con la vida; una obra que, con la gracia del Espíritu Santo, ha hecho que tantos hombres y mujeres hayan sido ayudados a no dispersarse en medio del ‘carnaval’ de la curiosidad mundana; pero que en cambio hayan sentido el gusto de la sana doctrina, el gusto del Evangelio y se hayan vuelto a su vez luz y sal, artesanos de las obras buenas… y verdaderos hermanos y hermanas que glorifican al Dios y enseñan a glorificar a Dios con las buenas obras de la vida”.

Francisco bendice a los corderos cuya lana se usará para confeccionar los palios


(ZENIT – Roma).- El santo padre Francisco ha bendecido a dos corderos en la mañana de este sábado, en la capilla de Urbano III del Vaticano, con motivo de la memoria litúrgica de Santa Inés, que se celebra en la basílica romana del mismo nombre situada en la Via Nomentana.

La lana de los corderos se utilizará para confeccionar los palios para los nuevos arzobispos metropolitanos. El palio es un signo litúrgico, de honor y jurisdicción, utilizada por el Papa y por los arzobispos metropolitanos en sus iglesias y en las de sus provincias. El palio de los arzobispos metropolitanos consiste en una estrecha franja de tela, tejida en lana blanca, adornada con seis cruces de seda negra.

El rito de la bendición del palio, que luego será impuesto por el nuncio apostólico local a los arzobispos metropolitanos, es celebrado por el Santo Padre el 29 de junio, solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo.

Benedicto XVI al recordar el sentido del palio dijo: “Tejido con la lana de los corderos que el Papa bendice en la fiesta de Santa Inés”, “Recuerda los corderos y las ovejas de Cristo, que el Señor ha confiado a Pedro con la tarea de apacentarles”. El palio también “recuerda a Cristo mismo, que como Buen Pastor, ha tomado sobre sus hombros a la oveja perdida, la humanidad, para devolverla a casa”. Y añadió que “nos recuerda el hecho de que Él, el Pastor supremo, ha querido hacerse él mismo Cordero, para hacerse cargo, desde dentro, del destino de todos nosotros; para llevarnos y sanar nuestro interior”.

En el 2015 el papa Francisco ha decidido cambiar la modalidad de la entrega del palio a los nuevos arzobispos metropolitanos. Con una carta enviada a las nunciaturas apostólicas, con fecha del 12 de enero de ese año, el maestro de ceremonias pontificias, monseñor Guido Marini, ha comunicado esta decisión del Papa, que “mantiene todo el significado de la celebración del 29 de junio, subraya la relación de comunión y también de comunión jerárquica entre el Santo Padre y los nuevos arzobispos, y al mismo tiempo, a esto se añade –con un gesto significativo– esta unión con la Iglesia local.
Leer también: ¿Quiénes son las benedictinas que confeccionan los palios?

Texto completo del discurso del papa Francisco a la Rota Romana



(ZENIT – Ciudad del Vatcano Esta mañana en la Sala Clementina del Palacio Apostólico Vaticano,

El papa Francisco ha recibido este sábado en audiencia en el Vaticano a los prelados auditores, oficiales, abogados y colaboradores del Tribunal de la Rota Romana con motivo de la solemne inauguración del Año Judicial. Después del saludo del decano, Mons. Pio Vito Pinto, el Papa dirigió a los presentes el siguiente discurso:

“Queridos jueces, oficiales, abogados y colaboradores del Tribunal Apostólico de la Rota Romana.

Extiendo a cada uno de vosotros mi cordial saludo, empezando por el Colegio de los prelados auditores con el Decano, Mons. Pío Vito Pinto, a quien agradezco sus palabras, y el pro-decano, quien recientemente fue nombrado para este puesto. Deseo a todos que vuestro trabajo esté a la enseña de la serenidad y del amor ferviente de la Iglesia en este año judicial que hoy inauguramos.

Hoy me gustaría volver al tema de la relación entre la fe y el matrimonio, en particular, sobre las perspectivas de fe inherentes en el contexto humano y cultural en que se forma la intención matrimonial. San Juan Pablo II explicó muy bien, a la luz de la enseñanza de la Sagrada Escritura, “el vínculo tan profundo que hay entre el conocimiento de fe y el de la razón […].La peculiaridad que distingue el texto bíblico consiste en la convicción de que hay una profunda e inseparable unidad entre el conocimiento de la razón y el de la fe.. “(Enc. Fides et ratio, 16).

Por lo tanto, cuanto más se aleja de la perspectiva de la fe, tanto más, ” el hombre se expone al riesgo del fracaso y acaba por encontrarse en la situación del ‘necio'”. Para la Biblia, en esta necedad hay una amenaza para la vida. En efecto, el necio se engaña pensando que conoce muchas cosas, pero en realidad no es capaz de fijar la mirada sobre las esenciales. Ello le impide poner orden en su mente (cf. Pr 1, 7) y asumir una actitud adecuada para consigo mismo y para con el ambiente que le rodea. Cuando llega a afirmar: ‘Dios no existe’ (cf. Sal 14 [13], 1), muestra con claridad definitiva lo deficiente de su conocimiento y lo lejos que está de la verdad plena sobre las cosas, sobre su origen y su destino” (ibid., 17).

Por su parte, el Papa Benedicto XVI, en el último discurso que les dirigió recordaba que “sólo abriéndose a la verdad de Dios […] se puede entender, y realizar en lo concreto de la vida, también en la conyugal y familiar, la verdad del hombre como hijo suyo, regenerado por el bautismo […]. El rechazo de la propuesta divina, de hecho conduce a un desequilibrio profundo en todas las relaciones humanas […], incluyendo la matrimonial” (26 de enero de 2013).

Es muy necesario profundizar en la relación entre amor y verdad. “El amor tiene necesidad de verdad. Sólo en cuanto está fundado en la verdad, el amor puede perdurar en el tiempo, superar la fugacidad del instante y permanecer firme para dar consistencia a un camino en común. Si el amor no tiene que ver con la verdad, está sujeto al vaivén de los sentimientos y no supera la prueba del tiempo. El amor verdadero, en cambio, unifica todos los elementos de la persona y se convierte en una luz nueva hacia una vida grande y plena. Sin verdad, el amor no puede ofrecer un vínculo sólido, no consigue llevar al « yo » más allá de su aislamiento, ni librarlo de la fugacidad del instante para edificar la vida y dar fruto.”(Enc. Lumen fidei, 27 ).

No podemos ignorar el hecho de que una mentalidad generalizada tiende a oscurecer el acceso a las verdades eternas. Una mentalidad que afecta, a menudo en forma amplia y generalizada, las actitudes y el comportamiento de los cristianos (cfr. Exhort. ap Evangelii gaudium, 64), cuya fe se debilita y pierde la originalidad de criterio interpretativo y operativo para la existencia personal, familiar y social. Este contexto carente de valores religiosos y de fe, no puede por menos que condicionar también el consentimiento matrimonial.

Las experiencias de fe de aquellos que buscan el matrimonio cristiano son muy diferentes. Algunos participan activamente en la vida parroquial; otros se acercan por primera vez; algunos también tienen una vida de intensa oración; otros están, sin embargo, impulsados por un sentimiento religioso más genérico; a veces son personas alejadas de la fe o que carecen de ella.

Ante esta situación, tenemos que encontrar remedios válidos. Indicó un primer remedio en la formación de los jóvenes a través de un adecuado proceso de preparación encaminado a redescubrir el matrimonio y la familia según el plan de Dios. Se trata de ayudar a los futuros cónyuges a entender y disfrutar de la gracia, la belleza y la alegría del amor verdadero, salvado y redimido por Jesús.

La comunidad cristiana a la que los novios se dirigen está llamada a anunciar el Evangelio cordialmente a estas personas, para que su experiencia de amor puede convertirse en un sacramento, un signo eficaz de la salvación. En esta circunstancia, la misión redentora de Jesús alcanza al hombre y a la mujer en lo concreto de su vida de amor. Este momento se convierte para toda la comunidad en una ocasión extraordinaria de misión.

Hoy más que nunca esta preparación se presenta como una ocasión verdadera y propia de evangelización para los adultos y, a menudo, de los llamados lejanos. De hecho, son muchos los jóvenes para los que el acercarse de la boda representa una ocasión para encontrar de nuevo la fe, relegada durante mucho tiempo al margen de sus vidas; por otra parte se encuentran en un momento particular, a menudo caracterizado por una disposición a analizar y cambiar su orientación existencial. Puede ser así un momento favorable para renovar su encuentro con la persona de Jesucristo, con el mensaje del Evangelio y la doctrina de la Iglesia.

Por lo tanto, es necesario que los operadores y los organismos encargados de la pastoral familiar estén motivados por la fuerte preocupación de hacer cada vez más eficaces los itinerarios de preparación para el sacramento del matrimonio, en pro del crecimiento no solamente humano, sino sobre todo de la fe de los novios. El propósito fundamental de los encuentros es ayudar a los novios a realizar una inserción progresiva en el misterio de Cristo, en la Iglesia y con la Iglesia. Esto lleva aparejada una maduración progresiva en la fe, a través de la proclamación de la Palabra de Dios, de la adhesión y el generoso seguimiento de Cristo.

El fin de esta preparación es ayudar a los novios a conocer y vivir la realidad del matrimonio que quieren celebrar, para que lo hagan no sólo válida y lícitamente, sino también fructuosamente, y para que estén dispuestos a hacer de esta celebración una etapa de su camino de fe. Para lograrlo, necesitamos personas con competencias específicas y adecuadamente preparadas para ese servicio, en una sinergia oportuna entre sacerdotes y parejas de cónyuges.

Con este espíritu, quisiera reiterar la necesidad de un “nuevo catecumenado”, en preparación al matrimonio. En respuesta a los deseos de los Padres del último Sínodo Ordinario, es urgente aplicar concretamente todo lo ya propuesto en la Familiaris consortio (n. 66), es decir, que así como para el bautismo de los adultos el catecumenado es parte del proceso sacramental, también la preparación para el matrimonio debe convertirse en una parte integral de todo el procedimiento de matrimonio sacramental, como un antídoto para evitar la proliferación de celebraciones matrimoniales nulas o inconsistentes.

Un segundo remedio es ayudar a los recién casados a proseguir el camino en la fe y en la Iglesia también después de la celebración de la boda. Es necesario identificar con valor y creatividad, un proyecto de formación para las parejas jóvenes, con iniciativas destinadas a aumentar la toma de conciencia sobre el sacramento recibido. Se trata de animarles a considerar los diversos aspectos de su vida diaria como pareja, que es un signo e instrumento de Dios, encarnado en la historia humana.

Pongo dos ejemplos. En primer lugar, el amor con que vive la nueva familia tiene su raíz y fuente última en el misterio de la Trinidad, de la que lleva siempre este sello a pesar de las dificultades y las pobrezas con que se deba enfrentar en su vida diaria. Otro ejemplo: la historia de amor de la pareja cristiana es parte de la historia sagrada, ya que está habitada por Dios y porque Dios nunca falta al compromiso asumido con los cónyuges el día de su boda; Efectivamente es “un Dios fiel y no puede negarse a sí mismo” (2 Tim 2:13) .

La comunidad cristiana está llamada a acoger, acompañar y ayudar a las parejas jóvenes, ofreciendo oportunidades apropiadas y herramientas –empezando por la participación en la misa dominical –para fomentar la vida espiritual, tanto en la vida familiar, como parte de la planificación pastoral en la parroquia o en las agregaciones.

A menudo, los recién casados se ven abandonados a sí mismos, tal vez por el simple hecho de que se dejan ver menos en la parroquia; como sucede sobre todo cuando nacen los niños. Pero es precisamente en estos primeros momentos de la vida familiar cuando hay que garantizar más cercanía y un fuerte apoyo espiritual, incluso en la tarea de la educación de los hijos, frente a los cuales son los primeros testigos y portadores del don de la fe. En el camino de crecimiento humano y espiritual de la joven pareja es deseable que existan grupos de referencia donde llevar a cabo un camino de formación permanente: a través de la escucha de la Palabra, el debate sobre cuestiones que afectan a la vida de las familias, la oración, el compartir fraterno.

Estos dos remedios que he mencionado están encaminados a fomentar un contexto apropiado de fe en el que celebrar y vivir el matrimonio. Un aspecto tan crucial para la solidez y la verdad del sacramento nupcial llama a los párrocos a ser cada vez más conscientes de la delicada tarea que se les ha encomendado en la guía del recorrido sacramental de los novios, para hacer inteligible y real en ellos la sinergia entrefoedus y fides.

Se trata de pasar de una visión puramente jurídica y formal de la preparación de los futuros cónyuges a una fundación sacramental ab initio, es decir, de camino a la plenitud de su foedus-consenso elevado por Cristo a sacramento. Esto requerirá la generosa contribución de cristianos adultos, hombres y mujeres, que apoyen al sacerdote en la pastoral familiar para la construcción de la “obra maestra de la sociedad, la familia, el hombre y la mujer que se aman” (Catequesis, 29 abril 2015) según “el luminoso plan de Dios (Palabras al Consistorio Extraordinario, 20 febrero 2014).

El Espíritu Santo, que guía siempre y en todo al pueblo santo de Dios, ayude y sostenga a todos aquellos, sacerdotes y laicos, que se comprometen y se comprometerán en este campo, para que no pierdan nunca el impulso y el valor de trabajar en pro de la belleza de las familias cristianas, a pesar de las ruinosas amenazas de la cultura dominante de lo efímero y lo provisional.

Queridos hermanos, como ya he dicho varias veces, hace falta mucho valor para casarse en el momento en el que vivimos. Y cuantos tienen la fuerza y la alegría de dar este paso importante deben sentir a su lado el amor y la cercanía concreta de la Iglesia. Con esta esperanza, renuevo mis mejores deseos de buen trabajo para el nuevo año, que el Señor nos da. Les aseguro mi oración y cuento con la vuestra mientras os imparto de corazón la bendición apostólica”.

El Opus Dei Inicia en Roma la elección de su nuevo prelado



(ZENIT – Roma).- El Opus Dei ha iniciado hoy sábado en Roma –con una misa del Espíritu Santo en la iglesia de Santa María de la Paz– el proceso que culminará en la elección de su próximo prelado, el tercer sucesor de san Josémaría Escrivá. A continuación el prelado electo deberá a ser confirmado por el santo padre Francisco.

La elección se realiza después que el pasado 12 de diciembre falleció Mons. Javier Echevarría, obispo español y segundo sucesor después de Álvaro de Portillo, del fundador de la prelatura del Opus Dei.

Una prelatura personal es una institución a la que la Santa Sede encomienda una determinada labor no circunscrita a un territorio particular, por lo tanto personal y no territorial. La potestad del prelado se extiende a la misión de la prelatura, mientras que en todo lo demás los laicos dependen del obispo diocesano.

Así hoy 38 mujeres de diversos países, integrantes de la Asesoría central del Opus Dei, votan en sobre cerrado el nombres del sacerdote que consideran más apto para transformarse en el futuro ‘número uno’ de la prelatura, de los 94 sacerdotes procedentes de 45 países con los requisitos necesarios para ser elegidos.

Los votos permanecerán en una urna sellada hasta el lunes 23, cuando abre el Congreso electivo integrado en total por unas 150 personas entre laicos y los 94 sacerdotes candidatos. La sesión iniciará con el escrutinio del voto femenino, el cual indicará la preferencia de quienes componen el 57 por ciento de los más de 90 mil católicos de la prelatura.

De este modo, los electores del Congreso electivo votarán teniendo en cuenta los nombres señalados por el organismo de gobierno central de las mujeres y quien resulte elegido debe manifestar si acepta o si, a su juicio, existen obstáculos graves que le impidan aceptar el cargo.

Desde la fundación de la obra, ‘el número dos’ del Opus Dei fue elegido como prelado, si bien Mons. Ocáriz, actualmente vicario auxiliar, al frente de la prelatura desde el fallecimiento de Mons. Echevarría, señaló que esa no es una regla y que “hay muchos candidatos válidos, buenos y prudentes que podrían tomar el relevo”. Los candidatos deben tener al menos 40 años de edad, estar desde hace al menos 10 años en el Opus Dei y deben ser sacerdotes desde al menos cinco años.

Además de los 90 mil laicos del Opus Dei, hay más de dos mil sacerdotes encardinados y un número levemente menor de sacerdotes diocesanos que viven la espiritualidad del Opus Dei, pero con dependencia única y exclusiva de su propio obispo.

“El Opus Dei —indica su web— ayuda a encontrar a Cristo en el trabajo, la vida familiar y el resto de actividades ordinarias”. Y precisa que “es en medio de las cosas más materiales de la tierra donde debemos santificarnos, sirviendo a Dios y a todos los hombres”, y que “la familia, el matrimonio, el trabajo, la ocupación de cada momento son oportunidades habituales de tratar y de imitar a Jesucristo, procurando practicar la caridad, la paciencia, la humildad, la laboriosidad, la justicia, la alegría y en general las virtudes humanas y cristianas”.

El Santo Padre autoriza decretos de la Congregación para la Causa de los Santos



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El Santo Padre recibió ayer viernes por la tarde en audiencia, al cardenal Angelo Amato, S.D.B., prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. En la audiencia el Papa autorizó a la Congregación a promulgar los decretos referentes a:

MILAGROS
-Un milagro atribuido a la intercesión del Venerable Siervo de Dios Arsenio da Trigolo (en el siglo Giuseppe Migliavacca), (1849- 1909), italiano sacerdote profeso de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, fundador de la congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación.

VIRTUDES HEROICAS
-Siervo de Dios Raymundo Jardón Herrera, mexicano (1887- 1934),sacerdote diocesano.
– Siervo de Dios Juan Sáez Hurtado, español, (1897 -1982) sacerdote diocesano.
– Siervo de Dios Ignazio Beschin (en el siglo Giuseppe), italiano, (1880 -1952), sacerdote profeso de la Orden de los Hermanos Menores.
– Siervo de Dios József Wech Vandor, húngaro (1909-1979), sacerdote profeso de la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco.
– Siervo de Dios Francesco Convertini, italiano, sacerdote profeso de la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco (1898 -1976)
– Sierva de Dios Santina María Addolorata (en el siglo María Addolorata De Pascali), italiana (1897-1981) fundadora de la Congregación de la Hermanas Discípulas del Sagrado Corazón;
– Siervo de Dios Jan Tyranowski, polaco (1901-1947), laico.

VIERNES, 20 DE ENERO

“Los santos no son personas que nunca han cometido errores o pecados, sino quienes se arrepienten y se reconcilian”. (Benedicto XVI)

El Papa en Sta. Marta: Dios no se acuerda de nuestros pecados



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, en la homilía de la misa celebrada esta mañana en Santa Marta, ha invitado a vencer la mentalidad egoísta de los doctores de la ley que siempre condena. Haciendo referencia a la primera lectura del día, el Papa ha subrayado que la nueva alianza que hace Dios con nosotros en Jesucristo nos renueva el corazón y nos cambia la mentalidad. Dios renueva todo –ha asegurado el Papa– desde la raíz, no solamente en la apariencia.

El Pontífice ha indicado que la ley del Señor no es una forma de actuar externa, entra en el corazón y “nos cambia la mentalidad”. En la nueva alianza “hay un cambio de mentalidad, hay un cambio de corazón, un cambio de sentir, de forma de actuar”, “una forma diferente de ver las cosas”.

Siguiendo en esta línea, ha precisado que la nueva alianza “nos cambia el corazón” y “nos hace ver la ley del Señor con este nuevo corazón, con esta nueva mente”. El Santo Padre ha invitado a pensar en los doctores de la ley que perseguían a Jesús. Hacían “todo, todo lo que estaba prescrito en la ley” pero “su mentalidad estaba lejos de Dios”. Tal y como ha explicado el Papa era una mentalidad egoísta, centrada en sí mismos. Su corazón –ha lamentado– era un corazón que condenaba, siempre condenando. Mientras que “la nueva alianza nos cambia el corazón y nos cambia la mente. Hay un cambio de mentalidad”.

El Santo Padre ha recordado que “va adelante”, “nos asegura que perdonará las iniquidades” y “no se acordará más de nuestros pecados”. Bromeando, Francisco ha indicado que “es la debilidad de Dios” que cuando perdona, olvida.

Finalmente, el Pontífice ha reflexionado sobre “el cambio de pertenencia”. Nosotros –ha subrayado– pertenecemos a Dios, los otros dioses no existen, son estupideces. De este modo, ha invitado a pedir la Señor “ir adelante en esta alianza de ser fieles”.

Cambiar el corazón, cambiar la vida, no pecar más o no hacer recordar al Señor lo que ha olvidado con nuestros pecados de hoy, cambiar la pertenencia: “nunca pertenecer a la mundanidad, al espíritu del mundo, a las estupideces del mundo, solamente al Señor”.

Francisco se reúne con el presidente de Paraguay



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco ha recibido esta mañana al presidente de Paraguay, Horacio Cartes, en un encuentro que ha durado 23 minutos. El presidente ha venido acompañado por dos de sus hijas, Sofía y Sol, así como del Canciller, el Secretario General y su secretario privado.


En la reunión privada –informa la oficina de prensa de la Santa Sede– que se ha desarrollado en un ambiente de cordialidad, se han puesto de manifiesto las buenas relaciones entre la Santa Sede y Paraguay. Asimismo, “se han analizado temas de interés común”, tales como “el desarrollo integral de la persona humana”, “la lucha contra la pobreza” y “la paz social”. En esta perspectiva, se ha mencionado también “la colaboración con la Iglesia católica y la contribución que ofrece en el ámbito social, educativo y de asistencia a los más necesitados”. Finalmente, la conversación ha proseguido con un “intercambio de puntos de vista sobre la situación política y social regional”, con especial referencia al “desarrollo de las instituciones democráticas”.

El Santo Padre visitó Paraguay en su viaje a Latinoamérica en julio de 2015. Visita que ha dejado una huella especialmente importante para uno de los barrios más desfavorecidos de Asunción, Bañado Norte. Lugar al que acudió el Pontífice y en el que ahora el presidente está desarrollando un proyecto de construcción de viviendas que ha podido presentar hoy a Papa. Este nuevo barrio, que constará de 1000 viviendas, se llamará San Francisco, en honor al Santo Padre. Las primeras viviendas serán entregadas en marzo. El orden de prioridad para elegir a las personas beneficiarias de este proyecto ha sido: madres solteras, familias con algún miembro discapacitados y familias con ancianos.

El mandatario paraguayo ha regalado al Papa un álbum de fotografías de la visita que realizó al país. Juntos, se detenían a contemplar las imágenes y comentaban compartiendo recuerdos. Además le ha entregado también un cuadro pintado por el artista Koki Ruiz, que presenta el retablo de maíz que se realizó para la misa que el Pontífice celebró en Ñu Guazú.


Cuadro de Ñu Guazú pintado por Koki – © RLG

Por su parte, el Santo Padre le ha entregado un medallón de bronce del Jubileo de la Misericordia. Además, le ha entregado también una copia de su exhortación apostólica Amoris Laetitia y el libro-entrevista con el periodista Andrea Tornielli, “El nombre de Dios es Misericordia”. Finalmente, le ha regalado también una copia del Mensaje de la Jornada de la paz. Cartes ha asegurado al Santo Padre que reza por él todos los días.

Un momento divertido del encuentro se dio cuando el Papa preguntó al presidente “¿Reza por mí?”. El presidente respondió afirmativamente y el Santo Padre bromeó “¿pero a favor o en contra?”. Cartes, sorprendido, respondió: “A favor, a favor”.

El Papa a la Marcha por la vida en Francia: “Trabajar incansablemente por una cultura de la vida”



(ZENIT – Roma).- El papa Francisco ha alentado a los participantes de la Marcha por la Vida francesa, que tendrá lugar el domingo 22 de enero en París, a “trabajar incansablemente” por la cultura de la vida. En una carta dirigida al presidente de la Marche pour la Vie, a través de monseñor Luigi Ventura, nuncio apostólico en Francia, el Papa “saluda cordialmente a los participantes de este manifestación”.

Asimismo, el Santo Padre recuerda que “la Iglesia no debe nunca cesar de ser abogada de la vida y no debe renunciar a anunciar que la vida humana va protegida sin condiciones, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural”, se lee en la carta, con fecha del 18 de enero.

Por otro lado, monseñor Ventura añade: “más allá de la legítima manifestación a favor de la defensa de la vida humana, el Santo Padre anima a los participantes de la Marche pour la Vie a trabajar incansablemente para la edificación de una civilización del amor y por una cultura de la vida”.

Se trata de la XI edición de la Marcha, que reúne un colectivo de asociaciones comprometidas en la defensa de la vida y es sostenida por la Confederación Nacional de las Asociaciones Familiares católicas.

El ecumenismo encuentra caminos de unidad a través de la música



(ZENIT – Roma).- La Capilla Musical Pontificia Sixtina y el Coro Anglicano de la Abadía de Westminster, con ocasión de la clausura de la Semana de oración por la unidad de los cristianos, participarán en dos eventos especiales.

El martes 24 de enero, a las 20.00 en la Basílica de San Juan de Letrán, se celebrará un concierto que representa “una gran ocasión para poder escuchar dos coros que tienen en común una profunda búsqueda y un valor histórico y artístico de absoluta relevancia internacional”.

Y el miércoles 25 de enero, a las 17.30, ante la Basílica de San Pablo Extramuros, el Santo Padre presidirá las vísperas con la presencia de los dos coros históricos, que cantarán conjuntamente.

Dos jornadas importantes –indicado el comunicado– para el camino ecuménico que encuentra caminos concretos de unidad a través de la música.

La JMJ de Panamá será del 22 al 27 de enero de 2019


(ZENIT – Roma).- La Jornada Mundial de la Juventud se llevarán a cabo del 22 al 27 de enero 2019. Así lo ha anunciado este viernes el arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa Mendieta, durante una rueda de prensa que tuvo lugar hoy en la capital del país. Monseñor Ulloa ha reiterado el agradecimiento de la Iglesia panameña al papa Francisco “por haber elegido Panamá como la sede de las JMJ de 2019”.

El prelado ha explicado –tal y como se lee en el comunicado de la arquidiócesis– que para establecer la fecha de la JMJ han sido consideradas muchas opciones, sin embargo, han prevalecido las razones climáticas. “Somos conscientes que en algunos países no es período de vacaciones, pero estamos convencidos que esto no será impedimento para que miles de jóvenes de los otros continentes puedan venir a Panamá a encontrarse con Jesucristo, de la Mano de nuestra Madre la Virgen María y con el Sucesor de Pedro”, ha asegurado.

La fecha elegida, ha observado, “permite garantizar las condiciones climáticas de la región para el desarrollo de este evento mundial de la juventud”. Por otro lado, ha asegurado a los “jóvenes de todos los continentes” que “sabemos que cuando se proponen metas, y especialmente si tienen que ver con su fe, ustedes son creativos y se adaptan a las realidades, para lograr alcanzarlas”.

Finalmente, monseñor Ulloa ha subrayado que Panamá les espera “con el corazón y los brazos abiertos” para “compartir la fe”, “sentirnos Iglesia, aportando cada uno su riqueza étnica y cultural en esta gran fiesta espiritual”, “donde mostraremos al mundo el rostro joven de una Iglesia Católica en salida”, dispuesta “a ser lío para anunciar la alegría del evangelio”, a los alejados, a los excluidos, a los que se encuentran en las periferias existenciales y geográficas.

España: Antonio Sáinz de Vicuña, nuevo presidente de Ayuda a la Iglesia Necesitada



(ZENIT – Roma).- D. Antonio Sáinz de Vicuña es el nuevo presidente de Ayuda a la Iglesia Necesitada – ACN España, sustituyendo así a Guillermo Velasco Fabra, que ha sido el presidente interino durante el último año y seguirá formando parte del Consejo. El nuevo presidente ha sido presentado en la oficina nacional de España por el Presidente Ejecutivo Internacional de Ayuda a la Iglesia Necesitada, D. Johannes Heereman.

“He tenido el honor de que el cardenal Mauro Piacenza me haya designado como nuevo presidente de ACN España”. Nuestra organización quiere sensibilizar de la necesidad de ayudar a los cristianos allí donde están perseguidos y necesitados. Y para mantener un principio básico que es la libertad religiosa”, indica el nuevo presidente en un comunicado publicado este viernes.

Por su parte, D. Johannes Heereman ha destacado el papel de la delegación española de ACN, “una de las más punteras de las 22 oficinas nacionales que hay en todo el mundo”. Asimismo ha valorado positivamente su labor de concienciación y apoyo “que es ejemplo para ACN a nivel internacional y que está a la cabeza de la labor de apoyo a la Iglesia que sufre necesidad o persecución en el mundo”.

D. Antonio Sáinz asume un cargo representativo en la fundación pontificia y será quien dirija el Consejo de Ayuda a la Iglesia Necesitada en España, cuya dedicación al mismo es de manera desinteresada. D. Antonio Sáinz es abogado del estado, actualmente jubilado.

Monseñor Celli renuncia a su participación en las reuniones de diálogo en Venezuela




(ZENIT – Roma).- Monseñor Celli, delegado del Papa para la Mesa del Diálogo en Venezuela, no podrá asistir a la reunión de diálogo que se está celebrando en el país. Así lo indicó este jueves, 19 de enero, el secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Alberto Torrealba, al informar que el nuncio apostólico en Venezuela, Aldo Giordano, lo comunicó a la alianza opositora.
El texto de la nota –según publica la agencia Fides– contiene la comunicación del arzobispo Aldo Giordano a Torrealba: “Deseo informarle que S.E. Mons. Claudio María Celli, Delegado del Papa para la Mesa del Diálogo en Venezuela, ha renunciado a su visita a Venezuela para los próximos días, por lo tanto no participará a las posibles reuniones previstas para estos días”. Asimismo, indica que él mismo, ha sido designado como Delegado de la Santa Sede para estos eventuales encuentros”.

El 30 de octubre de 2016 se dio la primera reunión entre representantes del Gobierno de Nicolás Maduro y de la MUD como parte de la Mesa de Diálogo deseada por UNASUR, en la que monseñor Celli participaba como facilitador.

En un comunicado publicado hoy por presidencia de Gobierno de Venezuela, se indica que el presidente Nicolás Maduro, “valoró como positiva la reunión que sostuvo este jueves con los acompañantes del diálogo de paz que mantiene con representantes de la oposición”. A través de su cuenta en la red social twitter, explicó: “Excelente reunión con los acompañantes internacionales de Unasur -Unión de Naciones Suramericanas- y el Vaticano para fortalecer el proceso de diálogo político por la paz”.

La reunión –informa el comunicado– se realizó en el Palacio de Miraflores, con la participación del secretario general de la UNASUR, Ernesto Samper; el nuncio apostólico, Aldo Giordano, en representación del Vaticano, los ex presidentes José Luís Rodríguez Zapatero (España), Leonel Fernández (República Dominicana) y Martín Torrijos (Panamá); junto al vicepresidente ejecutivo, Tareck El Aissami, y los representantes del Gobierno en la mesa de diálogo, el alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, y el vicepresidente para el área social, Elías Jaua.

En este encuentro, el “Ejecutivo ratificó su disposición al diálogo con sectores de la oposición, con el fin de consolidar la paz en el país. Los acompañantes entregaron al Ejecutivo una propuesta para retomar las conversaciones que comenzaron en octubre de 2016 y que la oposición se niega a continuar”, indica el comunicado de la presidencia del Gobierno.

El nuncio apostólico, Aldo Giordano, “comentó que el Papa Francisco cree en la paz, en la reconciliación del pueblo por el bien del país”.

Bolivia homenajea a Francisco con música de las misiones jesuíticas


(ZENIT – Roma).- Bolivia rendirá homenaje al papa Francisco interpretando algunas piezas musicales barrocas compuestas en las misiones jesuíticas en el siglo XVII. Lo hará el próximo 25 de enero, durante la audiencia general de los miércoles. Lo indicó el embajador ante la Santa Sede del Estado Plurinacional de Bolivia, Julio César Caballero Moreno, en un desayuno de trabajo realizado este viernes en la sede diplomática ubicada a pocos pasos de Vaticano.

“Son jóvenes de un barrio popular de Santa Cruz de la Sierra –explica el embajador– y su historia conmueve porque es una demostración que la fe y la esperanza son la base de sus logros artísticos”.

Precisó además que los jóvenes y niños de la orquesta de la juventud boliviana ‘Hombres Nuevos’, “interpretan partituras de música sacra, composiciones renacentistas de estilo barroco escritas por Doménico Zipoli, uno de los jesuitas que llegó a las Misiones de Chiquitos en América del siglo XVII”, y que incluso “contó en la composición de las mismas con la colaboración de algunos indígenas, aunque no las hayan firmado”.

El diplomático señaló que por su calidad musical “la sinfónica cuenta con el reconocimiento todos los ambientes de Bolivia, por haber interpretado obras coloniales, barroco europeo, obras para cuerdas de Tchaikovski y Barber, entre otros”.

Además ha explicado que los instrumentos son traídos y producidos en las “Misiones de Chiquitos”, pueblo en el que se encuentran los artesanos expertos en “la creación de instrumentos musicales con el toque barro y un fino acabado”.

En su gira en Roma, los 25 jóvenes de 12 a 25 años, tocarán el próximo miércoles en el Instituto Pontificio de Música Sacra, donde escenificarán la obra: “San Ignacio de Loyola” de Zipoli; al día siguiente a las 19 horas en la iglesia de San Ignacio de Loyola, y el 27 en el templo de Santa María en Monserrat, llamada también la iglesia de los españoles.

Indicó también que los jesuitas no impusieron el castellano en las misiones, sino que aprendieron las lenguas nativas para así transmitir el Evangelio, y que además de la evangelización que realizaron, dejaron también una herencia cultural y musical muy importante, un ejemplo de sincretismo cultural.

El embajador Caballero quiso recordar que esta sinfónica de Santa Cruz, nació hace 25 años gracias al sacerdote agustino Nicolás Castellanos, después obispo de la diócesis española de Palencia, que renunció en 1991 para ir como misionero en Bolivia, donde se dedica a los más pobres, y creó la Fundación Hombres Nuevos y la Orquesta de la juventud boliviana que rescata el patrimonio musical dejado por las misiones jesuíticas.


JUEVES, 19 DE ENERO

“El que es bueno en la familia es también un buen ciudadano”. (Sófocles)
El Papa en Sta. Marta: “Una vida cristiana sin tentaciones no es cristiana”

Posted by Redaccion on 19 January, 2017




(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, en la homilía de la misa celebrada este jueves en Santa Marta, ha recordado que la vida cristiana “es un lucha”, ha advertido sobre las tentaciones que nos llevan por el camino equivocado y ha recordado que Jesús vino a destruir la influencia del mal en nuestros corazones.


El Santo Padre ha reflexionado sobre el pasaje del Evangelio que narra de la gran multitud que seguía a Jesús con entusiasmo y que venía de todas las partes. Al respecto, el Pontífice ha invitado a preguntarse: “¿por qué venía esta multitud?”. El Evangelio cuenta que eran “enfermos que buscaban sanarse”. Pero también había personas a las que les gustaba “escuchar a Jesús, porque hablaba no como sus doctores, sino que hablaba con autoridad” y “esto tocaba el corazón”. Esta multitud “venía espontáneamente”, ha comentado con amarga ironía, “no la llevaban en los autobuses, como hemos visto muchas veces cuando se organizan manifestaciones y muchos tienen que ir allí para ‘verificar’ la presencia, para no perder los puestos de trabajo”. Esta gente “iba porque sentía algo” al punto que Jesús tuvo que pedir una barca para ir un poco lejos de la orilla. A esta multitud –ha añadido– le atraía el Padre: era el Padre que atraía la gente hacia Jesús. Y a este punto Jesús no permanecía indiferente, como un maestro estático que decía sus palabras y después se lavaba las manos, ha subrayado el Papa. Esta multitud, ha asegurado Francisco, tocaba el corazón de Jesús. El Pontífice ha revelado que no son las argumentaciones las que mueven a las personas, no son “los argumentos apologéticos”. Es necesario “que sea el Padre el que atrae hacia Jesús”.



Por otro lado, el Santo Padre ha observado que es “curioso” que en este pasaje del Evangelio de Marcos en el que “se habla de Jesús, se habla de la multitud, del entusiasmo” y del amor del Señor, termina con los espíritus impuros que cuando lo veían gritaban: “¡tú eres el Hijo de Dios!”.



En esta línea, Francisco ha reconocido que una vida cristiana sin tentaciones no es cristiana: es ideológica, es gnóstica, pero no es cristiana. “¡Cuando el Padre atrae a la gente hacia Jesús, hay otro que atrae de forma contraria y te hace la guerra dentro!”, ha advertido. Un lucha “para vencer, para destruir el imperio de satanás, el imperio del mal”, ha proseguido Francisco.



Asimismo ha recordado que para esto vino Jesús para destruir “a satanás”, “su influencia en nuestros corazones”. El Santo Padre ha invitado a interrogarse: ¿yo siento esta lucha en mi corazón? ¿Entre la comodidad o el servicio a los otros, entre divertirme un poco o hacer oración y adorar al Padre, entre una cosa y otra, siento la lucha? ¿Las ganas de hacer el bien o algo que me para, me vuelve escéptico? ¿Yo creo que mi vida conmueva el corazón de Jesús?



Finalmente, el Pontífice ha invitado a buscar en el corazón cómo va la situación allí. Y pidamos al Señor –ha exhortado– a ser cristianos que sepan discernir qué sucede en el propio corazón y elegir bien el camino sobre el cual el Padre nos atrae a Jesús.

Francisco: “En el Jubileo se encuentran la bondad de Dios y la fragilidad del hombre”

Posted by Redaccion on 19 January, 2017




(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco ha recibido esta mañana en audiencia a los organizadores de la exposición sobre la historia de los Jubileos titulada “Antiquorum habet”, que ha tenido lugar en el Senado del 13 de de marzo al 2 de julio de 2016. En su discurso, el Santo Padre ha expresado su “reconocimiento” por la exposición. Una exposición que “ha documentado múltiples aspectos de los Años Santos, a partir del primero, proclamado por el papa Bonifacio VIII”.


Al respecto, el Pontífice ha subrayado que desde el 1300 en adelante, cada Jubileo “ha marcado la historia de Roma”. Desde la arquitectura a la acogida de los peregrinos, desde el arte a las actividades asistenciales y caritativas, ha señalado Francisco. Asimismo, ha indicado que hay un elemento esencial en el corazón de cada Año Santo que no se pierde nunca de vista. “En el Jubileo se encuentran la bondad de Dios y la fragilidad del hombre, que siempre necesita del amor y del perdón del Padre”, ha subrayado el Papa.



Es precisamente Dios quien usa la misericordia, y especialmente en esto se manifiesta su omnipotencia. Finalmente ha dado las gracias a los organizadores y voluntarios de la exposición y al Senado que la ha alojado, “por la obra de sensibilización histórica y cultural ofrecida a los visitantes”.

Francisco recuerda que la intención de Lutero era renovar la Iglesia, no dividirla

Posted by Rocío Lancho García on 19 January, 2017



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco ha recibido esta mañana a una delegación ecuménica de la Iglesia luterana de Finlandia que ha viajado a Roma para celebrar la fiesta de san Enrique, patrón de país.


Así, durante el discurso que les ha dirigido, ha asegurado que es una “bonita costumbre” desde hace treinta años que esta peregrinación coincida con la Semana de oración por la unidad de los cristianos. El verdadero ecumenismo — ha asegurado el Papa– se basa en la conversión común a Jesucristo como nuestro Señor y Redentor. Al mismo tiempo, el Santo Padre ha dicho que si nos acercamos junto a Él, “nos acercamos también los unos a los otros”. Por eso, el Papa ha recordado que en estos días invocamos más intensamente el Espíritu Santo para que “suscite en nosotros esta conversión que hace posible la reconciliación”.



Haciendo referencia a la conmemoración del camino ecuménico que se celebró el pasado 31 de octubre en Lund, Suecia, en la que participó el Papa, ha indicado que “tuvo un significado importante en el plano humano y teológico-espiritual”. Después de cincuenta años de diálogo ecuménico, “hemos logrado exponer claramente las perspectivas sobre las que hoy podemos decir que estamos de acuerdo”.



Por otro lado ha reconocido que “al mismo tiempo tenemos vivo en el corazón el arrepentimiento sincero por nuestras culpas”. Y en este espíritu, en Lund se recordó que la intención de Martin Lutero, hace cincuenta años, “era la de renovar la Iglesia, no de dividirla”. Este encuentro, ha asegurado el Papa, ha dado la valentía y la fuerza para mirar adelante, en nuestro Señor Jesucristo, en el camino ecuménico que estamos llamados a recorrer juntos.



Preparando la conmemoración común de la Reforma, ha precisado Francisco, católicos y luteranos han tomado más conciencia también del hecho de que el diálogo teológico permanece esencial para la reconciliación y va llevado adelante con compromiso constante. Así, “en esa comunión concorde que permite al Espíritu Santo actuar”, el Santo Padre ha afirmado que “podremos llegar a ulteriores convergencias sobre contenidos de la doctrina y de la enseñanza moral de la Iglesia y podremos acercarnos cada vez más a la unidad plena y visible”.



El año 2017, año conmemorativo de la Reforma, según el Papa “representa para católicos y luteranos una ocasión privilegiada para vivir de forma más auténtica la fe, para redescubrir juntos el Evangelio” y para “buscar y testimoniar a Cristo con impulso renovado”.



Finalmente, el Santo Padre ha recordado que este año Finlandia cumple cien años como Estado independiente. Por eso ha deseado que este aniversario pueda animar a todos los cristianos de este país a “profesar la fe en el Señor Jesucristo testimoniando hoy delante del mundo y traduciéndose también en gestos concretos de servicio, de fraternidad, de compartir”.

La Santa Sede e Israel exploran nuevas oportunidades de colaboración

Posted by Staff Reporter on 19 January, 2017




(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- La Comisión Bilateral Permanente de Trabajo entre la Santa Sede y el Estado de Israel se reunió este miércoles, 18 de enero, en sesión plenaria, en Jerusalén. De este modo continúa el trabajo sobre las negociaciones (acerca del artículo 10§2 delFundamental Agreement) entre la Santa Sede y el Estado de Israel de 1993.


La reunión estuvo presidida por Tzachi Hanegbi, ministro de Cooperación Regional del Estado de Israel, y por monseñor Antoine Camilleri, subsecretario para las Relaciones con los Estados.



La sesión plenaria ha tomado acto de “los progresos de la Comisión de Trabajo en las negociaciones acerca del art. 10 § 2 manifestando su agrado por la atmósfera reflexiva y constructiva en la cual se han desarrollado”. También ha reconocido la labor realizada por el Ministerio de Justicia –indica la oficina de prensa de la Santa Sede– en relación con la aplicación de los acuerdos bilaterales de 1997 sobre la personalidad jurídica.



Las partes han acordado los pasos sucesivos de cara a la próxima asamblea plenaria “prevista para marzo de 2017 en la Ciudad del Vaticano”.



Después de la reunión de la Comisión Bilateral de Trabajo, la Santa Sede y el Estado de Israel han llevado a cabo una sesión de consultas bilaterales en el Ministerio de Asuntos Exteriores. Las delegaciones “discutieron asuntos de interés común, y exploraron nuevas oportunidades de cooperación”.

La Pontificia Academia para la Vida lanza nuevo perfil de Twitter

Posted by Redaccion on 19 January, 2017



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- Con una felicitación del papa Francisco ha comenzado su actividad el perfil Twitter oficial de la Pontificia Academia para la Vida: @PontAcadLife. “Una voz al servicio de las razones de la vida en el debate científico y cultural contemporáneo. Para seguir y hacer seguir”, como se lee en una nota publicada. El perfil twitter –presentado hoy al Papa por el presidente monseñor Vincenzo Paglia– es el primer paso del nuevo proyecto de comunicación de la Pontificia Academia que verá en las próximas semanas la renovación de la página web y de la newsletter periódica, así como la apertura de los canales YouTube y Flickr y el lanzamiento de una App.

MIÉRCOLES 18 DE ENERO

“Descargad en Él todo vuestro agobio, porque Él cuida de vosotros”. (San Juan Eudes)



Posted by Rocío Lancho García on 18 January, 2017




(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, como cada semana, ha recibido este miércoles en el Aula Pablo VI a miles de fieles para celebrar la audiencia general. De este modo, ha proseguido hoy con las catequesis dedicadas a la esperanza cristiana. Los peregrinos, venidos de todas las partes del mundo, se acercaban al pasillo para poder saludar de cerca y dar la mano al Santo Padre

El Pontífice, en el resumen que hace en español de la catequesis, y haciendo referencia a la lectura leída precedentemente, ha indicado que “el profeta Jonás nos invita a reflexionar sobre el vínculo entre esperanza y oración”. Tal y como ha señalado, Jonás es enviado a Nínive, ciudad enemiga de Israel y por tanto “indigna de la misericordia de Dios, para predicar su conversión”. Jonás –ha observado–no lo entiende y huye. Asimismo, Francisco ha recordado que “en el barco encontrará a unos paganos que al verse en peligro por una tempestad se ponen a rezar e invitan al profeta a unirse a ellos”.

Ante la muerte –ha aseverado– el hombre reconoce su fragilidad y se abre a Dios con una oración llena de esperanza. El Papa ha explicado que Jonás asume su responsabilidad y “se sacrifica para que los paganos se salven”. En ellos, ha añadido, se opera un milagro aún más grande: “gracias a esta experiencia de muerte logran encontrar al Dios de la vida, transformándose su oración en una acción de gracias”. Finalmente, ha señalado que más tarde, el rey de Nínive tras oír la predicación de Jonás, “se confía a la misericordia divina y llama a todos a la oración y a la penitencia, salvando así la ciudad”.

A continuación, el Santo Padre ha saludado a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. En la oración –ha explicado el Papa– nuestra esperanza no se ve defraudada. Asimismo ha exhortado a que en esta Semana oración que hoy iniciamos “pidamos insistentemente al Padre por la unidad de todos los cristianos”.

Al respecto, al finalizar la audiencia, en el saludo a los jóvenes, los enfermos y los recién casados, ha recordad que hoy inicia la Semana de oración por la unidad de los cristianos. Este año, ha indicado, nos hace reflexionar sobre “el amor de Cristo que empuja a la reconciliación”. Por eso ha invitado a los jóvenes a rezar para que “todos los cristianos vuelvan a ser una única familia”. Asimismo ha pedido a los enfermos que ofrezcan sus sufrimientos “por la causa de la unidad de la Iglesia”. Finalmente, a los recién casados ha invitado a hacer experiencia “del amor gratuito como es el de Dios por la humanidad”.


Posted by Redaccion on 18 January, 2017


(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, como es tradición, celebrará en la Basílica de San Pablo Extramuros las vísperas en la solemnidad de la Conversión de San Pablo, el 25 de enero. Esta celebración se organiza cada año como conclusión de la Semana de oración para la unidad de los Cristianos y este año lleva por tema “El amor de Cristo nos empuja hacia la reconciliación”(2 Cor 5, 14-20).

Formarán parte de la celebración –informa la Santa Sede– los representantes de las otras Iglesias y Comunidades eclesiales presentes en Roma. Además, están invitado de forma particular el clero y los fieles de la diócesis de Roma.

Durante la audiencia general de esta mañana, en el saludo a los peregrinos de lengua alemana, ha indicado que recuerda con conmoción la oración ecuménica a Lund, en Suecia, el pasado 31 de octubre. En el espíritu de esa conmemoración común de la Reforma –ha señalado– miramos más a lo que nos une que a lo que nos divide, y continuamos el camino juntos para profundizar nuestra comunión y darle una forma cada vez más visible.

De este modo, el Pontífice ha asegurado que en Europa esta fe común en Cristo es como un hilo verde de esperanza: pertenecemos los unos a los otros. “Comunión, reconciliación y unidad son posibles”, ha subrayado. Al mismo tiempo, ha precisado que “tenemos la responsabilidad de este mensaje y debemos testimoniar con nuestra vida”. Dios –ha concluido– bendiga esta voluntad de unión y cuide a todas las personas que caminan en el camino de la unidad.




Posted by Redaccion on 18 January, 2017


(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, una semana más, ha reflexionado sobre la esperanza cristiana en la catequesis de la audiencia general. Este miércoles se ha centrado en la historia de Jonás. Así, ha explicado que la esperanza, delante del peligro y de la muerte, se expresa en oración.

Publicamos a continuación el texto completo de la catequesis.

Queridos hermanos y hermanas, buenos días.

En la Sagrada Escritura, entre los profetas de Israel, despunta una figura un poco anómala, un profeta que intenta evadirse de la llamada del Señor rechazando ponerse al servicio del plan divino de salvación. Se trata del profeta Jonás, de quién se narra la historia en un pequeño libro de solo cuatro capítulos, una especie de parábola portadora de una gran enseñanza, la de la misericordia de Dios que perdona.

Jonás es un profeta “en salida”, también en fuga, que Dios envía “a la periferia”, a Nínive, para convertir a los habitantes de esa gran ciudad. Pero Nínive, para un israelita como Jonás, representa una realidad que amenaza, el enemigo que ponía en peligro la misma Jerusalén, y por tanto para destruir, no para salvar. Por eso, cuando Dios manda a Jonás a predicar en esa ciudad, el profeta, que conoce la bondad del Señor y su deseo de perdonar, trata de escapar de su tarea y huye.

Durante su huida, el profeta entra en contacto con los paganos, los marineros de la nave sobre la que se embarca para alejarse de Dios y de su misión. Y huye lejos porque Nínive estaba en la zona de Irak y él huye a España. Pero huye de verdad. Y es precisamente el comportamiento de estos hombres, como después será el de los habitantes de Nínive, que nos permite hoy reflexionar un poco sobre la esperanza que, delante del peligro y de la muerte, se expresa en oración.

De hecho, durante la travesía en el mar, estalla una gran tormenta, y Jonás baja en la bodega del barco y se duerme. Los marineros sin embargo, viéndose perdidos, «invocaron cada uno al propio dios» (Jon1,5). Eran paganos. El capitán del barco despierta a Jonás diciéndole: «Qué haces aquí dormido? Levántate e invoca a tu dios. Tal vez ese dios se acuerde de nosotros, para que no perezcamos» (Jon 1,6).

Las reacciones de estos “paganos” es la reacción justa delante de la muerte; porque es entonces que el hombre hace experiencia completa de la propia fragilidad y de la propia necesidad de salvación. El horror instintivo de morir desvela la necesidad de esperar en el Dios de la vida.«Quizá Dios se acuerde de nosotros y no pereceremos»: son las palabras de la esperanza que se convierten en oración, esa súplica llena de angustia que sale de los labios del hombre delante a un inminente peligro de muerte.

Demasiado fácilmente diseñamos el dirigirnos a Dios en la necesidad como si fuera solo una oración interesada, y por eso imperfecta. Pero Dios conoce nuestra debilidad, sabe que nos acordamos de Él para pedir ayuda, y con la sonrisa indulgente de un padre responde benevolente.

Cuando Jonás, reconociendo la propia responsabilidad, se hace echar al mar para salvar a sus compañeros de viaje, la tempestad se calma. La muerte inminente ha llevado a esos hombres paganos a la oración, ha hecho que el profeta, a pesar de todo, viviera la propia vocación al servicio de los otros aceptando sacrificarse por ellos, y ahora conduce a los supervivientes al reconocimiento del verdadero Señor y a la alabanza. Los marineros, que habían rezado con miedo dirigiéndose a sus dioses, ahora, con sincero temor del Señor, reconocen al verdadero Dios y ofrecen sacrificios y hacen promesas. La esperanza, que les había llevado a rezar para no morir, se revela aún más poderoso y obra una realidad que va también más allá de lo que ellos esperaban: no solo no perecen en la tempestad, sino que se abren al reconocimiento del verdadero y único Señor del cielo y de la tierra.

Sucesivamente, también los habitantes de Nínive, delante de la perspectiva de ser destruidos, rezan, empujados por la esperanza en el perdón de Dios. Harán penitencia, invocarán al Señor y se convertirán a Él, empezando por el rey, que, como el capitán de la nave, da voz a la esperanza diciendo: «Tal vez Dios se vuelva atrás y se arrepienta … de manera que no perezcamos» (Jon 3,9). También para ellos, como para la tripulación en la tormenta, haber afrontado la muerte y haber resultado salvados les ha llevado a la verdad. Así, bajo la misericordia divina, y aún más a la luz del misterio pascual, la muerte se puede convertir, como ha sido para san Francisco de Asís, en “nuestra hermana muerte” y representar, para cada hombre y para cada uno de nosotros, la sorprendente ocasión de conocer la esperanza y de encontrar al Señor. Que el Señor nos haga entender esto: la unión entre oración y esperanza. La oración te lleva adelante a la esperanza. Y cuando las cosas se vuelven oscuras, más oración y habrá más esperanza.




Posted by Redaccion on 18 January, 2017

(ZENIT – Roma).- El Consejo de Conferencias Episcopales de Europa y la Conferencia de las Iglesias Europeas han publicado un mensaje conjuntos con ocasión de la Semana de oración por la unidad de los cristianos. El mensaje quiere subrayar que es a través del diálogo “que profundizamos en nuestra recíproca comprensión”. A través “de los testimonios y acciones comunes construimos puentes”. A través “de la oración aprendemos a reconocer la obra del Espíritu Santo”. El camino a seguir puede parecer no siempre claro o sencillo –indican– pero tenemos siempre en el corazón esa verdad por la que ‘El Amor de Cristo nos apremia’.

Así, recuerdan también que la historia del cristianismo en Europa “ha estado marcada por dolorosos periodos de división, condena mutua e incluso violencia”. Por eso, subrayan que mientras algunas Iglesias se preparan para celebrar el 500° aniversario del inicio de la Reforma Protestante, “hemos de recordar de nuevo nuestro difícil pasado”. Recordar estos eventos y confrontarnos con nuestra historia –aseguran– es una magnífica oportunidad para renovar nuestro empeño en la reparación de las heridas y la superación de las divisiones. Por eso aseguran en el comunicado que “nos dirigimos a Cristo, que reconcilia todos los pueblos y la creación con Dios, con el fin de que nos guíe en esta tarea”. Con humilde gratitud por el don recibido –indica el mensaje– trabajamos para la reconciliación a través de las palabras y nuestras acciones.

Al mismo tiempo, los presidentes de ambas instituciones observan que hoy celebramos también “el crecimiento en la colaboración y el fomento de un significativo diálogo teológico”. Tal y como se recuerda en el mensaje, el Consejo de Conferencias Episcopales de Europa y la Conferencia de Iglesias Europeas colaboran desde hace 45 años a través del Comité Conjunto en numerosos ámbitos de interés común. “También compartir los sufrimientos y las alegrías terrenas nos une”, aseguran. Asimismo, recuerdan que “nuestra solidaridad hacia las minorías como la comunidad gitana, nuestro empeño en la justicia ecológica y las iniciativas de oración para alcanzar la unidad dentro del Cuerpo de Cristo” han sido consolidados a través de dicha relación.

Finalmente, el mensaje señala que las múltiples crisis que Europa y los Estados vecinos han sido llamados a afrontar “nos acercan todavía más”. Guerras y conflictos, incertidumbre política, migración y desafíos ecológicos, pobreza material y espiritual, “tocan la vida de todos en Europa y más allá de sus fronteras”. Con estas crisis, sin embargo, “llega también la esperanza”. Juntos –subrayan– podemos anunciar el Amor de Cristo para la reconciliación a través de la protección de la Creación, la solidaridad hacia los más necesitados y la tutela de la dignidad del pueblo de Dios.


Posted by Sergio Mora on 18 January, 2017


(ZENIT – Roma).- Juan Vicente Boo, corresponsal desde hace dieciocho años en el Vaticano para el periódico español ABC, ha escrito el libro ‘El Papa de la alegría’, publicado en el mes de diciembre pasado y presentado este martes en Roma a sus colegas periodistas, en un desayuno de trabajo.

Con la humildad que le caracteriza, Juan Vicente Boo indicó que intentó escribir el libro entendiendo desde dentro al papa Francisco, una tarea, reconoció, para nada fácil con un Pontífice que tan menudo nos sorprende.

Respondiendo a sus colegas sobre las cosas que más le impresionaron del pontificado de Francisco señaló su asombro de ver que la vigilia en la plaza de San Pedro convocada pidiendo por la paz en Siria, haya detenido una gigantesca máquina de guerra puesta en movimiento un año antes.

Sí, porque Boo, ex corresponsal en Bruselas que seguía las operaciones de la OTAN, y con informaciones de primera mano, señaló que se podía saber que iniciaba la intervención en Siria siguiendo algunos parámetros de los varios existentes, como el tráfico de barcos y el costos de los fletes en el puerto de Róterdam.

Sobre el título del libro indicó que la alegría de la fe es una característica de este Pontífice, enamorado de Jesús, de María y de san José. Y que hizo de la alegría un punto fuerte de su pontificado como se ve en sus documentos y encíclicas: Evangelii Gaudium, la alegría del Evangelio;Amoris Laetitia, la alegría del amor; y Laudato Si’, que es la alabanza o alegría de la creación. Así como la alegría de saber que existe un Dios capaz siempre de perdonar y con gran Misericordia, tema al que dedicó un Año Jubilar.

El veterano periodista indicó también que le comentó al propio Francisco en el avión durante un viaje apostólico, el título que había elegido para el libro. A lo que el Papa –poniéndose serio– dijo que le gustaría serlo y solicitaba oraciones para que fuera así. Añadió, que a pedido suyo, el Papa le firmó una copia del libro para su madre que tiene más de noventa años, expresando alegría por poder hacerlo.

Otro de los puntos señalados es “el cambio que se ha registrado desde la idea de guerra justa a la de una estilo de política que considera la paz como elemento indispensable, y que no hay guerra que sea santa”.

Recordó que desde la humildad y la sencillez, la sonrisa y la ternura, Francisco se ha convertido en un referente mundial para millones de personas. Sus gestos y palabras aparecen en diarios y televisiones de todos los continentes, y sus mensajes son escuchados por gente de culturas y religiones muy diferentes.

Juan Vicent añadió que se ha vuelto un líder también por despertar la conciencia de solidaridad ante los refugiados, pedir respuesta mundial al gravísimo problema del cambio climático –lo que se ha visto en la cumbre de París– así como pedir a los líderes religiosos musulmanes que desautoricen el fanatismo islámico, puesto que asesinar en nombre de Dios es satánico.


Posted by Catholic.net on 18 January, 2017


Porque quizás a alguien le ayude, querría contar algunos detalles del tránsito por la tierra de nuestra nieta Inés, que, gracias a Dios, fue tan breve como maravilloso. María, nuestra hija mayor, y Angelma, su esposo, tienen tres hijos varones.Como estaba previsto, el domingo, 10 de mayo de 2015, María dio a luz a su cuarto-quinto hijo, la primera niña. Cuarto-quinto porque el primer embarazo fue extrauterino: hubo que extirpar la trompa y el bebé no fue viable. Los tres que ahora mismo viven son Jaime (siete años cuando nació Inés), Pablo (seis, en aquel momento) y Alejandro (cinco, también entonces).

Inés vivió diez horas fuera del seno materno, para alegría de todos, y se nos fue directa al Cielo. Ya lo sabíamos. Desde la segunda ecografía se advirtió que tenía una anencefalia: en estas circunstancias, el líquido amniótico impide el desarrollo del cerebro, por lo que las funciones vitales, una vez que deja el útero materno, mantienen al niño o a la niña en vida minutos, horas y, en algunos casos excepcionalísimos, días. Pero no más.

Todos éramos bien conscientes y, de nuevo gracias a Dios, estábamos ya preparados.

Los hechos

Según suele ocurrir, la realidad superó todas nuestras expectativas. El dolor es y seguirá siendo real —lo contrario sería antinatural—, aunque va disminuyendo con el transcurrir del tiempo, al paso que aumenta el gozo, sobrenatural e incluso humano.

Fue una auténtica bendición que el ginecólogo, José Ignacio, sea un estupendo creyente, con enorme prestigio en su hospital y una humanidad y una visión sobrenatural muy fuera de lo común. Supo orientar a María y Angelma en todo momento, cuidando hasta los menores detalles, con infinito cariño. Y la siguió atendiendo durante los días que pasó en el hospital y, como es lógico, también cuando lo dejó.

Ya dentro del quirófano todo era excepcional. Por desgracia, no suelen nacer los niños aquejados por esta dolencia: bien porque los abortan, bien porque fallecen en el seno materno. De ahí que bastantes de los médicos, enfermeros y enfermeras de guardia ese domingo, quisieran asistir al parto, movidos por un interés a la vez profesional y humano.

Según lo previsto, hubo cesárea, la cuarta de María, y la pequeña Inés fue bautizada en cuanto la sacaron del útero, en los brazos de su padre, Angelma, al que, por excepción, permitieron asistir a la cesárea.

Angelma se echó a llorar, emocionado, en cuanto la tuvo en sus brazos. María me comentó que es la única vez que lo ha visto llorar. Pero también lo hicieron alguno de los médicos y el capellán de la clínica que la bautizó. Este último, no durante el bautizo, sino al salir del quirófano. Ante la pregunta de una enfermera, cuando empezaba a responder, no pudo contenerse y rompió a llorar. Ella le comentó, con cierto asombro, que ya debía estar acostumbrado a situaciones análogas, a lo que el sacerdote asintió, pero añadiendo que nunca había visto a un padre agarrar con tanta fuerza a su hijo, como queriendo darle su propia vida.

Eso fue hacia las once de la mañana. A las doce, más o menos, llevaron a María para que se repusiera de la anestesia, y la pequeña Inés se vino con su padre, sus tres hermanos, los padres de Angelma, Lourdes y yo.

Primeras reacciones

La impresión, en cuanto nos quedamos con Inés, fue grande, al menos la mía. Poco más arriba de las cejas comenzaba una especie de gorrito, que habían colocado para que no se viera la enorme herida, en el lugar donde debería estar el cráneo. Los ojos eran un poco extraños —algo saltones— y también parte de la nariz; pero desde ahí hasta la punta de los pies Inesita era perfecta. La carita, que pronto comenzó a adquirir un tono levemente azulado, por faltarle el oxígeno, producía una ternura difícil de describir.

Sus hermanos, a quienes María y Angelma venían preparando desde tiempo atrás, se hicieron varias fotos con ella y con su padre; también Lourdes y yo, y lo mismo Vicentina y Valentín, sus abuelos por línea paterna.

La pudimos disfrutar, en esta primera etapa, hasta algo más de las dos de la tarde. Jaime, Pablo y Alejandro entendieron muy bien que el niño Jesús quisiera tanto a su hermanita que deseara llevársela ya consigo. Eso no impidió que se emocionaran, sobre todo el más pequeño de los tres, que parece el más brutote, como sucede a menudo entre los niños. Pero hacia las dos acusaron el cansancio de estar encerrados tanto tiempo en un cuarto pequeño: Valentín y yo nos lo llevamos a comer, dejando a Angelma y las dos abuelas con Inesita.

Conforme pasaban las horas de esa mañana, la primera sensación de cierta extrañeza dejó paso a una paz muy fuera de lo común, con la conciencia clara y palpable de que la Trinidad habitaba en esa criatura, que pronto iría a unirse completamente con Ella. Casi podía tocar a Dios. Algo que nunca en mi vida había sentido, al menos de ese modo.

Lourdes y Vicentina, que habían renunciado a comer para aprovechar más las horas de vida de su nieta, la dejaron cuando María, repuesta de la anestesia, regresó a su habitación y llevaron a Inesita con ella y con su esposo. Estuvieron los tres solos hasta alrededor de las seis.

A esa hora se celebró una Misa, que no pudo ser la de gloria —para agradecer a Dios que ya estuviera en el Cielo—, pues Inesita seguía aún luchando por vivir. Al terminar, casi todos los asistentes pasaron un momento a la habitación, para ver a la niña y a la madre, y luego nos quedamos de nuevo solos María, Angelma, Lourdes y yo, con la niña (los padres de Angelma tuvieron la sacrificada delicadeza de dejarnos solos, por eso de que la madre es nuestra hija: se lo agradeceremos siempre).

La marcha al Cielo

Todo el personal sanitario, con el ginecólogo a la cabeza, se portó de maravilla. Ya al acompañarnos a la pequeña salita donde nos instalamos, se les veía emocionados y atentos, desviviéndose en mil detalles. Como estaban poniendo tanto mimo, hubo un momento en que, casi sin pensarlo, di un beso de gratitud a las dos mujeres-médico presentes, repitiendo con énfasis: «muchísimas gracias». Ya entonces, y varias veces más a lo largo del día, una de ellas comentó, siempre con palabras parecidas y como explicando su actitud: «¡Con tanto cariño alrededor…!»

Cada media hora, más o menos, los médicos volvían a la habitación para ver cómo seguía Inesita. José Ignacio, el ginecólogo, además, para continuar dando ánimos a María y Angelma. Nos impresionó mucho que en una de las ocasiones, tras apenas saludar a María, se quedó alrededor de un cuarto de hora, con los codos apoyados en la cunita, sin decir palabra, contemplando a la niña a la que había ayudado a nacer.

Hacia las nueve de la noche nos dijeron que el corazón latía ya mucho más débil. Lourdes y yo dejamos la habitación, para que María y Angelma pudieran estar solos con su hija en esos últimos momentos. A las 21:50 nos dejó y se fue al Cielo. Nos permitieron tenerla un rato más con nosotros, recostada en el regazo de María.

Hay fotos y videos repletos de ternura.

Una vida breve, pero inmensamente fecunda

A partir del día siguiente, lunes, comenzaron las visitas. Familia más o menos cercana, amigos de María, de Angelma, etc. Todas muy emotivas y cariñosas. La tónica general era de gratitud y admiración contenida hacia los padres por haber querido gestar y dar a luz a una niña, sabiendo que la iban a tener pocas horas consigo, para entregarla inmediatamente a Dios.

Una última anécdota de estos primeros días. El martes por la mañana, al llevarle la comunión, el capellán que había bautizado a Inesita pidió a María hablar un momento con ella. Le preguntamos si prefería estar a solas, pero nos dijo que no, que nos quedáramos. Al cabo de unos veinte minutos se veía que quería llegar al terreno personal… y al fin lo hizo.

Primero agradeció a María, también para que se lo dijera a Angelma, el que hubieran tenido la generosidad de respetar la vida de la niña. Y varias veces, con leves modificaciones, repitió dos ideas.

a) La primera, que a él todo esto le había hecho pensar y orar mucho, y que le había llevado a “recolocar” varias cuestiones personales (obviamente, cada vez que lo recuerdo vuelvo a dar gracias a Dios).

b) La segunda, que le había impresionado cómo, mientras bautizaba a la niña, María, desde la cama donde estaba siendo operada, forzando la vista por detrás de ella, tenía los ojos fijos en Angelma, en esos momentos llorando emocionado, como queriendo darle ánimos, olvidada de sí misma: algo, efectivamente, muy femenino y muy maternal.

Cuando se marchó el sacerdote y María terminó su acción de gracias, de nuevo llorando de emoción, me dijo: «¡Papá, pero si yo no he hecho nada!»

Comentamos que así es Dios: que resultaba grandioso que Dios pudiera darle las gracias a ella por hacer lo que debía y permitir de ese modo a su hija recibir el bautismo, por lo que Inesita sería inmensamente feliz en el Cielo… y Dios se alegraría con la felicidad de esa criatura.

Bastantes veces, sobre todo cuando se trata de un grupo cercano,encuadro mis conferencias en la idea de que nuestro paso por este mundo es, más que la prueba, la gran oportunidad que Dios nos da para ir aprendiendo a amar más y mejor, de modo que vayamos siendo ya más felices aquí y, al término, habiendo dilatado las fronteras de nuestro corazón, nos quepa más Dios en el alma y seamos más felices por toda la eternidad.

Siempre me rondaba por la cabeza, junto a otros mil interrogantes y consciente de la pequeñez de mis “explicaciones”, qué sucedía con los recién nacidos que mueren. En esta ocasión vi muy claro que el engrandecimiento del corazón de Inesita era al menos proporcional al que había provocado en nosotros —sus padres, abuelos, hermanos y mucha gente más— ayudándonos a querer un poco más y mejor.

¡Qué fecundidad la de esas diez horas! La querría yo para mí.

Favores

Muy pronto, al menos los más allegados, comenzamos a encomendarnos a su intercesión. A Angelma le contaron que, en una situación análoga, san Josemaría había dicho al padre de un niño —muerto también a muy temprana edad— que no olvidara que, en el Cielo, seguía siendo hijo suyo y, por lo tanto, que le debía obediencia, y que lo “aprovechara”.

Angelma lo hace constantemente e Inesita, de ordinario, le “obedece”, dando lugar a múltiples anécdotas. Resumo una de las más simpáticas. Angelma cursó la carrera de farmacia y, después de un largo período en Dublín, se ha ido haciendo cargo de la farmacia que fue de su madre. Los sábados suele estar solo en la farmacia y hay poquísimos clientes. El que siguió al fallecimiento de Inés, apelando a su autoridad como padre, le pidió que esa tarde sí que hubiera ventas y, según nos comentó después, fue uno de los días en que más productos se vendieron: hasta una especie de crecepelos para varones de mi estilo —es decir, calvos, pelones—, muy caro y de muy difícil salida.

La última que recojo es bastante impresionante. Estando toda la familia de acampada, una de las hijas, de dos años de edad, desapareció una tarde. Estuvieron buscándola lo que quedaba de día, sin éxito. A la mañana siguiente, la madre, ya resignada a no hallarla viva, pidió por intercesión de Inesita —sus hijos van al mismo colegio que nuestros nietos— que, al menos, la encontraran, aunque fuera muerta.

Como es lógico, habían avisado a la policía y esta a los vecinos de la zona. Esa misma mañana llamó el dueño de una finca, porque había oído llorar no hacía mucho, se acercó y se topó con la niña: estaba viva, con rasguños y síntomas de deshidratación; pero se repuso rápidamente.

Para María y Angelma, Inesita ha pasado a ser un miembro más —muy especial, sin duda— de la familia. Se refieren a ella con toda naturalidad, le siguen pidiendo favores y fomentan en sus hermanos el cariño hacia la que ya tienen en el Cielo.

Para concluir…

Termino con un nuevo “favor” de Inesita. En uno de mis correos a un grupo de matrimonios mexicanos a los que me había dirigido durante un curso, les conté la historia de Inesita y les animé a encomendarse a ella, si les parecía, como ahora hago con quienes me lean. Me respondieron muchos, pero este que recojo es un testimonio muy particular.

El 2015-10-26, uno de los alumnos me escribe:

«Gracias a Dios, 31 años de casados. De los retos familiares, lo más destacable es que D. y nuestra hija G., la mayor, no han podido encargar su bebé, llevan cinco años de casados, los encomendamos a Inés para que Dios les dé el milagro de la vida. Un abrazo»

El 2015-10-30 recibo este otro mensaje, del mismo matrimonio:

«Tomás y Lourdes, con gran alegría les avisamos que Inesita ya intercedió para que Dios nos hiciera ese gran milagro y nuestra hija G. y D. ya están esperando su bebé, hoy recibimos esa gran noticia y se las compartimos con una gran gusto, ¡muy agradecidos por sus oraciones!»

Tomás Melendo


Posted by Catholic.net on 18 January, 2017


Las fiestas cristianas han surgido paulatinamente a través de los siglos. Estas nacen de un deseo de la Iglesia Católica de profundizar en los diversos momentos de la vida de Cristo. Se comenzó con la fiesta del Domingo y la Pascua, luego se unió Pentecostés y, con el tiempo, otras más. Los misioneros, al evangelizar, fueron introduciendo las fiestas cristianas tratando de dar un sentido diferente a las fiestas paganas del pueblo en el que se encontraban. Podemos compararlo con una persona que recibe un regalo con una envoltura bonita, la cual guarda y utiliza posteriormente para envolver y dar otro regalo. La Iglesia tomó de algunas fiestas paganas las formas externas y les dio un contenido nuevo, el verdadero sentido cristiano.

La primera fiesta que se celebró fue la del Domingo. Después, con la Pascua como única fiesta anual, se decidió festejar el nacimiento de Cristo en el solsticio de invierno, día en que numerosos pueblos paganos celebraban el renacimiento del sol. En lugar de festejar al “Sol de Justicia”, se festeja al Dios Creador. Así, poco a poco, se fue conformando el Año litúrgico con una serie de fiestas solemnes, alegres, de reflexión o de penitencia.

La liturgia es la manera de celebrar nuestra fe. No solo tenemos fe y vivimos de acuerdo con ella, sino que la celebramos con acciones de culto en las que manifestamos, comunitaria y públicamente, nuestra adoración a Jesucristo, presente con nosotros en la Iglesia. Al vivir la liturgia, nos enriquecemos de los dones que proceden de la acción redentora de Dios.

La liturgia es el conjunto de signos sensibles, eficaces, de la santificación y del culto a la Iglesia. Es el conjunto de la oración pública de la Iglesia y de la celebración sacramental.

Liturgia viene del griego leitourgia, que quiere decir servicio público, generalmente ofrecido por un individuo a la comunidad.

El Concilio Vaticano II en la “Constitución sobre la Liturgia” nos dice:

“La liturgia es el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo. En ella, los signos sensibles significan y cada uno a su manera, realizan la santificación del hombre y así el Cuerpo místico de Jesucristo, es decir, la Cabeza y sus miembros, ejerce el culto público íntegro”.

La liturgia es la acción sagrada por excelencia, ninguna oración o acción humana la puede igualar por ser obra de Cristo y de toda su Iglesia y no de una persona o un grupo. Es la fuente de donde mana toda la fuerza de la Iglesia. Es la fuente primaria y necesaria de donde deben beber todos los fieles el espíritu cristiano. La liturgia invita a hacer un compromiso transformador de la vida, realizar el Reino de Dios. La Iglesia se santifica a través de ella y debe existir en la liturgia por parte de los fieles, una participación plena, consciente y activa.

Cada celebración litúrgica tiene un triple significado:

1. Recuerdo: Todo acontecimiento importante debe ser recordado. Por ejemplo, el aniversario del nacimiento de Cristo, su pasión y muerte, etc.

2. Presencia: Es Cristo quien se hace presente en las celebraciones litúrgicas concediendo gracias espirituales a todos aquellos que participan en ellas, de acuerdo a la finalidad última de la Iglesia que es salvar a todos los hombres de todos los tiempos.

3. Espera: Toda celebración litúrgica es un anuncio profético de la esperanza del establecimiento del Reino de Cristo en la tierra y de llegar un día a la patria celestial.

El Año litúrgico es el desarrollo de los misterios de la vida, muerte y resurrección de Cristo y las celebraciones de los santos que nos propone la Iglesia a lo largo del año. Es vivir y no sólo recordar la historia de la salvación. Esto se hace a través de fiestas y celebraciones. Se celebran y actualizan las etapas más importantes del plan de salvación. Es un camino de fe que nos adentra y nos invita a profundizar en el misterio de la salvación. Un camino de fe para recorrer y vivir el amor divino que nos lleva a la salvación.

Los Tiempos litúrgicos

El Año litúrgico está formado por distintos tiempos litúrgicos. Estos son tiempos en los que la Iglesia nos invita a reflexionar y a vivir de acuerdo con alguno de los misterios de la vida de Cristo. Comienza por el Adviento, luego viene la Navidad, Epifanía, Primer tiempo ordinario, Cuaresma, Semana Santa, Pascua, Tiempo Pascual, Pentecostés, Segundo tiempo ordinario y termina con la fiesta de Cristo Rey.

En cada tiempo litúrgico, el sacerdote se reviste con casulla de diferentes colores:

Blanco significa alegría y pureza. Se utiliza en el tiempo de Navidad y de Pascua

Verde significa esperanza. Se utiliza en el tiempo ordinario

Morado significa luto y penitencia. Se usa en Adviento, Cuaresma y Semana Santa

Rojo significa el fuego del Espíritu Santo y el martirio. Se utiliza en las fiestas de los santos mártires y en Pentecostés.

El Adviento es tiempo de espera para el nacimiento de Dios en el mundo. Es recordar a Cristo que nació en Belén y que vendrá nuevamente como Rey al final de los tiempos. Es un tiempo de cambio y de oración para comprometernos con Cristo y esperarlo con alegría. Es preparar el camino hacia la Navidad. Este tiempo litúrgico consta de las cuatro semanas que preceden al 25 de diciembre, abarcando los cuatro domingos de Adviento.

Al terminar el Adviento, comienza el Tiempo de Navidad, que va desde la Navidad o Nacimiento, que se celebra el 25 de diciembre y nos recuerda que Dios vino a este mundo para salvarnos.

La Epifanía se celebra cada 6 de enero y nos recuerda la manifestación pública de Dios a todos los hombres. Aquí concluye el Tiempo de Navidad.

El Primer tiempo ordinario es el que va de la fiesta de la Epifanía hasta inicio de Cuaresma. En el Primer y Segundo tiempo ordinario del Año litúrgico, no se celebra ningún aspecto concreto del misterio de Cristo. En ambos tiempos se profundizan los distintos momentos históricos de la vida de Cristo para adentrarnos en la historia de la Salvación.

La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y se prolonga durante los cuarenta días anteriores al Triduo Pascual. Es tiempo de preparación para la Pascua o Paso del Señor. Es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Es tiempo para la conversión del corazón.

La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos y termina con elDomingo de Resurrección. En el Triduo Pascual se recuerda y se vive junto con Cristo su Pasión, Muerte y Resurrección.

El Domingo de Pascua es la mayor fiesta de la Iglesia, en la que se celebra la Resurrección de Jesús. Es el triunfo definitivo del Señor sobre la muerte y primicia de nuestra resurrección.

El Tiempo de Pascua es tiempo de paz, alegría y esperanza. Dura cincuenta días, desde el Domingo de Resurrección hasta Pentecostés, que es la celebración de la venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles. En esta fiesta se trata de abrir el corazón a los dones del Espíritu Santo.

Después de Pentecostés sigue el Segundo tiempo ordinario del año litúrgico que termina con la fiesta de Cristo Rey.

El eje del Año litúrgico es la Pascua. Los tiempos fuertes son el Adviento y la Cuaresma.

Durante el Adviento, Navidad y Epifanía se revive la espera gozosa del Mesías en la Encarnación. Hay una preparación para la venida del Señor al final de los tiempos: “Vino, viene y volverá”.

En la Cuaresma, se revive la marcha de Israel por el desierto y la subida de Jesús a Jerusalén. Se vive el misterio de la Muerte y Resurrección de Cristo: “Conversión y meditación de la palabra de Dios”.

En el Tiempo Pascual se vive la Pascua, Ascensión y Pentecostés en 50 días. Se celebra el gran domingo: “Ha muerto, vive, ¡Ven Señor Jesús!

En los tiempos ordinarios, la Iglesia sigue construyendo el Reino de Cristo movida por el Espíritu y alimentada por la Palabra: “El Espíritu hace de la Iglesia el cuerpo de Cristo, hoy ”.

Los cambios de fechas en algunas fiestas del Año litúrgico

El Año litúrgico se fija a partir del ciclo lunar, es decir, no se ciñe estrictamente al año calendario. La fiesta más importante de los católicos, la Semana Santa, coincide con la fiesta de la “pascua judía” o Pesaj, misma que se realiza cuando hay luna llena. Se cree que la noche que el pueblo judío huyó de Egipto, había luna llena lo que les permitió prescindir de las lámparas para que no les descubrieran los soldados del faraón.

La Iglesia fija su Año litúrgico a partir de la luna llena que se presenta entre el mes de marzo o de abril. Por lo tanto, cuando Jesús celebró la Última Cena con sus discípulos, respetando la tradición judía de celebrar la pascua – el paso del pueblo escogido a través del Mar Rojo hacia la tierra prometida – debía de haber sido una noche de luna llena. Hecho que se repite cada Jueves Santo.

La Iglesia marca esa fecha como el centro del Año litúrgico y las demás fiestas que se relacionan con esta fecha cambian de día de celebración una o dos semanas.

Las fiestas que cambian año con año, son las siguientes:

· Miércoles de Ceniza

· Semana Santa

· La Ascensión del Señor

· Pentecostés

· Fiesta de Cristo Rey



Ahora, hay fiestas litúrgicas que nunca cambian de fecha, como por ejemplo:

· Navidad

· Epifanía

· Candelaria

· Fiesta de San Pedro y San Pablo

· La Asunción de la Virgen

· Fiesta de todos los santos



MARTES 17 DE ENERO DEL 2017

La frase del día: “Señor, te confiamos por medio de María: nuestro pasado a tu misericordia, el presente a tu amor y el futuro a tu providencia”






(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El Santo Padre ha enviado un telegrama de pésame –a través del secretario de Estado, Pietro Parolin– a los parientes de las víctimas del accidente de aviación ocurrido en la noche entre el sábado 15 y el alba del domingo 16, en el que han fallecido 37 personas.

El Boeing 747 de carga se estrelló en una zona residencial próxima al aeropuerto internacional de Manas en Bishkek, capital de Kirguizistán, destruyendo parte del centro habitado. Entre las víctimas causadas por el Boeing turco de la compañía ACT Airlines que cubría una ruta entre Hong Kong y Estambul hay también seis niños.

A continuación el texto:

“Profundamente apenado por la noticia del trágico accidente de un avión de carga cerca de Bishek, el papa Francisco expresa sus condolencias a todos aquellos que han perdido a sus seres queridos, en particular en Manas y encomienda las almas de los difuntos a la misericordia de Dios Todopoderoso. Mientras reza por las operaciones de búsqueda y rescate, Su Santidad invoca sobre la nación las bendiciones divinas de la fortaleza y el consuelo.




Posted by Redaccion on 16 January, 2017


(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco ha recibido este lunes por la mañana en el Palacio Apostólico Vaticano, al presidente de la República de Guinea, Francis Alpha Condé.

Guinea es uno de los países asolados en el 2014 por la epidemia de ébola junto a Liberia y Sierra Leona, en cuyos países han muerto más de 4500 personas. Con unos 10 millones de habitantes, el país cuenta con 24 grupos étnicos.

Durante las conversaciones, desarrolladas en una atmósfera de cordialidad, se han puesto de relieve las buenas relaciones existentes entre la Santa Sede y Guinea, centrándose en algunos temas de interés común, tales como el desarrollo integral de la persona, la defensa del medio ambiente, la lucha contra la injusticia social y la pobreza y el desarrollo de políticas adecuadas para abordar el problema migratorio.

También se ha hablado de la situación política y social de la región, con especial referencia al compromiso concreto de la República de Guinea para contribuir a su pacificación.

Lo indicó la Oficina de prensa de la Santa Sede, precisando que se ha subrayado el papel y la importante contribución que ofrecen las instituciones católicas al país, en particular en el ámbito de la educación y de la salud, así como en la promoción del diálogo interreligioso con la comunidad musulmana.

El presidente Condé posteriormente se ha encontrado con el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, acompañado por el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados. 

LUNES 16 DE ENERO DEL 2017

“La santidad consiste en estar siempre alegres”. San Juan Bosco




Posted by Rocío Lancho García on 15 January, 2017



(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco ha retomado este domingo las visitas pastorales a las parroquias de Roma, que fueron suspendidas durante el Año Jubilar. Hoy ha recibido al Santo Padre la parroquia de Santa María en Setteville, a las afueras de la ciudad.

En la homilía de la misa, el Santo Padre ha reflexionado sobre qué significa ser “testigos”, haciendo referencia a la lectura del día, que presenta a Juan Bautista en el momento en el que da testimonio de Jesús.

De este modo, el Papa ha recordado que hay muchos cristianos que confiesan que Jesús es Dios, hay muchos sacerdotes que confiesan que Jesús es Dios, muchos obispos…. Pero “¿todos dan testimonio de Jesús? ¿o ser cristiano es como un modo de vivir? ¿es como ser hincha de un equipo? ¿o como tener una filosofía?”, ha invitado a reflexionar. El Pontífice ha subrayado que “ser cristiano, en primer lugar, es dar testimonio de Jesús”.

Y esto es lo que han hecho los apóstoles. “Dieron testimonio de Jesús”. En esta línea, ha observado que los apóstoles “no habían hecho un curso para ser testigos”, “no habían estudiado”, “no habían ido a la universidad”. Sintieron el Espíritu y fueron fieles a su inspiración. El Papa ha asegurado que eran pecadores, envidiosos, tenían celos entre ellos, eran traidores. Pedro, el primer Papa, traicionó a Jesús, ha insistido Francisco.

Pero –ha añadido–son testigos porque son “testigos de la salvación que Jesús lleva”. Todos “se han convertido”, “se han dejado salvar”. Al respecto, el Santo Padre ha querido subrayar que “ser testigo no significa ser santo”.

Finalmente, ha explicado que los apóstoles hubo un pecado que no tuvieron: no eran chismosos, no hablaban mal unos de otros, no se desplumaban. Por esta razón, ha asegurado que una comunidad, una parroquia donde hay chismorreos, “es incapaz de dar testimonio”.¿Queréis una parroquia perfecta? “Nada de chismes”, ha pedido el Obispo de Roma. Lo que destruye a una comunidad –ha precisado– son los chismorreos.

Antes de celebrar la misa, el Pontífice ha saludado al vice párroco, don Giuseppe Berardino, de 50 años, gravemente enfermo de esclerosis lateral amiotrófica desde hace más de dos años. Además, ha estado durante más de media hora con los niños y jóvenes de catequesis. Entre ellos, muchos jóvenes que ya han hecho la confirmación y un grupo de Scouts. Algunos, de forma espontánea, han realizado algunas preguntas al Papa. El Santo Padre también ha saludado a 45 niños, todos bautizados durante el 2016, acompañados de sus padres. A continuación, ha tenido lugar un encuentro con un centenar de fieles que ayudan al párroco en la obra pastoral. El Pontífice les ha dado varios consejos, deteniéndose especialmente en la “importancia de la misión”. Finalmente, tras saludar a los sacerdotes y seminaristas, el Papa ha ido a la sacristía y ha confesado a cuatro personas: una pareja joven que cuida del vice párroco, un joven de post-confirmación y el padre de un niño enfermo.





Posted by Redaccion on 15 January, 2017


(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco, como cada domingo, ha rezado el ángelus desde la ventana del estudio en el Palacio Apostólico junto con los fieles reunidos en la plaza de San Pedro.

Estas son las palabras del Papa para introducir la oración mariana:

Queridos hermanos y hermanas, 
En el centro del Evangelio de hoy (Jn 1, 29-34) está la palabra de Juan Bautista: “Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (v. 29). Una palabra acompañada por la mirada y el gesto de la mano que le señalan a Él, Jesús. Imaginamos la escena. Estamos en la orilla del río Jordán. Juan está bautizando; hay mucha gente, hombres y mujeres de distintas edades, venidos allí, al río, para recibir el bautismo de las manos de ese hombre que a muchos les recordaba a Elías, el gran profeta que nueve siglos antes había purificado a los israelitas de la idolatría y les había reconducido a la verdadera fe en el Dios de la alianza, el Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob. 

Juan predica que el reino de los cielos está cerca, que el Mesías va a manifestarse y es necesario prepararse, convertirse y comportarse con justicia; y se pone a bautizar en el Jordán para dar al pueblo un medio concreto de penitencia (cfr Mt 3,1-6). Esta gente venía para arrepentirse de sus pecados, para hacer penitencia, para comenzar de nuevo la vida. Él sabe, Juan sabe, que el Mesías, el Consagrado del Señor ya está cerca, y el signo para reconocerlo será que sobre Él se posará el Espíritu Santo; de hecho Él llevará el verdadero bautismo, el bautismo en el Espíritu Santo (cfr Jn 1,33). 

Y el momento llega: Jesús se presenta en la orilla del río, en medio de la gente, de los pecadores –como todos nosotros–. Es su primer acto público, la primera cosa que hace cuando deja la casa de Nazaret, a los treinta años: baja a Judea, va al Jordán y se hace bautizar por Juan. Sabemos qué sucede –lo hemos celebrado el domingo pasado–: sobre Jesús baja el Espíritu Santo en forma de paloma y la voz del Padre lo proclama Hijo predilecto (cfr Mt 3,16-17). Es el signo que Juan esperaba. ¡Es Él! Jesús es el Mesías. Juan está desconcertado, porque se ha manifestado de una forma impensable: en medio de los pecadores, bautizado como ellos, es más, por ellos. Pero el Espíritu ilumina a Juan y le hace entender que así se cumple la justicia de Dios, se cumple su diseño de salvación: Jesús es el Mesías, el Rey de Israel, pero no con el poder de este mundo, sino como Cordero de Dios, que toma consigo y quita el pecado del mundo. 

Así Juan lo indica a la gente y a sus discípulos. Porque Juan tenía un numeroso círculo de discípulos, que lo habían elegido como guía espiritual, y precisamente algunos de ellos se convertirán en los primeros discípulos de Jesús. Conocemos bien sus nombres: Simón, llamado después Pedro, su hermano Andrés, Santiago y su hermano Juan. Todos pescadores; todos galileos, como Jesús. 

Queridos hermanos y hermanas, ¿por qué nos hemos parado mucho en esta escena? ¡Porque es decisiva! No es una anécdota, es un hecho histórico decisivo. Es decisiva por nuestra fe; es decisiva también por la misión de la Iglesia. La Iglesia, en todos los tiempos, está llamada a hacer lo que hizo Juan el Bautista, indicar a Jesús a la gente diciendo: “Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”. Él es un el único Salvador, Él es el Señor, humilde, en medio de los pecadores. Pero es Él. Él, no es otro poderoso que viene. No no. Él. 

Y estas son las palabras que nosotros sacerdotes repetimos cada día, durante la misa, cuando presentamos al pueblo el pan y el vino convertidos en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Este gesto litúrgico representa toda la misión de la Iglesia, la cual no se anuncia a sí misma. Ay, ay cuando la Iglesia se anuncia a sí misma. Pierde la brújula, no sabe dónde va. La Iglesia anuncia a Cristo; no se lleva a sí misma, lleva a Cristo. Porque es Él y solo Él quien salva a su pueblo del pecado, lo libera y lo guía a la tierra de la vida y de la libertad. 

La Virgen María, Madre del Cordero de Dios, nos ayude a creer en Él y a seguirlo. 


Después del ángelus, el Santo Padre ha añadido: 

Queridos hermanos y hermanas, hoy se celebra la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, dedicada al tema “Menores migrantes, vulnerables y sin voz”. Estos nuestros hermanos pequeños, especialmente si no están acompañados, están expuestos a muchos peligros. Y os digo, ¡hay muchos! Es necesario adoptar toda medida posible para garantizar a los menores migrantes la protección y la defensa, como también su integración. 

Dirijo un saludo especial a la representación de distintas comunidades étnicas aquí reunidas, en particular a las católicas de Roma. Queridos amigos, os deseo vivir serenamente en las localidades que os acogen, respetando las leyes y las traiciones y, al mismo tiempo, cuidando los valores de vuestras culturas de origen. ¡El encuentro de varias culturas es siempre un enriquecimiento para todos! Doy las gracias a la oficina Migrantes de la diócesis de Roma y a los que trabajan con los migrantes para acogerlos y acompañarlos en sus dificultades, y animo a continuar esta obra, recordando el ejemplo de santa Francisca Javier Cabrini, patrona de los migrantes, de la que este año se celebra el centenario de la muerte. Esta religiosa valiente dedicó su vida a llevar el amor de Cristo a los que estaban lejos de la patria y de la familia. Su testimonio nos ayude a cuidar del hermano forastero, en el cual está presente Jesús, a menudo que sufre, es rechazado y humillado. Cuántas veces en la Biblia el Señor no ha pedido acoger migrantes y forasteros, recordándonos que también nosotros somos forasteros. 

Saludo con afecto a todos vosotros, queridos fieles procedente de distintas parroquias de Italia y de otros países, como también a las asociaciones y a los distintos grupos. En particular, los estudiantes del Instituto Meléndez Valdés de Villafranca de los Barros, España. 

A todos os deseo un feliz domingo y buen almuerzo. Y nos os olvidéis de rezar por mí. ¡Hasta pronto! 



Posted by Redaccion on 15 January, 2017

(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco bautizó, este sábado por la tarde, a 13 niños nacidos en las zonas afectadas por los terremotos del centro de Italia de los últimos meses. La ceremonia tuvo lugar, de forma privada, en la capilla de la casa Santa Marta, residencia del Pontífice en el Vaticano. El más pequeño de los niños bautizado tenía 5 días. 

Ha sido un nuevo gesto de cercanía del Santo Padre con la población duramente golpeada por los terremotos. Ya pocos días después de la tragedia, el Santo Padre envió un equipo de la Gendarmería y de bomberos del Vaticano para colaborar en los lugares afectados junto con la Protección Civil y ayudar a los desplazados. Francisco, el 4 de octubre, visitó personalmente la zona para mostrar cercanía a la población y rezar por las víctimas.

Finalmente, el pasado 5 de enero, recibió en el Aula Pablo VI a un gran grupo de víctimas del terremoto a los que reiteró su apoyo y alentó a “reconstruir no solo las casa sino también los corazones”.

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